Lucha continua contra falsos indicios sobre Diana Quer

Muchas pistas falsas han sido las «malintencionadas» o las que pretendían hacer negocio con la desaparición

MELCHOR SÁINZ-PARDO Madrid

Tan desesperante para la UCO este año fue la falta de pistas fiables como la avalancha de falsas pistas que llegaron a la Guardia Civil, sobre todo en los primeros seis meses. La mayor parte de estos falsos indicios -explican mandos de la investigación- han sido «bien intencionados». Fueron ciudadanos que aseguraban haber visto a Diana Quer o a alguien que se le asemejaba. El Instituto Armado ha investigado hasta 300 de estos 'avistamientos', varias decenas fuera de España, descartándolos todos.

Las otras pistas falsas han sido las «malintencionadas» o las que pretendían hacer negocio con la desaparición. La más grave fue el correo electrónico que el 2 de diciembre se envío a la asociación SOS Desaparecidos: «Hola. Estoy bien. Necesito estar un tiempo fuera de España. Saludos, Diana Quer».

El email fue remitido desde una cuenta de la propia Diana Quer, cuya contraseña solo podía conocer ella o alguien muy cercano de su entorno. Sin embargo, desde el principio la UCO no se fió y pensó que alguien estaba suplantando la identidad de la joven madrileña.

Y así fue. Un pirata informático localizado en el extrajero, a través de un complejo sistema, había logrado, por motivos desconocidos, enviar ese mensaje desde la cuenta de Diana, pero sin acceder a su contenido. ¿Una broma de mal gusto o esa añagaza que tenía algún propósito concreto? La Unidad Central Operativa de la Guardia Civil guarda un mutismo absoluto sobre este asunto.

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