Otras elecciones con el 'caso ERE'

Juicio del ´caso ERE'. /EFE
Juicio del ´caso ERE'. / EFE

Maria Dolores Tortosa
MARIA DOLORES TORTOSA

El caso de los ERE (expedientes de regulación de empleo) vuelve a colarse en una campaña electoral en Andalucía. Los partidos de la oposición a Susana Díaz, sobre todo PP y Cs, están haciendo artillería de este y otros asuntos judiciales de supuesta corrupción en la Junta contra la presidenta desde que esta anunció el adelanto electoral al 2 de diciembre. Esa artillería ha tenido bastante munición esta semana pasada con la fase final del juicio del 'caso ERE' en la que la Fiscalía reitera petición de condenas para 21 excargos socialistas; Pero será esta próxima semana cuando alcance su máxima tensión con la comparecencia de Susana Díaz el jueves día 8 en la comisión sobre financiación de los partidos en el Senado a petición del PP. Una cita a las puertas de la campaña oficial.

No será la primera vez que los ERE irrumpen en unas elecciones. Ocurre desde 2011, cuando arrancó la investigación judicial de la macrocausa sobre supuestas ilegalidades en la concesión de 850 millones de euros de ayudas socioalaborales y a empresas en crisis por parte de la Consejería de Empleo. Los ERE se colaron en las elecciones autonómicas de 2012, las únicas que ganó el PP en Andalucía aunque sin mayoría para gobernar. En la precampaña y campaña se sucedieron las famosas detenciones de varios de los acusados, como la del exdirector general de Trabajo Javier Guerrero, que bautizó las ayudas como 'fondo de reptiles'. En víspera de la cita con las urnas, el 25 de marzo, fue detenido el que fuera chófer de Guerrero, a quien este concedió ayudas por un millón de euros para empresas fantasma y quien declaró que parte de ese dinero lo gastaron ambos en fiestas y cocaína.

También en las autonómicas de marzo de 2015 el 'caso ERE' irrumpió antes de la campaña con la citación ante el Tribunal Supremo de Manuel Chaves y José Antonio Griñán para declarar como imputados a petición propia. Aunque las declaraciones no tuvieron lugar hasta abril, pasados los comicios, el destino de ambos expresidentes parecía ya señalado, como se vio luego en junio, cuando Cs exigió sus renuncias al aforamiento del Supremo para investir presidenta a Susana Díaz. Ahora la Fiscalía en la Audiencia de Sevilla le pide inhabilitación al primero y cárcel al segundo.

El PSOE no perdió el Gobierno de la Junta en ninguna de las citadas elecciones, aunque el caso sí fue desencadenante en parte, junto con la crisis, de que dejara de ser la fuerza más votada en 2011, empezando por las municipales, siguiendo por las generales y terminando en las andaluzas de 2012. Volvió a ser primera fuerza en 2015 y la perdió en 2016. En las municipales de 2011 el 'caso ERE' estaba en sus comienzos, pero no el 'caso Mercasevilla', del que la jueza Mercedes Alaya tiró el hilo que dio origen a los ERE. En aquellas diligencias, sobre supuesto amaño en la venta de terrenos del mercado mayorista del Ayuntamiento sevillano, estuvo imputado el exconcejal de IU Antonio Rodrigo Torrijos, muy popular en la capital hispalense por haber promovido el 'carril bici'.

El escándalo dejó fuera de la carrera política a Torrijos, socio de los socialistas, estos perdieron la Alcaldía y Juan Ignacio Zoido, denunciante y acusación popular del PP, sacó la mayoría absoluta. Seis años después, en 2017, Torrijos y otros ocho acusados fueron absueltos. Atrás quedaron años en los que el exedil de IU sufrió una cacería política brutal, de la que quedó una fotografía delante de una mariscada en una visita oficial a Bruselas con otros imputados. Esa imagen de 2011 y lo de la cocaína de 2012 son las que el líder del PP, Pablo Casado, incluye en su frase con la que busca golpear al PSOE en estas autonómicas: «Los andaluces no se merecen mil millones de ayudas malversadas y que acaben en mariscadas, cocaína, juergas y prostitutas». En el resumen, sin rigor alguno pero efectivo, incluye la novedad estas elecciones de 2018, la del uso escandaloso de tarjetas de crédito públicas para gastos en prostíbulos por parte de un exdirectivo y excargo del PSOE andaluz, Fernando Villén.

Aunque el gasto de 31.969 euros en cinco burdeles por el citado cargo, según el atestado de la Guardia Civil entregado al Juzgado 6 de Sevilla, se hizo entre 2004 a 2010, ha sido destapado ahora con motivo de la investigación por la jueza María Núñez Bolaños de los posibles desmanes en la extinta Fundación para la Formación y Fomento del Empleo (Faffe). Los datos de la investigación fueron revelados por el candidato del PP, Juanma Moreno, en una comparecencia ante uno de los prostíbulos el mismo día que Susana Díaz anunció la convocatoria electoral.

Ahora está por ver qué repercusión tendrá en estas nuevas autonómicas tanto los casos judiciales como la estrategia del PP con ellos. Susana Díaz ha ordenado calma y frialdad a los suyos, que no entren al trapo ni al barro, manteniendo que no hay «mácula» en sus cinco años de gobierno y que de lo que habla la oposición es del pasado. Apela a una campaña limpia, aunque circunstancias como la entrada de Rodrigo Rato en la cárcel le pidan otra cosa al cuerpo de los socialistas.

La estrategia de Díaz, la de parecer feliz caiga lo que caiga a su alrededor, parece tener la suerte de frente. Al PP se le ha vuelto en contra su cita a Susana Díaz en el Senado justo la semana que estalla el escándalo de la conversación de Dolores de Cospedal y el excomisario Villarejo sobre Javier Arenas. Y es que las trampas tienen el peligro de que el cazador puede también caer en ellas.

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