Jóvenes embajadores malagueños en Japón

Los alumnos en una visita turística/SUR
Los alumnos en una visita turística / SUR

Cinco alumnos del IES Belén de Málaga participan en una cumbre de estudiantes de Bachillerato con motivo del Día Mundial de la Concienciación de los Tsunamis

VICTORIA BUSTAMANTE

El 150 aniversario de las relaciones diplomáticas entre España y Japón fue el desencadenante de la aventura que han vivido cinco alumnos del IES Belén de la capital. Una semana cultural dedicada al país nipón causó una llamada del Ministerio de Asuntos Exteriores para participar en la cumbre de estudiantes de Bachillerato por el Día Mundial de la Concienciación de los Tsunamis, en Wakayama, Japón.

Rosa Castro es profesora de Lengua Castellana y Literatura, pero además es la responsable de la biblioteca del centro. Como tal, suele coordinar actividades en torno al día del libro, el 23 de abril. Este pasado curso y con motivo del aniversario del establecimiento de relaciones diplomáticas con Japón, la actividad derivó en una semana cultural en torno a la cultura japonesa en la que se volcaron todos los departamentos.

Ha sido el único centro de España seleccionado para participar en unas jornadas internacionales en la ciudad de Wakayama

Proyección de cortometrajes, recetas gastronómicas, exposiciones fotográficas o talleres de escritura son solo algunas de las múltiples actividades que se hicieron en un instituto decorado con motivos japoneses en cada rincón. «Muy satisfechos del trabajo y tan tranquilos de haberlo terminado cuando nos llaman del ministerio», cuenta sorprendida esta profesora del IES Belén. Y es que la embajada japonesa había pedido al Ministerio de Educación hacer un concurso para seleccionar el centro que representaría a España en la cumbre. Un dossier explicando 'la semana de libro y la cultura' y unos días después la noticia era definitiva. El instituto viajaría a Japón a unas jornadas en las que han participado casi cincuenta países, la mayoría de ellos asiáticos, con riesgo de sufrir un tsunami, y muy pocos europeos. Castro cuenta que anecdóticamente algunos de los alumnos hicieron durante la semana cultural una presentación sobre los simulacros ante terremotos y tsunamis en colegios: «Dio la casualidad que el tema de la cumbre eran los tsunamis», afirma.

Los representantes de España en la cumbre.
Los representantes de España en la cumbre. / SUR

De esta forma el instituto seleccionó a los cinco alumnos que, por nivel de inglés, participación en las actividades y expediente y serían los que viajarían a la cumbre en Japón. Así, los jóvenes y la profesora se vieron envueltos en una aventura, unos diez días en los que, además de la cumbre, realizarían diferentes actividades preparadas para los representantes de los países. Visitaron la ciudad de Osaka, diferentes castillos y templos, también algunos centros escolares, participaron en simulacros y hasta en una típica procesión nocturna, 'Inamura no hi'.

Los jóvenes durante su tiempo de ocio.
Los jóvenes durante su tiempo de ocio. / SUR

«Los alumnos han tenido una experiencia única, han hablado con gente de todo el mundo, les ha resultado una vivencia enriquecedora, única y posiblemente irrepetible, más a su edad», destaca la profesora. «Ninguno había hecho un viaje trasatlántico, eso ya era muy excitante, y además Japón, un sitio icónico. Una de las razones por las que me incliné por Japón es porque atrae muchísimo a la gente joven». Por otro lado destaca la convivencia con otros adolescentes y el «sentirse ciudadanos del mundo». Como anécdota, le llamó la atención cómo algunos alumnos, que quieren estudiar ingeniería o arquitectura no paraban de fotografiar el cableado, que por motivo de las catástrofe naturales van por aire, y los diferentes edificios.

Cumbre sobre tsunamis

Pero el papel de los estudiantes no era de mero espectador, sino que han participado de lleno en la cumbre, celebrada los días 31 de octubre y 1 de noviembre. Realizaron una ponencia en inglés sobre el riesgo de tsunami en las costas andaluzas, además han participado en diferentes debates cuyas conclusiones han formado parte de una declaración final. Esto ha significado un esfuerzo para los alumnos, en un curso tan exigente como segundo de Bachillerato, por el que han sacrificado hasta parte de sus vacaciones de verano para trabajar en la ponencia. Además el trabajo no termina ahí, se les concedió un certificado de jóvenes embajadores participantes en la cumbre y adquirieron el compromiso de difundir los conocimientos aprendidos. Por ello en su trabajo detectan un riesgo de tsunami en las costas onubenses y gaditanas. De igual modo han colaborado con el grupo investigador EDANYA de la Universidad de Málaga encuestando a 400 personas y detectando una falta de conciencia sobre esta problemática. Dentro de este compromiso siguen aprendiendo y difundiendo el conocimiento y un claro ejemplo de ello ha sido una charla que han dado a sus compañeros de instituto.