Ruta por los conjuntos históricos y artísticos de Málaga

Ruta por los conjuntos históricos y artísticos de Málaga

Esta figura protege enclaves monumentales muy conocidos, como los centros históricos de ciudades como Málaga, Antequera, Ronda o Vélez-Málaga

Javier Almellones
JAVIER ALMELLONESMálaga

La provincia de Málaga atesora un gran patrimonio cultural en muchos de sus cascos urbanos. Algunos de ellos, debido a su idiosincrasia y valor, incluso cuentan con la declaración como Conjunto Histórico-Artístico. Esta figura protege enclaves monumentales muy conocidos, como los centros históricos de ciudades como Málaga, Antequera, Ronda o Vélez-Málaga. Pero, además, hay otros cascos antiguos menos famosos, que igualmente gozan de esa declaración, como ocurre con Frigiliana y Macharaviaya, en la Axarquía; Carratraca, en el Valle del Guadalteba; o Mijas Pueblo y Casares, en la Costa del Sol.

Mijas Pueblo

Situado entre las murallas de un anterior castillo y la ermita de la Virgen de la Peña, se encuentra el casco histórico de Mijas Pueblo. A pesar de haberse convertido en un núcleo de población con numerosos residentes extranjeros, la villa mantiene todavía hoy sus principales señas de identidad en sus calles. En un recorrido por su centro histórico todavía se aprecia el encanto propio de los pueblos andaluces, con fachadas blancas salpicadas por el colorido que proporcionan las macetas. La localidad también tiene puntos de interés que son de obligada visita, como el mencionado santuario de la Virgen de la Peña, una capilla excavada en la roca por frailes mercedarios en el siglo XVI. Ubicación.

Frigiliana

En Frigiliana se puede encontrar el arqueotipo de los pueblos blancos de Andalucía, con calles repletas de macetas e inmaculadas fachadas. Así se percibe especialmente en su 'Barribarto', un pasaje laberíntico, angosto y a veces empinado que traslada al viajero hasta el pasado andalusí de esta villa. Allí sorprende muy especialmente la variedad de colores que ofrecen las puertas y ventanas de las distintas viviendas. Azules, verdes y rojos sobresalen con fuerza en un marco de blanco impoluto proporcionado por la cal. Pero, además de esta muestra arquitectura popular, subir por el 'Barribarto' conlleva una pequeña lección histórica, ya que en una serie de mosaicos se puede conocer la rebelión morisca que desencadenó la batalla del Peñón de Frigiliana (siglo XVI). Desde 2014 cuenta con la declaración de Conjunto Histórico-Artístico. Ubicación.

Casares

Conocido como el 'pueblo colgante' por la singular distribución de sus casas, Casares es ya de por sí un verdadero reclamo para quienes buscan el tipismo andaluz en los destinos rurales. Pasear por el casco urbano, a pesar de sus empinadas calles, es ya todo un deleite. Coronando toda la amalgama de casas blancas, se encuentra el castillo árabe de la villa, que conserva muy bien algunas de sus estructuras y tiene inmejorables vistas al Campo de Gibraltar. Dentro de este recinto se encuentran la primitiva iglesia de la Encarnación, del siglo XIV, en la que aún se vislumbran rasgos mudéjares. Fue restaurada en la pasada década y actualmente es el centro cultural de Casares. En la plaza principal se encuentra otro símbolo de Casares, la fuente de Carlos III, construida en 1785 bajo el mandato del monarca. Ubicación.

Archidona

La Plaza Ochavada, el antiguo castillo, la ermita de la Virgen de Gracia o el convento de las Mínimas son algunas de las joyas que aguardan en la 'capital' de la Sierra Norte de Málaga. Desde el año 1980 esta villa monumental goza de la declaración como Conjunto Histórico-Artístico. En muy pocas localidades andaluzas se puede encontrar un patrimonio tan importante como éste, donde se pueden encontrar desde restos de una mezquita o una fortaleza hasta una joya de la arquitectura neomudéjar, como la antes mencionada Plaza Ochavada, que es uno de los emblemas de esta comarca. Ubicación.

Antequera

Más de una treintena de edificios religiosos se pueden ver en esta ciudad monumental. La mayoría de ellos fueron levantados entre los siglos XVI y XVIII, la época de mayor esplendor de toda su historia. La localidad fue en aquellas centurias una de las más importantes de toda Andalucía, ya que se encontraba en el eje comercial entre las localidades de Sevilla, Granada, Córdoba y Málaga. Gracias a ese esplendor, Antequera tuvo un auge económico y de población que repercutió en la construcción no sólo de iglesias y conventos sino también en varios palacios, que eran residencias de poderosas familias. Desde el punto de vista artístico este período está marcado por el manierismo y el barroco, que serán los estilos más definitorios de la estética urbana antequerana. Pero, además, Antequera tiene un legado histórico mucho más amplio, que incluye el Sitio de los Dólmenes y del Torcal, declarado como Patrimonio Mundial de la Humanidad, valiosos restos romanos y árabes. Ubicación.

