Diario Sur

RECITAL QUE HACE HISTORIA

Pocas veces se ha visto a un público tan entusiasmado como el domingo en el Teatro Cervantes, prácticamente lleno, que asistía al recital de al soprano Ainhoa Arteta y el tenor José Bros, acompañados al piano por Marco Evangelisti y que se incluía, si bien fuera de abono, dentro de la XXVIII Temporada Lírica organizada por el Ayuntamiento de Málaga.

Dos voces, Arteta y Bros, en la élite del canto y de la ópera, artistas españoles, que en dos partes brindaron canciones (Albéniz, Tosti, Ovalle, León, Guastavino, Padilla, Lacalle y Obradors), romanzas de ópera (Puccini, Côlea), zarzuela (Sorozábal, Soutullo y Vert, Barbieri y Moreno Torroba) y dúos de ambos géneros (Bizet y Moreno Torroba), para cerrar con éstos del últimos cada una de las dos partes.

Conocidos aquí por anteriores actuaciones, Ainhoa Arteta mostró un excelente momento vocal, una cuidada expresividad, elegancia, cercanía y firmeza en solos y dúos. Al final concedió un bis, la 'Canción española' de 'El niño judío' de Luna, con regusto y sentido teatral. José Bros, en su línea vocal y potencia de agudos, tampoco rehuye los momentos delicados, fue para nosotros, y es, el tenor de la emoción -lo mismo en canciones, ópera y zarzuela- con cuidada dicción y, en verdad, que emocionó. Su bis fue de Sorozábal, la romanza 'No puede se' de 'La taberna del puerto'. Y también hubo dúo con bis, el tercero, 'O scave fanciulla' de 'La Boheme' de Puccini, abandonando la escena, soprano y tenor con el do agudo último dentro, como si de la representación se tratara.

Ese excelente pianista, experto en estas lides acompañantes y se le nota (incluso enriquece las 'resoluciones' de la música teatral con precisión y buen gusto), atentísimo y seguro, dio pruebas constantes de su maestría. Arriba, al principio, decíamos el nombre, Marco Evangelisti. Por cierto que era lo único, por el nombre, que recogía el programa de mano, no digamos foto, pero ni un mínimo, y tiene que ser máximo curriculum. Compartió Evangelisti todos los aplausos, bravos y ovaciones junto a Ainhoa Arteta y José Bros a requerimiento de éstos. La despedida fue triunfal, con todo el público en pie aclamando a los tres intérpretes de este recital lírico que ha hecho historia.