Las claves para tener un sueño reparador

Dormir bien es fundamental para levantarse descansado. /SUR
Dormir bien es fundamental para levantarse descansado. / SUR

Expertos en neurofisiología explican una serie de pautas para poder dormir bien y levantarse descansado

Ángel Escalera
ÁNGEL ESCALERAMálaga

Lo ideal es acostarse, quedarse dormido al momento y no despertarse durante la noche, lo que facilita un buen descanso, y levantarse con las energías renovadas. Esa es la teoría, pero no siempre es de ese modo en la práctica, ya que los trastornos del sueño afectan hasta al 10 por ciento de la población. Sin embargo, hay claves que favorecen un sueño reparador. Así lo explica la especialista en neurofisiología del Hospital Regional de Málaga Victoria Fernández con motivo de celebrarse ayer viernes el Día Mundial del Sueño.

Un aspecto importante es irse a la cama solo cuando se esté cansado, porque en caso contrario solo se conseguirá estar dando vueltas en la cama sin poder quedarse dormido. También hay que evitar utilizar el móvil, mirar la televisión o pantallas azules en la cama. A ello se une la conveniencia de desarrollar una rutina para acostarse. Si pasados 15 minutos no llega el sueño, hay que cambiar de habitación para regresar a la cama solo cundo se esté cansado. Tener un horario fijo de horas de sueño nocturno ayuda, así como limitar el tiempo de la siesta (es bueno dormir unos minutos después de comer, pero sin que la siesta supere la hora de duración).

Asimismo, es conveniente evitar el consumo de cafeína y tabaco, sobre todo durante las últimas horas del día. Hay que rechazar las cenas copiosas y no beber mucha agua antes de acostarse para no tener que levantarse para ir al baño. Otra clave es mantener una temperatura cómoda, con un ambiente tranquilo y oscuro en la habitación donde se duerme. Igualmente, sienta bien practicar ejercicio de forma regular, pero al menos tres horas antes de acostarse. También es aconsejable tomarse un tiempo para relajarse antes de irse a la cama.

¿Y cuántas horas tiene que dormir una persona adulta? La respuesta la da la neurofisióloga Victoria Fernández. Hay que dormir de siete a ocho horas para estar descansado, si bien hay individuos que con seis horas tienen suficiente. «Lo importante es que el sueño sea reparador», afirma la doctora Fernández.

Esta experta señala que las personas con mayores posibilidades de tener problemas de sueño son las mujeres, los ancianos y los pacientes crónicos. En el caso de las féminas, esa dificultad para dormir con normalidad se relaciona con problemas hormonales que se manifiestan con la menarquia (primera regla) y la menopausia. Las embarazadas también se ven afectadas por los trastornos del sueño.

Dormir mal no solo repercute negativamente en la calidad de vida y hace que se esté fatigado durante el día, sino que afecta al rendimiento en el trabajo, aumenta el riesgo de accidentes de tráfico y laborales y agrava las enfermedades sistémicas y cardiovaculares. Las patologías más frecuentes que impiden dormir bien son el insomnio, los trastornos respiratorios del sueño y el síndrome de piernas inquietas. Hasta un 20 por ciento de la población se queja de insomnio más o menos crónico y hasta un 15 por ciento lamenta sufrir una excesiva somnolencia diurna.

Consulta de atención integral de los problemas del sueño

La unidad de gestión clínica de neurociencias y los servicio de neurofisiología clínica y de neurología del Hospital Regional (antiguo Carlos Haya) pusieron en marcha, en junio del año pasado, una consulta de sueño neurológico. En ella se atiende de forma integral a los pacientes con problemas de sueño, explica la neurofisióloga Victoria Fernández. En esta consulta específica se unifica el diagnóstico y el tratamiento de los enfermos y se incide en la recuperación de su calidad de vida y en la prevención de posibles complicaciones derivadas de su problema para dormir. En estos momentos, esa consulta funciona un día a la semana, pero se prevé que abra un segundo día para atender la demanda de los pacientes con problemas de sueño.

Por otro lado, el lema del día Mundial del Sueño de este año es 'Sueño saludable, envejecimiento saludable', con lo que se pone de manifiesto que la buena calidad del sueño es importante a cualquier edad; dormir bien es la clave para un envejecimiento saludable en los adultos y también es fundamental para el normal desarrollo de los niños, que presentan, igualmente, problemas relacionados con el sueño, muchos de los cuales tienen que ver con malos hábitos de sueño.