Multas por no limpiar el orín de los perros en la calle

Multas por no limpiar el orín de los perros en la calle

Almería ha sido la nueva ciudad en acogerse a estas sanciones por no retirar los restos de los animales en la vía pública, que pueden ir de los 120 a los 750 euros

SUR/ AGENCIAS

Si en Málaga sigue evolucionando a trompicones la ordenanza del ADN canino, que si ha servido para hacer más habitual la imagen de los dueños de perros con su bolsa en mano para recoger los excrementos. En Almería van un paso más allá. Desde el pasado 1 de julio, el consistorio de la capital almeriense multa a los dueños que no limpien los orines de sus mascotas.

La nueva norma obliga a retirar los restos líquidos de sus animales en la calle mediante el uso de agua con vinagre común, obligación que hasta ahora se limitaba solo a la recogida de sólidos evacuados por los animales de compañía en la vía pública. El objetivo, según el pleno del ayuntamiento, es «minimizar el efecto de las micciones, particularmente de perros, en el entorno y mobiliario urbano» y así «evitar suciedad y los malos olores en las calles».

Las sanciones por no retirar los restos de orina de los animales en la vía pública pueden ir de los 120 a los 750 euros, si bien se ha abogado por dar un «plazo prudencial» de adaptación a los propietarios de mascotas. Es una medida que ya ha sido implantada de forma similar en ciudades como Valencia, Córdoba, Jaén, Cádiz, Barcelona, Palma o Mataró, entre otras. En su inicio, algunos ayuntamientos encargaron repartir gratuitamente entre los vecinos botellas con la combinación de agua y vinagre.

«La presencia de heces de los perros abandonadas en la calle es, junto a las micciones de perros, uno de los principales problemas de limpieza e higiene y una de las principales quejas que denuncian los almerienses«, comunican desde el Consistorio.

La concejal de Sostenibilidad Ambiental, Margarita Cobos, apeló a «la sensibilidad y colaboración ciudadana para mantener limpia la ciudad» y ha incidido en que el objetivo último «no es sancionar, por lo que vamos a dar un tiempo prudencial para que los propietarios de mascotas se vayan adaptando, aunque son cada vez más los que ya van con su botella con agua y vinagre y creo que es algo muy importante porque lo fundamental es adquirir conciencia de que todos formamos parte de la ciudad y a todos nos corresponde cuidarla«.

La obligación de retirar los efluvios de los animales ha quedado recogida en los artículo 7.2.I) y 54.14 de la Ordenanza Municipal de Limpieza, que estipula sanciones por no recoger inmediatamente los excrementos evacuados por los animales de compañía en la vía pública, siendo obligatorio utilizar agua con vinagre común al objeto de minimizar el impacto de las micciones de dichos animales en el entorno y mobiliario urbano.