Pablo Rivero: «Rubio y con pecas, nunca pensé en ser el hijo de España»

El actor Pablo Rivero./A6cinema
El actor Pablo Rivero. / A6cinema

Después de 15 años viviendo en el pasado, el actor marca distancias con el cándido Toni Alcántara mutando en escritor de novela negra

GUILLERMO ELEJABEITIA

El primogénito de la familia más famosa de la televisión española se ha metido a escritor con una oscura novela de suspense ambientada en los 90.

– ¿Quién vende más libros, Pablo Rivero o Toni Alcántara?

– Pues no lo sé. El éxito de la novela está siendo una grata sorpresa. Se han publicado libros de la serie que no han funcionado tan bien. Salir en la tele no te garantiza las ventas, y además la historia no tiene nada que ver con mi perfil en ‘Cuéntame...’. Habrá quien haya sentido curiosidad y las críticas han sido buenas desde el principio... El caso es que ya vamos por la cuarta edición.

Se titula ‘No volveré a tener miedo’. ¿Fue un niño miedoso?

– Era muy miedoso y lo sigo siendo. Siempre he tenido un miedo un poco morboso. De crío me aterrorizaba Drácula, podía pasarme la noche mirando las sombras en la ventana, pero en el fondo estaba deseando que apareciera. También me pasa con las ratas, las odio pero no puedo dejar de mirarlas. En el fondo, me encanta sentir miedo y se me da bien asustar a los demás.

Con la cara de bueno que gasta, ¿cómo le ha salido un ‘thriller’ tan turbio?

– Pues la verdad es que me he divertido muchísimo. Cuando trabajas como actor tienes que respetar el personaje que el director o el guionista se han imaginado. Tratas de mantenerte neutral, tanto en lo profesional como en lo personal, para que no te encasillen. Sin embargo, aquí he volcado gran parte de mi personalidad. Me he dado el gustazo de escribir el libro que quería leer.

El crimen ocurre en un chalet muy parecido al lugar donde vivió de adolescente... ¿Tan sórdidos fueron sus veranos?

– No. De hecho, tuve que hablar con mis padres para explicarles que, aunque hay descripciones literales de aquella casa, el libro no es ninguna clase de redención ni de terapia, es un ‘thriller’ en el que homenajeo la literatura que a mí me gusta. Pero es eso, literatura. Digamos que he exagerado la realidad para hacerla más oscura.

– ¿A qué escritor le pediría prestada la pluma?

– Me obsesiona ‘A sangre fría’, de Truman Capote. Ese es el punto de partida de la novela. Si he conseguido crear una expectación mínimamente parecida a la que me suscitó a mí la obra de Capote, me doy por satisfecho.

Le han llegado a llamar ‘el hijo de España’, ¿eso sí que acojona?

– Tampoco tanto. Siendo rubio, de ojos azules y con pecas, pensaba que sólo iba a poder hacer del amigo guiri del protagonista. ¿Quién me iba a decir a mí que acabaría representando al hijo de la familia típica española? Eso es algo que le tengo que agradecer a Ana Duato.

Telediarios de memoria

– ¿Cómo de alargada es la sombra de ‘Cuéntame...’?

– Espero que muy larga. Después de tantos años, ahora lo estoy disfrutando mucho. Los guionistas, entre los que está Joaquín Oristrell, están haciendo un gran trabajo y, por lo que he leído de la próxima temporada, mi personaje está más vivo que nunca. Antes me comparaba con otros compañeros que hacían esto o aquello, pero yo tengo un personaje que me encanta.

«2008 en Nueva York, en el que empecé a escribir»

«El verano que pasé en Nueva York en 2008, porque me ha traído muchas cosas buenas. En ese momento estaba viviendo un cambio personal, en una relación que me hizo plantearme muchas cosas. Además, nunca había estado tanto tiempo de viaje solo, en una ciudad en la que estás rodeado de gente pero en la que también puedes sentirte muy solo. Aquel verano marcó el inicio de una etapa creativa que luego ha ido dando resultados, me sirvió para empezar a escribir, ir dando forma a los personajes y explorar una vÍa de escape a mis otros trabajos que se ha revelado totalmente placentera. Entonces me alojé cerca de Chelsea, en un apartamento que me había alquilado una amiga actriz. Después he vuelto muchas veces».

En estos 15 años siendo Toni no le ha faltado trabajo, pero ¿ha echado de menos otros papeles?

– Sí, por supuesto. Me queda la espinita de no haber hecho en cine un personaje de adolescente tormentoso. Y me hubiera gustado rodar cine indie con 20 o 22, pero también es cierto que con esa edad no estaba muy preparado.

– ¿Qué trenes ha visto pasar mientras vivía en San Genaro en los 70 y 80?

– Es verdad que he dejado de hacer cosas porque no podía por agenda o porque no puedes pedir a todo el equipo que se amolde a ti. Pero ha merecido la pena.

– ¿Cuando sale del rodaje no acabará contando batallitas de la Transición con sus amigos?

– Qué va, tengo una memoria muy selectiva y me olvido de las cosas al instante. Aunque sí me acuerdo de algunos telediarios, porque me los aprendía de memoria.

– ¿Cómo se imagina el ‘Cuéntame...’ del futuro?

– Supongo que con todos pegados al móvil y la familia Alcántara metida en un grupo de Whatssapp. Al final, es lo que más nos ha cambiado la vida.

Viaja de vez en cuando a Nueva York, ¿se propone hacer las Américas?

– Me gusta escaparme y me gusta mucho la ciudad, perderme, ver mucho teatro. Tengo mucha libertad creativa y fue allí, en la biblioteca pública de Brian Park, donde empecé a escribir el libro. Pero no he hecho pruebas ni voy buscando ningún trabajo en el cine.

– ¿Buscaba quizá el fantasma de Capote?

– Ojalá.

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