Rivera da la orden de engrasar la maquinaria electoral ante la sombra 10-N

Rivera,durante la primera reunión de su grupo parlamentario tras las vacaciones. /Efe
Rivera,durante la primera reunión de su grupo parlamentario tras las vacaciones. / Efe

Asegura que si Sánchez «fracasa» y no logra el apoyo de Unidas Podemos, Ciudadanos tendrá otra oportunidad para echar al socialista de la Moncloa

María Eugenia Alonso
MARÍA EUGENIA ALONSOMadrid

Ciudadanos engrasa ya su maquinaria en previsión de que el reloj electoral se ponga en marcha el próximo 23 de septiembre. Albert Rivera se ha desengañado y ya no ve en el horizonte un gobierno de coalición del PSOE con «sus socios» de Podemos. El «teatro» y la negociación en la «habitación del pánico» no prosperaron en julio y salvo un giro del guión tampoco ahora. «Estamos preparados para ir a las urnas», aseveró este martes el dirigente liberal.

Rivera se plantea este escenario como una segunda oportunidad para que el «plan de Sánchez descarrile definitivamente» y se forme un gobierno moderado y liberal con Ciudadanos a la cabeza. Como ya hiciera durante las últimas citas electorales, el catalán volverá a levantar un cordón sanitario al PSOE y convertirá al PP como socio preferente. «Nosotros sí somos capaces de formar mayorías», insistió Rivera. De momento, marca distancias con Pablo Casado, su competidor directo en las urnas y con quién se disputará el liderazgo del centroderecha.

Fuentes de la dirección reconocen que están «a tope» con las elecciones pero que esperarán hasta el próximo martes para certificar el naufragio de las negociaciones entre Sánchez e Iglesias. «Si fracasan y no hay gobierno, tenemos otra oportunidad», subrayó Rivera. En la cúpula de Ciudadanos responsabilizan a ambos dirigentes y a »guerra de egos« del bloqueo y acusan al socialista de querer otras generales. Aunque las encuestas auguran una subida del bipartidismo, en las filas liberales no dan alas a este supuesto ascenso de PP y PSOE e insisten en que no están recogiendo aún el efecto de a quién van a responsabilizar los ciudadanos del fracaso y la vuelta a las urnas.