Diario Sur

Eduardo Ocón regresa a 'su casa'

Eduardo Ocón, en  el balcón de la catedral.
Eduardo Ocón, en el balcón de la catedral.
  • El viernes se celebra el recuperado 'Concierto de Cuaresma', con su Miserere; el músico malagueño vivió y murió en la torre de nuestro primer templo

Eduardo Ocón, el gran músico malagueño, vuelve a la Catedral.Y lo hace por la puerta grande, con la recuperación del 'Concierto de Cuaresma' que él insituyó en vida y que se perdió a su muerte. Durante muchos años, Eduardo Ocón vivió en la Torre de la Catedral, donde murió. Todo pues, tiene un gran valor simbólico, aparte de facilitar a los malagueños un gran concierto, con su mítico Miserere, con entrada gratuita merced a la organización y al patrocinio de Esirtu Group en colaboración con el Cabildo Catedral de Málaga.

El próximo viernes, día 24, a las 20,30 h. el Miserere de Eduardo Ocón volverá a sonar en la Catedral de Málaga en el 'Concierto extraordinario de Cuaresma', recuperando así una tradición que se perdió tras la muerte del compositor. Se unen en este concierto las mejores voces e intérpretes de la ciudad para poner en valor el patrimonio musical de Málaga. Junto a la Orquesta Filarmónica de

Málaga (OFM), bajo la batuta de Salvador Vázquez, actuarán por primera vez en un mismo programa el Coro de Ópera y Carmina Nova, junto a los solistas locales Berna Perles (Soprano), Luis Pacetti (Tenor) y Luis López (Barítono). Este concierto

ha sido organizado y patrocinado por la empresa de gestión cultural ESIRTU, con la colaboración del Cabildo Catedral.

Eduardo Ocón (1833-1901) es uno de las personas claves en el desarrollo musical de Málaga. Inicia su carrera en la Catedral, de la que fue seise desde 1840 hasta 1848. Bajo la tutela del maestro de capilla de primer templo de la Diócesis Mariano Reig, y de José Joaquín Murguía –organista que también lo forma en interpretación a piano-, adquiere grandes conocimientos en composición, contrapunto, fuga y órgano. En 1848 es nombrado ministro de coro y dos años después se haría cargo de impartir clase a los seises sustituyendo a su maestro.

Ocón viviría en la década de los 50 del s. XIX una época marcada por la evolución en los gustos musicales. La ópera italiana romántica empieza a tener un gran predicamento entre el público, lo que provoca el auge de la zarzuela. Málaga vive con intensidad el crecimiento de la burguesía y su posicionamiento dentro del panorama cultural, de ahí que Ocón se dedicase a impartir clases de música a miembros

de estas familias que articulan la economía y la vida de la ciudad. Es entonces cuando el músico nacido en Benamocarra viaja hasta París como epicentro de la música. Allí profundizaría en su formación junto a músicos de la talla de Gounod o Fetís. A su vuelta le daría un impulso a la Sociedad Filarmónica, lo que serviría para fundar en 1880 el Conservatorio María Cristina, donde impartieron clase

Personalidades de la talla de Albéniz o Teobaldo Power.

Ocón escribió una de las páginas sonoras más reconocidas de nuestra ciudad a través del Miserere, salmo penitencial para tres solistas vocales, coro y orquesta. Aunque el año de su composición no está definido de una manera clara y precisa, en opinión del musicólogo Gonzalo Martín Tenllado, la obra es anterior a 1867, ya que era el Miserere la partitura que le sirve de carta de presentación durante

su viaje y estancia en París. Muy en la línea de su tiempo, se trata de una composición con un marcado sentido dramático y teatral que enlaza con la tradición operística. Las introducciones orquestales sirven de marco para lo que verdaderamente sostiene el peso de la partitura: la voz. En la polifonía se alcanzan las cotas más elevadas en lo técnico y artístico.

Este programa se completa con el Requiem del músico francés Gabriel Fauré, un oratorio sagrado de los más populares de la historia, que fue escrita entre los años 1886 y 1888. Destacan en esta pieza excepcional el Pie Jesu y el In Paradisum, su gran aportación conceptual y musical a este género.

Para el gerente de la OFM, Juan Carlos Ramírez, “con una actuación de este calado artístico se le devuelve el esplendor musical a la Catedral”. Para el director general de Esirtu, Mariano Vergara, “la empresa, como organizadora de este evento cultural,

hace un gran esfuerzo que ve compensado en cuanto que el Concierto de Cuaresma de la Catedral hace justicia con nuestra historia y con la figura de Ocón”.

La entrada a este concierto extraordinario será gratuita hasta completar aforo y el acceso podrán realizarlo los asistentes a través de la Puerta del Patio de los Naranjos.

La música de Ocón, que vivió y creció musicalmente en la Catedral, donde falleció el 28 de febrero de 1901, regresa junto al Requiem de Fauré en una propuesta cultural que llena de contenido y sentido la programación musical de la Catedral de Málaga esta Cuaresma.