La granizada

Diana Rubio: «Mi papel es estar detrás»

Perspectiva. Diana Rubio en su Granada natal, donde estudió Ciencias Políticas y se formó en comunicación corporativa. «Nunca he tenido enchufes», asegura./R. C.
Perspectiva. Diana Rubio en su Granada natal, donde estudió Ciencias Políticas y se formó en comunicación corporativa. «Nunca he tenido enchufes», asegura. / R. C.

Reconocida en 2017 como la 'Mujer más influyente del año' en los 'Oscar' de la Comunicación Política, su brillante currículum le abrió las puertas de un proyecto que le cambió la vida

Susana Zamora
SUSANA ZAMORA

Estudió Ciencias Políticas en su Granada natal, pero le supo a poco y siguió formándose en el campo de la comunicación política y el protocolo con varios posgrados. Su brillante currículum le abrió las puertas de un proyecto que le cambió la vida: trabajar durante un año con la Casa Real saudí en los preparativos de una exposición. Pero volvió y siguió estudiando. Hoy, Diana Rubio (Granada, 1983) es doctora en Ciencias de la Comunicación tras presentar una tesis sobre eventos en los partidos políticos y su protocolo. Pero eso no es lo extraordinario. En 2017, ganó el 'Napolitan Victory Award', considerado el 'Oscar' de la consultoría y la comunicación, en la categoría de 'Mujer más influyente del año'. Ninguna española lo había conseguido antes.

Iba a hacer Turismo y acabó estudiando Ciencias Políticas, ¡menudo viraje!

Así es. Pero es curioso que no estudiara Turismo y a día de hoy haga labores muy relacionadas, como es el protocolo intercultural. En su momento, no obtuve la nota necesaria y mi madre, que es una de las mujeres más sabias que he conocido, me dijo: 'Diana, quédate en política porque la vida te tiene que traer algo por ese camino'. No se equivocó.

¿Qué se cruzó en su cabeza para dar el salto a la política y aceptar ser candidata en Granada?

Quise probar la experiencia. Antes de dedicarme a la consultoría política, descubrí UPyD y decidí ir en su lista. No salí, pero fue toda una experiencia. Ahí me di cuenta de que no me gusta ser política, sino estar detrás, en la trinchera, ayudando al político.

Y eso de que la reconozcan como una de las mujeres más influyentes del año..., ¿tanto poder maneja?

En absoluto, lo que ocurre es que soy culillo inquieto. Siempre estoy inventando y, además, tengo grandes compañeros en este sector que siempre me apoyan.

De ahí viene que la conozcan como la Khalessi de 'Juego de Tronos'...

(Risas) Quizás sí, aunque luego la Khalessi no acaba demasiado bien. Surgió como una broma entre los compañeros y me quedé con el apodo. Pero sí, soy una mujer que lleva muchas cosas para adelante y me he hecho a mí misma; nunca he tenido enchufes.

¿Tiene las horas contadas el político que no dispone de un buen asesor?

Sin duda. Detrás de un gran político siempre debe haber grandes asesores que le ayuden en su labor, que le aporten profesionalidad, confianza y, sobre todo, que le digan las cosas a la cara.

Son la mano que mece la cuna...

Depende del carácter del consultor. Gracias a los buenos asesores, algunos políticos han salido de crisis muy graves.

Alguna tiene en mente...

El mayor ejemplo que me viene a la cabeza es aquel 'Relaxing cup of café con leche in Plaza Mayor' de Ana Botella durante la presentación de Madrid como candidata a sede olímpica. Aquella campaña la realizó una empresa norteamericana y se equivocó, porque no conocía la idiosincrasia española. Cuando aquello derivó en una grave crisis, se acudió a una empresa española para que la rescatase. Fue una metedura de pata increíble, no tanto de ella como de sus asesores. Desde entonces, a esa consultora se la conoce como la del 'relaxing cup of café con leche'.

Se la dieron con queso

¿Cuál es el error garrafal que reiteradamente cometen nuestros políticos?

En el ámbito local y regional, quizá no cuidar demasiado la imagen, lucir una camisa mal planchada o con alguna mancha.

¿Tan trascendental es un insignificante detalle?

No se puede hacer usted una idea. Conozco una compañía española que por servir queso a una delegación de Japón perdió un contrato de tres millones de euros. Los empresarios nipones creyeron que se les había servido tofu en lugar de queso. Decían que no habían venido a España a comer tofu, sino a hacer negocios. Acabaron indignadísimos.

Por ejemplo, la relación del líder de Ciudadanos con Malú, ¿también puntúa en política?

Despierta simpatías, y eso lo acerca a la ciudadanía.

Algunos creen que las elecciones se ganan en las redes sociales. Solo hay que ver a Trump cómo las utiliza...

Trump ha pasado de tener un gabinete de prensa a tener una cuenta de Twitter como medio oficial de comunicación. No hay ningún portavoz que le dure más de seis meses. Pero no creo que unas elecciones se ganen en las redes. Te pueden ayudar a ganarlas, pero también a perderlas.

¿Cómo hubiera actuado usted cuando Angela Merkel empezó a temblar en un acto oficial mientras escuchaba el himno?

¡Uf! Se me pusieron los pelos de punta. Tanto si se hubiera acercado el asesor como si no, habría sido criticado, porque el acto del himno no debe interrumpirse. Pero yo lo habría hecho, porque la humanidad está por encima de cualquier protocolo.

Como autora del libro 'Política en serie', ¿cuánto de verdad hay en esos guiones donde el asesor tiene casi más protagonismo que el político?

Nuestro papel es estar detrás, pero a veces algunos tienen mucho afán de protagonismo.

Más personal

Trayectoria. Diana Rubio (Granada, 1993 ) es licenciada en Ciencias Políticas. Tiene un máster en Gestión de Eventos y Comunicación Corporativa; un posgrado en Comunicación Política y un máster en Periodismo Digital y Multimedia. Es doctora en Ciencias de la Comunicación y, actualmente, dirige el Instituto Mediterráneo de Estudios en Protocolo.

Reconocimientos. En 2017, obtuvo el 'Napolitan Victory Award' como 'Mujer más influyente del año'. Ya en 2014 la premiaron en la categoría de Mejor Blog Político del año por impacto educativo y en 2015, por la Mejor Investigación Académica del año.