El malagueño Manolo Povea entrenará a la selección de Irak

El acuerdo es por una temporada y este fin de semana se unirá a la concentración de la selección iraquí, que está en Turquía Emprende una nueva aventura en el extranjero en un país convulso en el que el deporte trata de imponerse a las armas

JUAN CALDERÓNMÁLAGA.
Manolo Povea, que se marchará mañana a Irak, posa ayer en el colegio Valle Inclán. :: Ñito Salas/
Manolo Povea, que se marchará mañana a Irak, posa ayer en el colegio Valle Inclán. :: Ñito Salas

Manolo Povea vuelve a hacer las maletas, pero esta vez para afrontar el desafío personal y profesional más importante de su carrera como entrenador de baloncesto. El técnico malagueño (nació en Puente Genil, pero desde muy pequeño vivió en Málaga) es desde ayer el nuevo seleccionador de Irak. Sí, han leído bien: Irak. Allí donde Sadam Hussein, las armas de destrucción masivas que no se encontraron y donde tienen el petróleo por castigo.

Formado en la cantera del Unicaja y tras una larga carrera en Portugal -donde ganó la Liga y la Copa-, Povea ha alcanzado un acuerdo con la Federación de Irak para hacerse cargo del equipo nacional. Sería un puesto codiciado de no ser porque tendrá que vivir en un país convulso y que trata de recobrar la normalidad tras la guerra que lo asoló hace unos años. La situación social y política no ha sido un problema para Povea, que en 2005 se fue a las islas Azores para dirigir al Lusitania, allí en mitad del Atlántico.

«Sé poco de cómo está la situación. Están intentando volver a la normalidad después de un periodo complicado y las informaciones que manejo son de que hay mucha afición por el baloncesto y que tiene mucho seguimiento. En este caso la federación quiere fomentar esa afición por este deporte y hacerla crecer. Ellos han mirado hacia España porque saben que aquí se trabaja bien en la base y que podemos serles de utilidad», explicaba ayer Povea mientras preparaba todo lo necesario para el viaje.

De momento, el técnico malagueño viajará solo, pues en principio se habló la posibilidad de incorporar a un ayudante de su confianza al cuerpo técnico de la selección. Así que Povea estará solo ante el peligro, y nunca mejor dicho, pues vivirá y trabajará en Bagdad. «Realmente no pienso en los condicionantes sociales que tiene el país, porque si lo pensase me quedaría en mi casa. Cuando recibes una propuesta de este tipo, tienes que interpretarla como algo positivo, porque la realidad es que vas a dirigir a un equipo nacional. En cualquier caso, la información que tengo es que la situación es relativamente estable. Es evidente que allí ha habido una guerra, que además aquí hemos vivido de cerca. Ser seleccionador es un desafío y es algo que me motiva», explica.

Povea tendrá que presentarse en la embajada española en Irak, porque así lo recomiendan las normas de seguridad del Ministerio de Exteriores para cualquier eventualidad que pueda surgir. El amparo de la Federación de Irak da al entrenador malagueño cierta tranquilidad, pues serán ellos los que se ocupen de su seguridad y de que pueda realizar su trabajo con normalidad. «Igual dentro de una semana os llamo para contaros que tengo que ir a entrenar con casco», bromea.

A Povea le queda mucho trabajo por delante. Irak ocupa el puesto 104.º en el 'ranking' de la FIBA de un total de 116, lo cual no es un buen indicador, a pesar de tener una Liga nacional en la que compiten diez equipos y en la que el Duhok logró la semana pasada su quinto título consecutivo.

El equipo de Irak está concentrado estos días para preparar el torneo de clasificación para la Copa Asia de la FIBA, así que Povea tendrá su primera prueba el 23 de mayo, aunque la realidad es que todo lo que rodea esta nueva experiencia de Manolo Povea es una auténtica aventura.

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