ROBO DE MEDICAMENTOS. MERCADO NEGRO
Se trata de un fármaco muy caro -cada ampolla puede alcanzar un precio superior a 400 euros- que ni siquiera se puede adquirir en farmacias, ya que es de exclusivo uso hospitalario, por lo que ha generado un mercado negro para su venta en gimnasios a culturistas y deportistas.
El saqueo de la botica del hospital -tanto por la cuantía de las dosis sustraídas como por su alto valor- no se produjo de una sola tacada, sino en pequeños robos de forma continuada que se han venido registrando en las últimas semanas. En cuanto se detectó por primera vez el baile de cifras, el propio hospital denunció los hechos ante la Policía Nacional, que abrió de inmediato una investigación, de la que aún no ha trascendido el resultado, para intentar esclarecer los robos y detener al autor de los mismos.
Venta ilegal
Se sospecha que el destino de las ampollas sustraídas en el hospital Carlos Haya ha sido el mercado negro de estos medicamentos y más concretamente, su venta en determinados gimnasios.
El uso indebido de esta hormona puede acarrear gravísimos riesgos para la salud. Según los especialistas, en un principio, la hormona se obtenía de la hipófisis de cadáveres, lo que, según estas publicaciones de expertos, provocó el contagio de la famosa encefalitis espongiforme de Kreufeld-Jacob -el mal de las vacas locas- a más de un enfermo. Además, su uso ha provocado en algunos pacientes un incremento de la incidencia de cáncer de páncreas, próstata y colon. También se ha detectado un caso de linfoma de Hogdkin en un ciclista que utilizó esta hormona.







