El consejo de Limasa aprueba el nuevo convenio colectivo

Empleados del servicio de recogida de residuos. /Sur
Empleados del servicio de recogida de residuos. / Sur

El documento, que ya fue validado por los trabajadores, garantiza cuatro años de paz social a falta de que se materialice la municipalización del servicio

Francisco Jiménez
FRANCISCO JIMÉNEZMálaga

El consejo de administración de Limasa ha aprobado este lunes el acuerdo de convenio colectivo que el pasado 26 de abril fue validado en asamblea por los trabajadores de la empresa de limpieza. El documento, que estará vigente hasta finales de 2022, ha sido validado con los votos favorables de los representantes del equipo de gobierno del PP y del bloque de izquierdas (PSOE, Málaga Ahora e IU-Málaga para la Gente), mientras Ciudadanos y los socios privados se han abstenido. Con este trámite, sobre el que no se esperaban sorpresas, se espera que en los próximos días sea inscrito el nuevo marco laboral, que a priori garantiza cuatro años de paz social en Limasa, a falta de la municipalización de la limpieza viaria y de la recogida de residuos. A la espera de que se materialice ese cambio de modelo (quedará en manos de la nueva Corporación que salga de las elecciones del próximo domingo 26), el nuevo convenio se ha consensuado para que también sea válido mientras continúe la Limasa actual.

De esta forma, se mantienen incluso los polémicos puestos hereditarios, aunque en una de las cláusulas se especifica que en el caso de municipalización el convenio se adaptará «al entorno reglamentario». Es decir, que se anularía esta práctica, aunque en el párrafo siguiente se recoge que en el supuesto de que Limasa volviera a ser mayoritariamente privada (ahora el 51% está en manos privadas) «se aplicaría el presente convenio». En las negociaciones mantenidas entre Ayuntamiento, dirección de la empresa y sindicatos se acordó que una parte del salario se convierta en variable y vaya ligada a la eficiencia en el trabajo diario y al no absentismo en cuanto se formalice la municipalización (aunque la oferta del Ayuntamiento era de 2.500 euros variables al año la cifra final es de 1.431 euros). Mientras tanto, se abonará como fijo. Del mismo modo, también coincidieron en dejar a un lado las discrepancias surgidas en torno a los atrasos que se adeuda a la plantilla en cumplimiento de la sentencia del TSJA que declara que el único convenio vigente en Limasa es el de 2010-2012, previo a los recortes. A la espera de que se resuelva otro procedimiento judicial paralelo a mediados de junio, en la propuesta de convenio se precisa que «queda desvinculado» de estas cuestiones pendientes en los tribunales.

En materia salarial, se prevé para este año una subida del 3,75% (el 2,25% aprobado por el Gobierno para el sector público y otro 1,5% que dejó de aplicarse en 2012), mientras el resto de ejercicios irá ligada al IPC. Por su parte, las vacaciones se repartirán durante todo el año (15 días entre junio y septiembre, y 21 en el resto de meses) en lugar de concentrarse en verano para reducir el gasto en contrataciones temporales para cubrir los huecos que dejan los empleados fijos en la temporada estival. Del mismo modo, se contempla para este año la conversión a fijos a jornada completa de 120 empleados que actualmente están contratados a tiempo parcial, y otros diez más para cada uno de los tres años siguientes.