El Banco de España prevé un crecimiento más moderado por el alza de tipos y crudo y el ajuste fiscal

Fachada del Banco de España en Madrid.
Fachada del Banco de España en Madrid. / Archivo
  • Exige una revisión de la cesta de impuestos y del sistema de pensiones y alerta de la elevada tasa de temporalidad del mercado laboral

El Banco de España da por cerrada la etapa de bonanza económica que se ha prolongado durante los cuatro últimos años para entrar en un periodo de crecimiento, sí, pero con unos tintes mucho más “moderados” que los registrados hasta ahora. La institución presidida por Luis María Linde advierte de que se prolongará el alza del Producto Interior Bruto (PIB) en los próximos ejercicios pero "a un ritmo algo inferior” al registrado entre 2015 y 2016.

Así lo refleja en el Informe Anual 2016, que acaba de hacer público, en el que explica que la sucesiva desaparición de los “efectos transitorios” que han beneficiado al país serán los que provoquen esta menor intensidad en el crecimiento económico: el repunte de los tipos de interés, la incertidumbre sobre las políticas mundiales, el alza del precio del petróleo así como la necesidad de ajustar las cuentas públicas con una política tributaria menos expansiva que la de los dos últimos ejercicios.

En este último sentido, el Banco de España recuerda que es “prioritario” retomar el proceso de consolidación fiscal con la “racionalización y eficiencia del gasto público”, así como una “revisión” de la cesta de impuestos “que permita obtener de forma estable los ingresos necesarios” para financiar las necesidades del Estado. El supervisor aconseja “retomar” la senda de consolidación fiscal y “restablecer” una “cierta capacidad” de la política fiscal ante eventuales perturbaciones. Es decir, que se acabe la etapa de rebajas generalizadas de impuestos, como la reforma fiscal que se puso en marcha en 2015 y de la que posteriormente se ha tenido que ir dando marcha atrás en determinadas figuras, como el Impuesto de Sociedades.

El supervisor también anticipa un escenario de subidas de tipos de interés que tendría un impacto “contractivo” sobre las rentas de hogares y empresas, ahora beneficios por un precio del dinero en mínimos históricos. Esta circunstancia dejaría de beneficiar a la economía a medio plazo. En cualquier caso, el Banco de España reconoce que tras el periodo de desapalancamiento que han protagonizado los españoles en los últimos años, la subida de tipos tendría un impacto menor del que podría haber registrado si no se hubieran quitado buena parte del lastre de deuda que acumulaban hasta 2013. En lo que afecta a las cuentas públicas, el Banco de España ve lejano que la deuda pública caiga hasta representar el 60% del PIB durante la próxima década.

El otro factor que podría dar señales de alarma para la economía española durante este año y los venideros sería el del alza de los precios del petróleo. Su referencia, que se encuentra en el entorno de los 52 dólares por barril, será más elevada de los costes inferiores a los 40 e incluso 30 dólares en los que se movió durante los dos últimos ejercicios. Y “dada la dependencia de España de esta materia prima”, indica el Informe Anual 2016, “su encarecimiento se traduce en un empeoramiento del saldo exterior” de nuestra economía.

Por otra parte, el Banco de España también analiza toda una serie de cuestiones estructurales que afectan a la economía, como el paro, la situación de la banca o el sistema de pensiones. En el caso del desempleo, reconoce que la temporalidad ha “retomado una tendencia creciente” hasta representar un 26,5% del total de asalariados, un nivel que supera en 4,5 puntos porcentuales el mínimo alcanzado en 2013, aunque todavía se encuentra lejos del 31,6% de 2007.

En lo referido a las pensiones, apuesta por una reforma del sistema que aumente su transparencia, refuerce su contributividad y mantenga un mecanismo de ajuste automático “que garantice el equilibrio financiero”.

Y en el caso de la banca, el supervisor reconoce que las entidades se encuentran en un proceso de dificultad agravado por la reducción del margen de intereses y de las medidas regulatorias. Para solucionar esta situación, recomienda una “cierta consolidación adicional”, esto es, más fusiones, así como la “exploración de fuentes alternativas de recursos”, como ocurre con el cobro de más comisiones por servicios prestados.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate