15 minutos vitales para afrontar un tsunami

Begoña Pérez, de Puertos del Estado, durante su conferencia en Málaga. /Francis Silva
Begoña Pérez, de Puertos del Estado, durante su conferencia en Málaga. / Francis Silva

Un grupo de investigación de la UMA trabaja en el modelo matemático para predecir los efectos de los maremotos en las costas

Francisco Gutiérrez
FRANCISCO GUTIÉRREZ

Expertos nacionales e internacionales abordan en unas jornadas que se desarrollan en la Universidad de Málaga la situación actual respecto a la investigación de los tsunamis y las posibilidades de detección, predicción y prevención de este fenómeno natural. Está organizado por el grupo de investigación Edanya de la UMA (Ecuaciones Diferenciales, Análisis Numérico y Aplicaciones) y el área de riesgos del Instituto Geológico y Minero de España. Según el profesor Jorge Macías, del departamento de Análisis Matemático de la UMA e investigador del grupo Edanya, el modelo de cálculo matemático desarrollado en Málaga ya se está utilizando por los investigadores italianos.

Los expertos reunidos en Málaga abordan la elaboración de un plan nacional de alerta temprana, como ya tienen países de nuestro entorno, como Francia, Grecia, Portugal o Alemania. El objetivo del encuentro es determinar las fuentes sísmicas con impacto en las costas españolas. En 2015 se aprobó la legislación básica para elaborar estos planes. De momento, se han elaborado los mapas con las categorías básicas de alerta, que pasan por el rojo, naranja y verde. Málaga estaría en una situación de riesgo moderado de verse afectada por un tsunami. La zona más crítica corresponde a la costa atlántica andaluza.

Ahora se debería pasar al proceso de elaboración de planes autonómicos y locales, con el objetivo de que las autoridades y Protección Civil cuenten con mapas de riesgo de cada zona. Los modelos matemáticos, ha explicado Jorge Macías, permiten determinar la intensidad del impacto de un tsunami en cada zona.

‘Tsunami HySea’ es el nombre que se ha dado al software creado por este grupo de investigación, que lidera a nivel europeo la investigación en modelos matemáticos para realizar las simulaciones que ayudan a prevenir y actuar de manera rápida en caso de un tsunami. ‘Tsunami-HySea’ utiliza algoritmos matemáticos de gran eficiencia computacional, muy robustos, que se han implementado en arquitecturas GPU -en tarjetas gráficas de las que emplean los ordenadores y videojuegos-. Características de vanguardia que le permiten realizar simulaciones de la evolución de un tsunami en todo el Mediterráneo en unos pocos minutos.

Este código desarrollado en Málaga ya ha sido probado por el Instituto Geográfico Nacional, y también ha sido adquirido por las autoridades italiana, que lo tienen “casi operativo”, según el profesor Macías. El software podría hacer los cálculos en unos 5 minutos, y la información tardaría otros 5 o 6 minutos en distribuirse, por lo que en menos de 15 minutos es posible lanzar una alerta de tusnami para prevenir a la población. Así, por ejemplo, el devastador terremoto de 1755, que afectó sobre todo a Lisboa pero que en Andalucía dejó más de mil muertos, tardó una hora desde el momento del maremoto a su impacto en las costas andaluzas. Este sistema tiene capacidad para determinar si se produce o no un maremoto, con qué intensidad, el nivel de impacto que tendría en la costa y la manera más adecuada de actuar para proteger a la población, ha indicado Jorge Macías.

Juan Vicente Cantavella, del Instituto Geográfico Nacional, ha detallado algunos aspectos del sistema español de alerta temprana. Así, ha indicado que la probabilidad de un gran tusnami como el de 1755 es que se repita en unos 1.200-1.500 años. En los últimos 65 años se han producido 5 tsunamis moderados, el más reciente el de 2003, con olas de más de un metro en Baleares y daños importantes en los puertos de aquella comunidad. Por su parte, Begoña Pérez, de Puertos del Estado, ha analizado las infraestructuras y equipamientos con que cuenta este organismo y el sistema de alerta con 36 estaciones que envían información puntual al Instituto Geográfico. También ha anunciado la instalación de un mareógrafo en la isla de Alborán para controlar mejor los posibles movimientos sísmicos en esta zona.

En el desarrollo de estas jornadas se ha proyectado el documental ‘La gran ola’, de Fernando Arroyo. Presentado en el pasado Festival de Cine de Málaga, en la que se analizan los efectos de un tsunami, contó con la colaboración de los profesores de este grupo de investigación de la UMA.

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