Diario Sur

El Ayuntamiento de Málaga detecta que más de 300 cables cruzan las fachadas del Centro

  • El Instituto Municipal de la Vivienda contrata un proyecto de 72.600 euros para soterrar una primera fase de los tendidos localizados

La proliferación de cables de todo tipo que cruzan las fachadas de los edificios es una nota común en los barrios de Málaga. El Ayuntamiento ha puesto en marcha ya un proyecto para desviar y ocultar este tipo de tendidos eléctricos en la barriada de La Pelusa, en la zona este, a través de la Gerencia Municipal de Urbanismo, y ahora pretende hacer lo propio en la zona del Centro Histórico, por medio del Instituto Municipal de la Vivienda (IMV), del que depende la Oficina de Rehabilitación. Así, con cargo al paquete de inversiones financieramente sostenibles que fue aprobado este pasado verano, el IMV ha sacado a concurso la contratación de un proyecto para empezar a soterrar cables en el casco antiguo, valorado en 72.600 euros y con un plazo de ejecución de tres meses.

La cuantía no es muy elevada y supone una primera fase de un trabajo que se presume que será arduo. Y es que, según el estudio realizado por la empresa Monier Soluciones Técnicas, que tuvo un coste de 14.338 euros, se ha detectado que existen al menos un total de 303 puntos de cruce de cables entre fachadas en la zona delimitada por las calles Carretería, Álamos, Alcazabilla, Cortina del Muelle, plaza de la Marina, avenida de Manuel Agustín Heredia, avenida del Comandante Benítez, Manuel García Caparrós y el pasillo de Santa Isabel.

En el proyecto para soterrar una primera fase de estos cables, elaborado por el ingeniero técnico industrial Juan José Jiménez Gálvez, se reconoce que «estos cruces plantean, en primer lugar, un problema estético en el Centro Histórico de Málaga, así como, en ciertos casos, un problema de seguridad por su estado o por su incorrecta instalación».

Ámbito

La primera fase abarca la zona acotada por las calles Larios, Granada, plaza delCarbón, plaza del Siglo, Molina Lario y plaza de la Marina. El estudio elaborado para el proyecto realiza una selección de cada uno de los tendidos eléctricos localizados para catalogarlos como instalaciones de baja tensión, alumbrado público e instalaciones de telecomunicaciones. Para cada uno de estos tipos de cables se proponen diferentes medidas de soterramiento y traslado, con premisas como evitar la construcción de arquetas donde exista tráfico rodado y situar las nuevas canalizaciones subterráneas de los cables por encima de las tuberías de agua y saneamiento.

Por otro lado, el IMV también ha adjudicado las obras para rehabilitar el edificio ubicado en el número 4 de la calle Guadalén, dentro del plan para reparar los inmuebles de la barriada de La Palma. La actuación ha sido contratada con la empresa Emin por 63.310 euros. Asimismo, ha contratado con la empresa Easy 2000 la construcción de 16 viviendas protegidas en las calles Calvo y Jiménez, junto a otras promociones de VPO ya realizadas, por 1,1 millones de euros.