El Palacio de Valdeflores, un tesoro por descubrir

El palacete, adosado a la muralla, en Carretería, es sede del Servicio Provincial de la Mujer. /Sur
El palacete, adosado a la muralla, en Carretería, es sede del Servicio Provincial de la Mujer. / Sur

La Diputación invertirá un millón en rehabilitar esta casa señorial levantada en el siglo XVIII junto a la muralla medieval de la ciudad

Francisco Jiménez
FRANCISCO JIMÉNEZMálaga

Luis José Velázquez de Angulo y Cruzado (Málaga, 1722-1772) fue el segundo marqués de Valdeflores, pero más allá de ostentar este título nobiliario que el rey Carlos III había concedido a su padre, este malagueño fue un prolífico arqueólogo, historiador y escritor. Miembro de la Real Academia de Historia, participó en las excavaciones del yacimiento de Cártama, escribió sobre los orígenes de la poesía castellana, los anales de la nación española hasta la llegada de los romanos o sobre los alfabetos prerromanos y, por encargo del marqués de la Ensenada, recorrió el país durante tres años para recopilar la historia monumental de la Península. Dejó huella con sus obras, pero en Málaga también lo hizo con un palacete levantado a mediados del siglo XVIII adosado a la antigua muralla de la ciudad, en lo que ahora es el número 60 de la calle Carretería. De estilo barroco, el Palacio de Valdeflores fue explotado por el Marquesado como una posada con caballerizas. Posteriormente tuvo otro propietario, pero no hay registros. Sí que los hay para corroborar su uso residencia cuando en 1895 fue comparado por la condesa de Albarede, que le hizo varias reformas de calado.

Casi un siglo después (1985) y tras de pasar por varias manos, este edificio tan valioso como desconocido por los malagueños fue adquirido y restaurado por la Diputación, que ahora tiene en marcha un proyecto para recuperar esta casa señorial que alberga el Servicio Provincial de la Mujer. Con una inversión estimada de un millón de euros, la actuación pretende devolver el inmueble a su estado original y recuperar una identidad perdida como consecuencia de las diversas reparaciones y restauraciones ejecutadas a lo largo de sus más de dos siglos y medio de historia. La actuación más llamativa consistirá en 'descubrir' la fachada, donde ya se dejan ver parte de las pinturas murales situadas junto a las pilastras y alrededor de los balcones con motivos florales y arquitectura fingida de avanzado barroquismo. También serán eliminados los dos ventanales en forma de ojo de buey que fueron abiertos en la última reforma en 1987.

Arcos interiores

Ya en el interior, se van a restaurar los arcos de medio punto apoyados en seis columnas de mármol cuya conservación no es precisamente óptima. En mucho mejor estado se encuentran las pinturas al óleo en uno de los techos de la primera planta firmadas por José Fernández de Alvarado (discípulo de Muñoz Degrain y Moreno Carbonero), al igual que ocurre con la cubierta del patio y la carpintería interior, con una de las pocas cristaleras con ventanas de guillotina que se conservan en el Centro Histórico. De forma paralela, el proyecto de rehabilitación redactado por Rafael Salas, del departamento de Arquitectura y Urbanismo de la Diputación, también contempla la puesta en valor de lo que se intuye que es parte de la muralla medieval de la ciudad y que quedó salvada –y oculta– durante la construcción con una crujía elevada un metro sobre el nivel del suelo.

Imágenes actuales del interior del palacete, y fachada en el año 1946. / Sur

¿Cuándo se acometerán esta rehabilitación? De momento, desde finales de marzo cuenta con la licencia municipal de obras, una vez recibidos los preceptivos informes favorables tanto de la Delegación de Cultura de la Junta como del Servicio de Conservación y Arqueología de la Gerencia Municipal de Urbanismo, ya que se trata de un edificio con el grado de protección arquitectónica de tipo 1 (el segundo nivel más alto). Actualmente, se está preparando el pliego para sacar a concurso su ejecución, con un presupuesto estimado de 950.000 euros y un plazo estimado de un año. La previsión, si no se ve alterada tras las elecciones locales del 26 de mayo, es que entre licitación, estudio de ofertas y adjudicación del contrato los trabajos puedan comenzar a finales de año o comienzos del próximo.

«En una zona tan dinámica como empieza a ser Carretería, merece la pena recuperar y poner en valor este edificio del siglo XVIII», afirma el vicepresidente tercero de la Diputación y responsable del área de Fomento e Infraestructuras, Francisco Oblaré, quien respecto al uso del inmueble apunta a que seguirá como centro para la mujer, aunque sin descartar que pueda acoger otras actividades complementarias como exposiciones, conferencias o talleres. De hecho, el proyecto no sólo persigue sacar a la luz el pasado arquitectónico del palacio, sino además hacerlo más funcional.