La tecnología como herramienta para acabar con la desigualdad

Realidad virtual./Wu Hong
Realidad virtual. / Wu Hong

En el mundo más de 780 millones de personas viven en la pobreza extrema y solo un 28% de la población de países subdesarrollados tiene acceso a internet de alta velocidad

ALAIN MATEOSMadrid

Adecuada, accesible, asequible y adaptada. Son las características que debe tener la tecnología en una cuarta revolución industrial para garantizar la inclusión y acabar con la desigualdad en el mundo, que afecta a más de 780 millones de personas que viven en una situación de pobreza extrema. A ello hay que sumarle que tan solo un 28% de la población de países en vías de desarrollo posee la capacidad de acceder a internet de alta velocidad. Se trata de datos del informe 'Tecnología con propósito', elaborado anualmente por el Observatorio Empresarial contra la Pobreza y la Fundación Codespa.

El estudio establece la tecnología como una herramienta para acabar con la desigualdad social, pero no como la única solución. Una brecha que afecta a más de doce millones de personas en España, según el indicador Arope 2018 reflejado en el informe. «La tecnología debe estar al servicio de las personas y no al revés. Se debe realizar un trabajo común para lograr una revolución tecnológica más inclusiva», afirma Mónica Gil-Casares, directora de investigación de la Fundación Codespa.

La cuarta revolución industrial generará según el informe una mayor concienciación en la población, gracias a la innovación tecnológica. Por ejemplo, este informe señala que la realidad virtual nos permitiría observar la situación que se vive en los campos de refugiados, entre otros.

Además, la desconexión a la red que sufren poco más de dos millones de personas en España queda muy contrastado con el 45% de hogares que no disponen de acceso a internet en los países en vías de desarrollo. Los perfiles de los ´desconectados´ tienden a ser mujeres de más de 65 años, según este informe.