La Granizada

Luc André Diouf: «He sufrido racismo»

Luc André Diouf, diputado del PSOE por Canarias/EFE
Luc André Diouf, diputado del PSOE por Canarias / EFE

Es el primer diputado de origen senegalés en España. Durmió en la calle y recibió insultos: «No guardo rencor»

SUSANA ZAMORA

Llegó en 1992 a Las Palmas de Gran Canaria con un visado de turista de un mes para reconocer a su hija, fruto de la relación con su novia senegalesa, que ya vivía de forma legal en España. Pero la convivencia resultó imposible y Luc tuvo que dormir 45 noches en la playa. Solo comía una vez al día y acabó enfermando de neumonía. Fue operado dos veces. A punto estuvo de que lo expulsaran. Su fe en Dios y su conocimiento de la Biblia lo acercaron a un sacerdote en el hospital, que le ayudó en su formación. Metió cabeza en CC OO, hasta que un día recibió una llamada: «Hola, soy Pedro Sánchez». No se lo creyó. Hoy es secretario ejecutivo de Política de Refugiados del PSOE y diputado socialista por Las Palmas.

- ¿Cómo recuerda aquellos días durmiendo al raso?

- Muy duros. Una realidad que jamás hubiera imaginado estando en Senegal, pero que me ha curtido para poder afrontar mi estancia en España. Me han enseñado a valorar lo que es tener algo para comer y me han hecho crecer personal y profesionalmente.

- ¿A qué temía más, al hambre o a la Policía?

- A la Policía, sin duda, porque ser retenido y expulsado está muy mal visto en mi país. Se considera un fracaso, una vergüenza. Cuando alguien emigra, las expectativas en el continente africano son muy grandes.

- ¿Ha sentido la necesidad de ajustar cuentas con alguien ahora que tiene una situación más solvente?

- Jamás. Mi padre decía que el rencor no es propio de una persona sana. Al contrario; si he ofendido a alguien, siempre he pedido disculpas, como cuando me vi envuelto en un problema legal por un comportamiento racista. Del 2000 al 2005 sufrí insultos a diario, menosprecios, pintadas, con frecuencia tenía que oír: «Negro asqueroso, ¡qué pena que Franco no esté!», pero no puedo sentir rencor, ¿qué ganaría? Nada.

- Pero le condenaron a año y medio por aquel suceso...

- Es el único 'pero' que se me puede poner en los 27 años que llevo en España. Un martes de carnaval salí a comprar y una persona me interpeló. Era del grupo de los racistas del barrio. Empezó a acusarme, a preguntarme por qué quería que cerrase el bar del barrio. En una reunión de vecinos, yo fui partidario de que quien lo hiciera, se le multase y se respetase la ordenanza municipal. Me dijeron que quién era yo para querer mandar en Canarias, que era su tierra, que si viviese Franco ya estaría expulsado o muerto. No quise seguir hablando y empezaron los insultos a mí y a mi pareja, que era de Tenerife. Pero lo que me hizo saltar fue cuando me dijo: «Me cago en tus muertos». Mi padre había fallecido hacía un mes y no pude ir al entierro por el trabajo. Me dolió mucho. No quiso disculparse y al irme, me agarró de la camisa e intentó darme un cabezazo. Lo esquivé, pero lo intentó de nuevo y respondí. Resultó malherido y me denunció; yo a él también, por racismo, y le multaron. A mí me condenaron a un año y medio de prisión, pero, al no tener historial delictivo, no tuve que cumplir la pena. En 2010 se cancelaron aquellos antecedentes. Supongo que algunos utilizarán este suceso, pero no me preocupa.

Personal

Origen
Luc André Diouf (isla Fadiouth, 1965) nació en el seno de una familia católica perteneciente a la etnia serer, dedicada a la agricultura y la ganadería. Son seis hermanos
Formación
Cursó un año de Ciencias Económicas en la Universidad de Dakar. Acabar la carrera es su asignatura pendiente. Habla seis idiomas
Trayectoria
Trabajó 17 años en CC OO. Fundó varias asociaciones. En 2001, obtuvo la nacionalidad española

- ¿Qué medidas pondría en marcha para que la inmigración dejara de ser un problema?

- La migración es una realidad social, que ha existido desde que el mundo es mundo. Para que sea entendida, respetada y reconocida en valores y derechos, todos los responsables políticos tienen que buscar el consenso mediante un pacto de Estado.

- ¿Qué les diría a los españoles que creen que el sistema de bienestar social está en riesgo porque tiene que soportar la carga de los inmigrantes?

- Esa realidad está distorsionada. La Administración no da casas ni ayudas a inmigrantes en situación irregular. Con lo que sí cuentan es con la colaboración de ONG, pero esos fondos, en su mayoría de la UE, son para personas con pocos recursos, sean españolas o extranjeras. Además, suele ser una población sana, que apenas precisa acudir a los centros médicos. En España, los inmigrantes irregulares no llegan al 4%. Habría que preguntar a esas familias que tienen una empleada de hogar si compensa o no la inmigración.

- Con la perspectiva de los años, ¿se arrepiente de algo?

- De dos cosas: de no haber sido el jugador profesional de baloncesto que quería ser y no haber terminado la carrera de Económicas.

- ¿Podrá llegar a hacer buenas migas con algún diputado de Vox?

- Si tengo que debatir, lo haré, pero no entiendo que alguien que tiene que velar por los intereses de todos tenga fundamentado su discurso en la segregación. Es muy doloroso tener que aguantarlo y me resulta inhumano que alguien cobre un salario trabajando para desgastar a los más necesitados.

- Quién le iba a decir a usted que sería diputado...

- Jamás lo hubiera ni imaginado.

- ¿En que cambiará su vida ahora? ¿Buenas vacaciones?

- (Risas). Al contrario. Habrá que trabajar duro, porque hay muchas expectativas de la población inmigrante. Como otros años, viajaré a mi tierra a ver a mi familia y a coger ostras con mis amigos de siempre. Nada extraordinario.