El otro Cristo de Mena

El Palacio Episcopal ultima los detalles de la gran exposición de la obra de Pedro de Mena que se inaugurará el 16 de marzo.-Ese mismo mes coincidirán tres muestras del imaginero granadino-malagueño, en Málaga, Granada y Brujas, con el historiador del Arte malagueño Romero Torres como nexo de unión.- Otro malagueño, el arquitecto Miguel Rueda, diseña el ático de lujo (1.100 metros cuadrados) del nuevo Ritz Carlton de Miami.-La Hermandad de la Victoria homenajea a Ignacio Mantilla y a Francisco Toledo

El otro Cristo de Mena
SUR
Pedro Luis Gómez
PEDRO LUIS GÓMEZ

Más que un escultor, Pedro de Mena y Medrano es una leyenda. Puede que de la mano de su Cristo Crucificado, el de la Buena Muerte, que desapareció en los terrible sucesos de comienzos de mayo de 1931 en Málaga. Lo que nadie duda es que este granadino que vivió en Málaga los últimos 30 años de su vida fue uno de los más importantes imagineros del barroco europeo. Su estrecha vinculación con nuestra ciudad dejó una colección de obras maestras, con la excepcional sillería de la Catedral como principal baluarte, y con importantísimas tallas. Es curioso que Mena es reconocido por todo el mundo por un Crucificado que nadie ha visto desde 1931, aunque somos todavía unos pocos los que mantenemos que la venerada imagen dominica no se perdió y que, aunque medio destrozada, se encuentra en algún lugar cercano o lejano al recaudo de nadie porque tal como se mantiene en 'Las cenizas de Cristo', lo que se salvó de aquella talla fue escondido en lugares secretos por tres hombres que de una forma u otro fallecieron entre 1932 y 1936 llevándose cada uno su secreto a la tumba. La leyenda engrandece a la misma historia, incluso la supera, y a sus personajes, y tanto Mena como su Cristo Crucificado de la Buena Muerte son la mejor expresión de lo que se afirma. Aunque no pocos se han referido a que el Cristo de la Buena Muerte (1658/1660) fue el único de gran tamaño ejecutado por Pedro de Mena, lo cierto es que fue autor de un segundo crucificado, el Cristo del Perdón, que para felicidad malagueña se venera en la Catedral. Ocurre que el Cristo del Perdón tenía una policromía infame, realizada en la postguerra, y también que no era muy conocido a nivel popular. Sin embargo, ver ese rostro de cerca y compararlo con el de la Buena Muerte te asombran por su excepcional parecido. Son un verdadero calco... Pero hay más: el tórax hinchado en el momento de la agonía, los brazos cortos en relación con el tamaño del resto de su cuerpo. La gran diferencia entre los dos está en el paño de pureza, que en este segundo es la mínima expresión al objeto de que nadie distraiga su visión del cuerpo del resto de la obra. Pues bien, el enigma y la leyenda de Mena va a agrandarse en los próximos días porque el Palacio Episcopal Centro Cultural (así se llamará a partir de ahora, y no ArsMálaga) va a acoger una grandiosa exposición de su obra gracias al esfuerzo del Obispado de Málaga, Fundación Unicaja y Unicaja Banco, que han propiciado la segunda gran exposición de la historia de la obra de este escultor, y se celebra 30 años después de que la Catedral albergara la anterior. Comisariada por el historiador del Arte malagueño José Luis Romero Torres, que desarrolla su labor profesional en Seguimiento de Programas en la Consejería de Cultura de la Junta, más de 60 obras de Pedro de Mena se expondrán al público en la sede de la plaza del Obispo, que actualmente sufre una tremenda transformación para acoger esta magna exposición, que se inaugurará el 16 de marzo y que estará abierta al público durante cuatro meses. Entre las piezas que se expondrán al público tendrá prioridad especial el 'segundo' Crucificado de Mena, una Virgen de Belén y un Niño Jesús venidos desde Luxemburgo, y una excepcional Magdalena que vendrá desde Valladolid, imagen que además sujeta entre sus manos un Crucificado de reducidas dimensiones que es modelo del Cristo del Perdón que se venera en el primer templo malagueño, ya que es exacto al mismo. Señalar que Romero Torres, otro de los grandes eruditos de los que Málaga puede presumir con orgullo, es también asesor de la exposición que sobre Pedro de Mena se llevará a cabo en Granada, y ha sido el autor del libro de la exposición que también en el mismo mes se podrá ver sobre Mena en Brujas (Bélgica).

Por cierto, el circuito Málaga-Granada-Brujas puede ser un elemento de gran atracción turística con Pedro de Menacomo gancho y principal atractivo. En el mundo anglosajón, la obra de Pedro de Mena se ha convertido en un gran atractivo para os grandes coleccionistas, y sus esculturas se pagan a precio de oro, especialmente en Estados Unidos. No es, por tanto, casualidad la eclosión del imaginero granadino-malagueño (dualidad sobre la que se basará el título de la muestra del Obispado), cuya vida y obra está tan relacionada con nuestra ciudad. El 'otro' Cristo de Mena va a sorprender. Su restauración ha descubierto la policromía original auténtica. Una verdadera joya. Lo mismo que la exposición. Y si Málaga es lista, aprovecharnos del 'efecto Mena' en el mundo nos puede servir de gancho en lo que nosotros decimos que somos líderes, el turismo-cultural. Una buena campaña en la ITB de Berlín para empezar. Por ejemplo...

Y del barroco, a los rascacielos. De Málaga a Miami. De la plaza del Obispo a Sunny Isles, donde el arquitecto e interiorista malagueño Miguel Rueda, con estudios en Estados Unidos e Italia, ha sido encargado para diseñar el interior del penthouse (ático) del nuevo edificio de súper lujo del Ritz Carlton, aunque la verdad es que llamarlo ático no es una traducción acorde con lo que va a ser aquello, porque el espacio en cuestión tiene 1.100 metros cuadrados e incluye piscina privada. Rueda, que trabaja en exclusiva para grandes marcas y firmas del mundo, afirma que lo que piensa desarrollar es «una idea innovadora, porque voy a utilizar todas las marcas top de interior con las que trabajo en este proyecto. Es algo único que no se suele hacer. Cada espacio será un showcase (escaparate) de una marca específica con las que habitualmente desarrollo mi actividad profesional. La obra va muy adelantada y la verdad es que me siento muy feliz, aunque mi ilusión es que llegue pronto la Semana Santa para poder volver a Málaga, que la he 'redescubierto' en los últimos dos años tras más de dos décadas viviendo en Estados Unidos».

Días pasados, la Hermandad de la Victoria entregó su medalla de oro a dos personasque se han distinguido por su entrega y cariño hacia la Patrona malagueña. Concretamente fueron distinguidos el sacerdote Ignacio Mantilla, por su atención prestada desde 1987 como coadjutor, párroco, rector de la Basílica y director espiritual hasta el pasado 2018, y a quien ha sido su hermano mayor en los últimos diez años, concretamente de 2008 a 2018, Francisco Toledo Gómez, quien ha desarrollado una gran labor al frente de la corporación que cuida y custodia a la Patrona de Málaga. La entrega de la máxima distinción de la Hermandad se desarrolló en el transcurso de una solemne función religiosa en el Santuario a cargo del obispo de la diócesis, monseñor Jesús Catalá y posteriormente se celebró una cena a la que asistieron decenas de personas. Sin duda, un gesto que merecían tanto Mantilla como Toledo, dos personas de gran peso en la historia eclesial y cofrade malagueña.

Nos vamos. Sean felices, disfruten de la vida y sigamos buscando al Cristo de Mena...