En el filo de la navaja

Manuel Castillo
MANUEL CASTILLO

Esto parece no tener arreglo. Hasta ahora veníamos manteniendo la esperanza de que el equipo fuera capaz de dar la talla ante tantas adversidades, pero no fue así en Huesca, y eso desinfla al más optimista. Creo que ya es hora de olvidarse de lamentaciones, infortunios y mensajes al jeque. El anuncio de que un pariente suyo de Catar pretende quedarse con el proyecto de la torre en el Puerto nos hace temer que en Doha se haya corrido la voz de que en Málaga todo es posible y tengamos una nueva versión de lo que estamos viviendo en el fútbol. Pero volviendo a lo nuestro, la situación del Málaga Club de Fútbol, estimo que lo mejor es dejar la responsabilidad en el propio equipo que, con lo que tiene, aún puede ser mejor que otros equipos que se estrenan en la aventura de la Segunda División. Pensar ya en el inmediato reencuentro con el Cádiz (de tan infausto recuerdo aquella triste noche de la promoción en el Carranza) nos empuja a creer que este sábado veremos un Málaga consciente de su responsabilidad en cuanto a juego y actitud.

Para nosotros los malagueños esto ha sido lo más descollante y lamentable de la semana. Sin embargo llama la atención que otros clubes estén viviendo los vaivenes que llegan de oriente, como el vapuleo al Valencia, que lo está pagando y las excentricidades del nuevo propietario del Almería rifando coches con burka incluido a la modelo de turno. Podríamos detenernos en otros clubes de menor cuantía que vienen a confirmar el dominio extranjero en alguna parte del fútbol español. En otro aspecto sorprende, aunque sea sólo en plan anecdótico, tanta variedad de nombres en la selección según la política del nuevo seleccionador, que pone y quita jugadores de una jornada a otra, como asimismo el hecho de que los tres guardametas convocados se hallen jugando fuera de España. Simplemente curioso. Pero ahí queda. Son, en definitiva, reflexiones cuando nuestro Málaga anda en el filo de la navaja.