«En unas horas nos hemos encontrado con medio 'Aquarius'»

Varios inmigrantes son conducidos al polideportivo de Tiro de Pichón tras salir del hospital. /Fernando González
Varios inmigrantes son conducidos al polideportivo de Tiro de Pichón tras salir del hospital. / Fernando González

Efectivos de Cruz Roja y de la Policía Nacional trabajan a destajo en la asistencia a los 315 inmigrantes llegados el sábado, la mayoría de los cuales están en un polideportivo

Francisco Jiménez
FRANCISCO JIMÉNEZMálaga

«En sólo unas horas nos hemos encontrado con medio 'Aquarius', pero lo importante es que están todos bien». Quien pronuncia esta frase es Julio Pulido, quien a mediodía del domingo aún andaba de un lado para otro para coordinar el operativo que desde la tarde del sábado tuvo que activar Cruz Roja para atender a los 315 inmigrantes subsaharianos que llegaron al puerto de Málaga tras ser rescatados por Salvamento Marítimo cuando intentaban alcanzar la costa andaluza a bordo de seis pateras. No fueron las únicas. De hecho, hubo otras 18 surcando el Estrecho y el Mar de Alborán. En su conjunto, 640 personas, alguna más que las de 630 que el fin de semana pasado arribaron al puerto de Valencia tras ser rescatados frente a las costas de Italia por el buque 'Aquarius'.

Sin pretender hablar de números porque detrás de cada uno hay una persona que se ha subido a una patera en busca de un futuro, el director de Salud y Socorro de Cruz Roja en Málaga, que precisamente estuvo en Valencia, sí que remarca que «en Andalucía hay un 'Aquarius' casi todas las semanas». Pese a esa 'costumbre', el personal de esta organización jamás se ha visto ante el desembarco de 315 personas en tan poco espacio de tiempo, lo que les ha llevado a trabajar a destajo para prestarles la atención sanitaria y humanitaria que necesitan. También la treintena de efectivos del Cuerpo Nacional de Policía, que incluso han tenido que doblar turnos durante el fin de semana para dar respuesta a la situación mientras se hacen cargo de estas personas y tratan de identificarlas, puesto que la mayoría viene sin documentación. «Con el 'Aquarius' se planificó y había más de 300 agentes cuando llegaron, pero aquí sólo había una décima parte disponible para tramitar todos los expedientes, obligando incluso a requerir compañeros de la comisaría de Torremolinos», denunciaba ayer la secretaria general del Sindicato Unificado de Policía (SUP), Mariló Valencia, quien advertía de que la falta de recursos para atender a los inmigrantes se va a acentuar a partir de julio, ya que un tercio de la plantilla estará de vacaciones, «mientras las organizaciones humanitarias vienen avisando de que en las costas de Marruecos hay miles de personas esperando para embarcar».

Mujeres y niños, con Cruz Roja

En cuanto a los que llegaron el sábado, 50 mujeres (seis de ellas embarazadas) y 11 menores entre los que hay tres bebés fueron derivados a distintos centros que la Cruz Roja tiene habilitados (hay plazas concertadas con hostales), mientras el resto (254) permanece en el pabellón municipal de Tiro de Pichón, donde ayer eran atendidos por un equipo sanitario además de por otra unidad humanitaria que les iba informando sobre su situación y sobre las opciones que tienen una vez que en un plazo máximo de 72 horas desde que arribaron al puerto dejen de estar bajo custodia policial.

Todas las personas son de origen subsahariano.
Todas las personas son de origen subsahariano. / Fernando González

A lo largo de la mañana de ayer también se realizaron las pruebas oseométricas a todos los que declararon ser menores de edad. En caso de confirmarse, pasarían a estar bajo tutela de la Junta de Andalucía, mientras al resto se les tratará de buscar una solución. «Todos están en buen estado de salud, aunque 9 de ellos fueron trasladados al hospital porque presentaban alguna patología, pero nada grave», afirmaba Pulido, quien precisó que, por protocolo, tanto las embarazadas como los menores de 10 años son derivados a centros hospitalarios para ser sometidos a un chequeo. En este sentido, explicó que a diferencia de lo que ocurría años atrás, actualmente las travesías en las pateras son más cortas ya que son rescatados con mayor antelación, lo que se nota especialmente en su estado de salud. En cuanto a sus principales preocupaciones tras pisar tierra, Pulido comenta que lo primero es llamar a su familia para decir que han llegado bien.

Mientras mujeres y menores son atendidos en distintas instalaciones de Cruz Roja, los adultos varones continuaban ayer en el polideportivo, donde se han habilitado camas y se les ha dado ropa para que puedan ducharse en los vestuarios del complejo, además de comida. Allí está previsto que permanezcan hasta un máximo de tres días mientras desde el Cuerpo Nacional de Policía, Cruz Roja y el Ayuntamiento intentan buscarle una ubicación. A partir de ahí, los más vulnerables son asumidos por distintas ONG y también por el Consistorio, que les ofrece el Centro de Baja Exigencia ubicado en la calle Donoso Cortés para que puedan comer o pasar la noche sin estar sujetos a horarios ni otros requisitos que se exigen en el albergue municipal ubicado en el edificio anexo.

«Cuando nos hacemos cargo de ellos les preguntamos qué es lo que pretenden hacer. La mayoría tiene previsto ir a otras ciudades e incluso a otros países donde tienen familiares o amigos. En esos casos, les compramos los billetes y nos encargamos de su traslado», afirma el concejal de Derechos Sociales, Raúl Jiménez, quien destaca la «buena coordinación» con la Policía Nacional y las ONG. Sobre esta cuestión, el Ayuntamiento pretende consensuar un protocolo de actuación que garantice la puesta a disposición de algún equipamiento en caso de que continúe la llegada masiva de personas, ya que puede darse el caso de que los polideportivos municipales estén ocupados con la celebración de alguna competición deportiva.

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