Diario Sur

El Gobierno descarta ahora la Trinidad como sede de la Biblioteca Provincial y vuelve al proyecto de San Agustín

nterior del Convento de la Trinidad, cuyo destino vuelve a estar pendiente de concretarse.
nterior del Convento de la Trinidad, cuyo destino vuelve a estar pendiente de concretarse. / Carlos Moret
  • El ministerio desecha el acuerdo de hace dos años con la Junta para instalar en el convento trinitario la institución que lleva desde 1994 en un inmueble en alquiler

El futuro de la Biblioteca Pública del Estado vuelve a emborronarse. Dos años y tres meses después de que el Gobierno central y la Junta de Andalucía anunciaran un acuerdo para instalar la sede definitiva de la institución en el Convento de la Trinidad, el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte desanda ese camino y vuelve al proyecto de acondicionar el antiguo colegio de San Agustín para ese uso.

«Nuestro planteamiento es que se haga en San Agustín, con alguna actualización en el proyecto que se aprobó en su día», han confirmado a SUR fuentes del Gobierno. Desde el ministerio aluden al documento refrendado hace seis años que contempla una actuación por valor de 16,5 millones de euros en el inmueble situado junto a la iglesia de San Agustín y al Museo Picasso Málaga.

En relación con ese edificio, las fuentes consultadas por SUR destacan su «emplazamiento excepcional» en la calle San Agustín de la capital y cierran la puerta al traslado de la Biblioteca Provincial –como se le conoce de manera popular– al Convento de la Trinidad, pese a que ese fue el destino pactado por ambas administraciones en el verano de 2014 para una institución que lleva desde finales de 1994 en un inmueble en alquiler en la avenida de Europa. El arrendamiento corre a cargo de la Junta de Andalucía, que en este tiempo ha desembolsado siete millones de euros para sufragar el alquiler, tal y como adelantó SUR el pasado miércoles.

En este punto, conviene recordar que la biblioteca depende de ambas administraciones porque la institución es de titularidad estatal, pero su gestión está transferida a la Junta. Y aunque hace dos años el Gobierno dio su visto bueno a la propuesta de la Junta para llevar la Biblioteca Provincial al convento trinitario, ahora desde el ministerio consideran que esa opción «no era viable». Y añaden: «La Administración central del Estado sólo puede actuar sobre edificios que sean de su titularidad. El Convento de la Trinidad está en manos de la Junta y el planteamiento de permuta temporal del edificio que nos hacía la Junta era kafkiano».

Además, desde el Ejecutivo central sostienen que los Presupuestos Generales del Estado para 2016 incluyen una partida de 1,3 millones de euros para realizar la obra de la Biblioteca Pública del Estado «en San Agustín».

Así las cosas, en el efecto dominó de las negociaciones políticas, el Museo de Málaga ha salido ganando y la Biblioteca Provincial, perdiendo. El origen hay que buscarlo en el acuerdo de 2005 entre el Gobierno y la Junta. El pacto consistió en el traspaso del Convento de la Trinidad a manos de la Junta, que a su vez cedía a Madrid el edificio de La Caleta para que se instalase allí la Subdelegación del Gobierno.

La operación liberaba el palacio de la Aduana para acoger el museo provincial, pero los permisos para la rehabilitación de San Agustín se demoraban casi un lustro. Y cuando llegaron, la crisis cerró el grifo presupuestario.

En paralelo, la Junta no se decidía con el convento trinitario. Para el recinto del siglo XV planteaba de manera sucesiva usos tan diversos como un Parque de los Cuentos, un «centro internacional sobre arte rupestre con la colaboración de la Unesco» y una sede del Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico.

Ninguno de esos proyectos pasó de las palabras a la realidad. En febrero de 2013, el entonces consejero de Cultura Luciano Alonso sorprendía al anunciar –en la sede del PSOE de Málaga, no en una del Gobierno andaluz– la propuesta para llevar la Biblioteca Provincial a la Trinidad. El plan llegaba a los periodistas antes que al ministerio y en el verano de 2014 ambas administraciones consensuaban la medida. Pero ahora ha vuelto a salir cruz.

Un espacio adecuado

Ante el nuevo giro en los acontecimientos, desde la Junta de Andalucía denuncian la «ausencia absoluta de un compromiso real del Gobierno con la Biblioteca Provincial de Málaga». Las fuentes consultadas por SUR defienden asimismo que la ubicación «no es el problema» e instan al Gobierno a «que se decida de una vez» sobre la ubicación definitiva de la Biblioteca Provincial. «Málaga es la única capital andaluza que no cuenta con una sede adecuada para su biblioteca», añaden desde el Gobierno andaluz.

Ambas administraciones se lanzan la pelota de la biblioteca para que no quede en su tejado. Desde el ministerio aducen que están «a la espera de una comunicación oficial» por parte de la Junta.Y desde la Junta dicen casi lo mismo, pero en sentido inverso.

Y unos por otros, la biblioteca sigue en el inmueble planteado como medida «provisional» cuando, a finales de 1994, el centro abandonó la Casa de la Cultura. Iban a demoler el edificio de la calle Alcazabilla. Veintidós años después, queda por levantar el futuro de la biblioteca.