La orquesta hace las maletas

Profesores y alumnos de los tres conservatorios, en el Gonzalo Martín Tenllado de la capital. /PEDRO J. QUERO
Profesores y alumnos de los tres conservatorios, en el Gonzalo Martín Tenllado de la capital. / PEDRO J. QUERO

Estudiantes de los conservatorios Martín Tenllado de Málaga y de Poitiers y Cagliari participan en un programa de intercambio Erasmus, con la música como nexo común

Francisco Gutiérrez
FRANCISCO GUTIÉRREZ

Estudiantes malagueños, franceses e italianos están viviendo una experiencia educativa, cultural y social gracias al programa Erasmus+ 'La orquesta viajera'. Son 25 estudiantes del Conservatorio Profesional de Música Gonzalo Martín Tenllado de la capital, 25 del Conservatorio de Cagliari y otros tantos de Poitiers. El Martín Tenllado es el primer conservatorio malagueño que consigue un programa Erasmus+, el segundo a nivel andaluz. La experiencia está siendo tan exitosa, que el centro ya ha solicitado un nuevo programa para el curso próximo, en el que incorporaría a los tres actuales un conservatorio de Dublín, el Royal Irish Academy, y que coordinaría el malagueño, explica su director, Alejandro Díaz.

Los estudiantes han tenido clases toda esta semana, ensayos y conciertos finales de toda la orquesta. También han tenido tiempo para realizar una visita turística por el centro de la ciudad, y en la visita a la Catedral conocieron al organista Adalberto Martínez.

Alejandro Díaz señala que se han trabajado obras de los tres países, y que la orquesta ha estado dirigida por profesores de los tres conservatorios. También se ha trabajado la música antigua y de cámara y la música local, en este caso el flamenco.

«He sido muy feliz compartiendo mi pasión por la música con otros jóvenes», afirma Sumira Nagendran

El director del Martín Tenllado considera que está siendo una gran experiencia para todos los estudiantes, que han podido complementar en cada caso los instrumentos que no tienen en sus respectivos centros. Y pone en primer lugar la experiencia humana, idiomática y cultural que está suponiendo para todos los alumnos. «Esto nos permite comprobar que, excepto algunas particularidades, somos europeos, mucho más parecidos de lo que se puede pensar».

Pasión por la música

Sumira Nagendran ha venido de Poitiers. Tiene 19 años y estudia flauta de pico. Dice que la experiencia «está siendo increíble, nunca había sido tan feliz compartiendo mi pasión por la música y conociendo un sitio y gente nueva». Como su compañera Philippine Ramassamy (16 años), encuentra una pega: el conservatorio está muy lejos del centro de la ciudad, y no pueden disfrutar todo lo que les gustaría de un centro histórico que les sorprendió hace unos días, cuando visitaron la Alcazaba, Teatro Romano y la Catedral. «Pero como la playa está al lado, se compensa este inconveniente», apunta la joven.

Arriba, Enrique Fernández, Juan Manuel Torres y Pablo. Abajo, Philippine Ramassamy y Sumira Nagendran. Giovanni Martinelli y Luca Persico. / PEDRO J. QUERO

Philippine ya conocía Málaga, pero este viaje erasmus es «una experiencia totalmente diferente» ya que, afirma, se siente muy libre y «es como estar viviendo aquí solo por una semana». De las instalaciones del conservatorio dice que «son geniales, muy grande, con muchas aulas y un gran auditorio».

Por el lado español expresan su opinión Quique Fernández y Juan Manuel Torres, trompa y percusión, de 19 y 20 años, respectivamente. Entienden que la experiencia «está siendo un poco agobiante» por las horas que pasan en el conservatorio, entre clases y ensayos, pero que con este intercambio «hemos aprendido un montón, ¡vaya, he aprendido hasta a hablar inglés!», respondían en broma.