Macharaviaya

No fue casualidad que a Macharaviaya, durante el XVIII y parte del XIX, se le conociera como el 'pequeño Madrid'. Esto fue posible gracias no a un personaje, sino a varios, los que componían el linaje de los Gálvez, una familia burguesa que se asentó en la localidad, dotándola de una serie de infraestructuras que aún se conservan, como el adoquinado de sus calles, obras hidráulicas o una fábrica de naipes, de la que hoy no queda nada visible. Este clan familiar sí dejó otras huellas importantes en el pueblo, como la impresionante iglesia de San Jacinto, construida en 1505, pero restaurada entre los siglos XVIII y XIX. Esta localidad de la Axarquía, que ha cautivado a artistas foráneos que han fijado allí su residencia, es hoy una auténtica regresión a la época decimonónica. Ubicación.

Málaga

Un teatro romano, una ciudadela y un castillo árabes o una majestuosa, pero atípica catedral son algunos de los alicientes que aguardan en este recorrido por la ciudad de Málaga. Si bien es conocida por su clima y ser la capital de la Costa del Sol, esta población cosmopolita, que ha vivid durante siglos bajo distintas culturas e influencias, atesora en su casco urbano un rico patrimonio cultural que abarca desde la Historia Antigua hasta el siglo XIX fundamentalmente. Las distintas épocas de esplendor tienen su reflejo hoy en monumentos de gran valor histórico y artístico que proponen una mirada distinta a la ciudad que vio nacer a Picasso. Ubicación.

Ronda

Desde los primeros pobladores en la Prehistoria hasta nuestros días, la ciudad de Ronda ha ido atesorando en su casco urbano y en sus alrededores un importante patrimonio artístico y arquitectónico que la han aupado entre las primeras villas monumentales de España. Pocas poblaciones pueden presumir de tener en su territorio, vestigios prehistóricos, ciudades romanas, baños árabes, majestuosas iglesias o sorprendentes obras de ingeniería. Todo ello se puede ver en uno o dos días por esta ciudad que ha hechizado a lo largo de su historia a escritores como Hemingway y Rilke, que la bautizó como «la ciudad soñada». También cautivó a directores de cine como Orson Welles. El Tajo y su Puente Nuevo, los Baños Árabes o el barrio de San Francisco son algunas de las perlas arquitectónicas de su casco viejo. Ubicación.

Carratraca

Carratraca, conocida hace poco más de un siglo como Puebla de Baños, tiene un rico legado arquitectónico gracias al esplendor que vivió durante el siglo XIX. Tanto es así que su casco urbano está protegido como Conjunto Histórico-Artístico. Cabe recordar que la villa tuvo su mayor esplendor en torno a su famoso balneario de aguas sulfurosas. Eso convirtió al pueblo en la villa de veraneo no sólo de la alta burguesía malagueña del XIX sino también en lugar de descanso de importantes personajes nacionales e internacionales, como los escritores Lord Byron y Vicente Alexaindre o la mujer de Napoleón III, Eugenia de Montijo, que llegaron atraídos por sus aguas curativas. El propio balneario, una plaza de toros excavada en parte en la sierra o la Casa de Trinidad Grund, hoy sede del Ayuntamiento, son algunas de las visitas obligadas en su casco urbano. Ubicación.

Vélez-Málaga

La 'capital' de la Axarquía ha sido poblada desde la prehistoria, tal y como se demuestra con los numerosos yacimientos fenicios y romanos encontrados en la zona, cobra especial importancia en la etapa del antiguo Al-Ándalus. Es en esa época cuando se construye la fortaleza de la villa, que conserva aún buena parte de su estructura. Allí sobresalen dos elementos que se han perpetuado como emblemas del patrimonio veleño, la Torre del Homenaje y la Puerta Real de la Villa. Sin embargo, esta fortaleza es sólo la punta del iceberg del patrimonio arquitectónico de Vélez. Así, dentro del recinto amurallado sobresale la iglesia de Santa María, levantada sobre una antigua mezquita en el siglo XVI. Cerca de allí, junto a las murallas, merece la pena adentrarse en los arrabales, que forman un interesante laberinto de calles angostas y zigzagueantes donde merece la pena perderse. Ubicación.

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