Málaga en caló se dice Chorrigan

Viven integrados en la sociedad, pero conservan con orgullo sus costumbres y cultura. Los gitanos malagueños conmemoran la llegada de sus antepasados a Andalucía

AMANDA SALAZAR| MÁLAGA

¿Sabía que Charlie Chaplin tenía sangre gitana? ¿Y que Málaga se dice en caló Chorrigan? El lenguaje cotidiano está lleno de expresiones que proceden de la lengua romaní como 'jeta', 'catear' o 'chalao'. Palabras que muestran hasta qué punto el mundo gitano se entremezcla con el de los 'payos'. Dos realidades que conviven aún, en pleno siglo XXI, con acercamientos y desencuentros.

El sábado se celebró el Día del Gitano Andaluz y la comunidad gitana invitó a todos los malagueños a conocer un poco más a este colectivo formado por 26.000 personas en la provincia y 12.000 en la capital. Son la minoría étnica mayoritaria en Andalucía con 300.000 personas. Decir que los gitanos están perfectamente integrados en la sociedad no es nada nuevo, pero todavía quedan asuntos por resolver.

Inserción

«El 4% de los gitanos son artistas famosos y otro 10% personas en exclusión social; el resto, más del 80% somos personas normales que vivimos y trabajamos como cualquier otro malagueño», indica Juan José Flores, mediador intercultural de la Fundación Secretariado Gitano, un organismo que trabaja para la inserción de la comunidad. Y no sólo trabaja con los gitanos autóctonos; también ayuda a los gitanos inmigrantes que llegan de Rumanía.

Hasta ahora, muchos gitanos tenían miedo de que sus hijos estudiasen porque pensaban que perderían las costumbres que tan orgullosamente guardan desde hace siglos. Pero la situación ha cambiado y los primeros gitanos con estudios y convertidos en profesionales sirven de referente. «No sirve de nada decirle a un niño en la escuela que tiene que estudiar para mejorar en la vida, pero es distinto si lo ve en su vecino del tercero», dice Flores. Eso convence más que cualquier más que cualquier charla.

Lo sabe muy bien José Antonio Plantón, que se define como un profesor gitano. Da clases en un instituto malagueño y está muy vinculado con los jóvenes de la Palma-Palmilla. La pasada semana estuvo con los niños de estas barriadas para hablar de la historia de los gitanos. «Tenemos mucho que aportar a nuestra sociedad; nuestra cultura y nuestras costumbres, basadas en el respeto a los mayores y en la familia son muy necesarias en el mundo actual», explicó Plantón a los niños.

Una charla que formó parte de los actos conmemorativos del Día del Gitano Andaluz, que continuó el viernes con una degustación de comidas típicas gitanas realizada por mujeres de los Asperones, con las que la Fundación Secretariado Gitano trabaja dentro de un programa de hábitos higiénicos saludables. «Se trata de recetas tradicionales que hemos recuperado del olvido», explica Mar Torres, presidenta de la Fundación, que trabaja también en programas de empleo y escuelas taller para ofrecer nuevas salidas a los jóvenes gitanos.

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