Diario Sur

Marañón aboga por abrir la ópera al gran público en su ingreso en San Telmo

Gregorio Marañon fue nombrado ayer nuevo académico de San Telmo. :: Álvaro cabrera
Gregorio Marañon fue nombrado ayer nuevo académico de San Telmo. :: Álvaro cabrera
  • El nuevo académico aboga por llevar el bel canto a espacios públicos para hacerla más accesible y atraer a las nuevas generaciones

La Real Academia de Bellas Artes de San Telmo tiene un nuevo componente. Gregorio Marañon Bertrán de Lis fue nombrado ayer académico de esta institución malagueña. Abogado y empresario, su relación con la cultura comenzó cuando apenas era un niño. A sus 74 años, siempre comprometido con el legado cultural y artístico del país, Marañon ha formado parte de todo tipo de instituciones tanto nacionales como internacionales. Desde 2007 es presidente del Patronato del Teatro Real, por lo que su discurso de ingreso se centró en la relación de este espacio cultural y musical con la sociedad.

Integrar a la población en las instituciones públicas ha sido uno de sus objetivos desde que comenzó en el teatro. «En una sociedad moderna y democrática esta colaboración resulta siempre deseable y con frecuencia necesaria», comentó en su discurso.

Este cambio de rumbo pide nuevos métodos de difusión para sacar la ópera a la calle, retransmitirla fuera de su hábitat. «Centros culturales, plazas públicas, hospitales, centros educativos... La ópera debe salir a buscar nuevos públicos», afirmó Marañon.

Además de lugares públicos, la televisión es otra de las apuestas. «El Otello que actualmente estamos representando se ha retransmitido en directo a toda España, y también internacionalmente por la cadena Arte y el British Council a 140 países».

Acercarse a los más jóvenes es otra de las metas de Gregorio Marañon, algo que sin duda se consigue a través de las redes sociales. Por ello, el Teatro Real ha sido la primera institución que ha retransmitido una ópera en streaming por Facebook, que fue vista por más de 20 millones de personas.

«De una u otra manera, los problemas que ha tenido que abordar el Teatro Real son los problemas de casi todas las instituciones culturales: cómo encontrar su razón de ser y su justificación social en un entorno irreconocible que ha cambiado dramáticamente en muy pocas décadas», explicó el académico en su discurso.

«Ganarnos el futuro»

Asimismo, la necesidad de «reclamar a nuestros gobernantes el reconocimiento de la cultura como valor estratégico de identidad, es un elemento que debe estar para ganarnos el futuro», afirmó Marañon. «El objetivo es que no se vea como un reducto anticuado de determinadas minorías sociales, sino como un género vivo, abierto a la sociedad». Estos nuevos horizontes han conseguido hacer del Teatro Real el reciento operístico de referencia en España.

Además de la institución malagueña, Gregorio Marañon es académico de San Fernando y de Toledo. «Las instituciones tienen claramente que plantearse lo que pueden seguir aportando a la sociedad, ahora también hay abierta una reflexión de como adaptarnos a los nuevos tiempos, pero sin duda, es muchísimo lo que han aportado desde su comienzo», comentó el nuevo miembro de San Telmo, cuya devoción por la cultura el viene de su abuelo, una de las personalidades más relevantes del siglo XX: el médico endocrino, científico, historiador, escritor y pensador Gregorio Marañon Posadillo.