Diario Sur

El Ayuntamiento de Marbella modificará el PGOU para incorporar el suelo en litigio con Benahavís

Vista del Cerro del Colorao, una de las zonas afectadas por el conflicto de las lindes.
Vista del Cerro del Colorao, una de las zonas afectadas por el conflicto de las lindes. / Josele-Lanza -
  • El cambio comenzará a tramitarse el año próximo y adaptará el documento urbanístico a los límites históricos fijados en el siglo XIX

La historia de la linde entre Marbella y Benahavís -que en estos días ha vuelto al primer plano tras conocerse que la Fiscalía denunciará a la exalcaldesa Ángeles Muñoz por una presunta falsedad en la tramitación del PGOU de 2010- escribirá el año próximo un nuevo capítulo. El Ayuntamiento de Marbella tiene previsto comenzar el proceso para modificar la línea que aparece dibujada en el Plan General de 1986, en vigor desde que en noviembre del año pasado se anulara el de 2010, y adaptarla a la linde histórica, que data de 1873.

La linde que ahora el Ayuntamiento de Marbella recuperará en su planeamiento urbanístico sitúa en ese término municipal unos 170.000 metros cuadrados que llevan más de 30 años siendo desarrollados por el Ayuntamiento de Benahavís. Ese suelo, donde se sitúa la vivienda de Muñoz y otras parcelas propiedad de su familia, se colocaron en el centro de la polémica cuando en 2008 Ángeles Muñoz, entonces alcaldesa, firmó un acuerdo con su homólogo del municipio vecino que dio lugar a un expediente de modificación de lindes. Con el acuerdo se pretendía incorporar todo ese suelo al término de Benahavís, formalizando una situación que ya se estaba produciendo de hecho desde que en 1985 el Ayuntamiento de Marbella, durante la tramitación del PGOU que aprobaría un año más tarde, admitiera una alegación de la corporación vecina y trazara una linde que reconocía el suelo como perteneciente a Benahavís.

El acuerdo firmado en 2008 entre ambos municipios preveía que 196.816 metros cuadrados pasaran a Benahavís y 28.163 metros de Benahavís se incorporaran al término de Marbella. Este convenio se convirtió posteriormente en un expediente de alteración de los términos municipales que la Junta de Andalucía tramitó hasta que el año pasado, tras la salida del PP del gobierno municipal y la llegada del tripartito, el Ayuntamiento de Marbella solicitó que se archivara. El carpetazo por parte de la Junta dio lugar a la presentación de recursos por parte del Ayuntamiento de Benahavís y de propietarios de la zona que todavía no se han resuelto.

Como paso siguiente, el gobierno municipal de Marbella pretende recorrer ahora el camino inverso: llevar a su planeamiento urbanístico las lindes fijadas en 1873 y cerrar de esa manera este capítulo. Lo hará mediante una modificación del Plan General de 1986 que no se podrá acometer hasta que el equipo redactor contratado por el Ayuntamiento culmine los trabajos que desarrolla actualmente para adaptar ese documento a la Ley de Ordenación Urbanística de Andalucía (LOUA). El Ayuntamiento tuvo que afrontar ese trabajo después de que la anulación del PGOU de 2010 volviera a poner en vigor al Plan de 1986.

Este proceso, que según ha explicado la concejala de Urbanismo, Isabel Pérez, está muy reglado, culminará con toda probabilidad en los primeros meses de 2017, momento en el que dará comienzo el proceso para recuperar en el PGOU las lindes fijadas en el siglo XIX y modificadas en 1986.

Dificultad técnica

El cambio, al que con toda probabilidad se opondrá el Ayuntamiento de Benahavís, y sobre el que la Junta dirá la última palabra, tendrá una cierta dificultad técnica debido a las diferentes calificaciones del suelo a uno y otro lado de la linde, ya que mientras que en Marbella es rústico, el Ayuntamiento de Benahavís lo ha desarrollado y cuenta en la mayor parte con calificación de urbanizable.

Ello obligará a analizar qué tipo de desarrollo ha tenido lugar, qué derechos tienen consolidados los propietarios, cuáles no y las cantidades que en su caso hubiese percibido el Ayuntamiento vecino por esos conceptos. El Ayuntamiento de Marbella no tiene la intención de desarrollar ese suelo pero la recuperación de la linde histórica lo obligaría a asumir el desarrollo ya existente en los casos en los que haya derechos urbanísticos ya consolidados.

La linde con Benahavís no será la única que el Ayuntamiento de Marbella modificará en su PGOU cuando se haya culminado el proceso de adaptación a la LOUA. También están pendientes de que se vean reflejados en el documento urbanístico las modificaciones realizadas con los municipios de Ojén y Mijas. En relación a este último municipio, según las previsiones de Urbanismo, es posible que haya que corregir situaciones análogas a la que se ha producido con Benahavís, ya que se ha detectado que algunos desarrollos urbanísticos que se realizan en la vecina localidad están afectando a suelo que pertenece al término municipal de Marbella.