«Los auriculares son un arma de destrucción masiva»

«Los auriculares son un arma de destrucción masiva»
SHEILA RAMÍREZ

Expertos alertan del aumento de problemas auditivos en adolescentes durante una conferencia organizada por la Fundación Unicaja

Juan Soto
JUAN SOTOMálaga

Auriculares a todo volumen, conversaciones a gritos, los altavoces de las discotecas... El ruido comienza a ser un problema cada vez más importante para los adolescentes. Más allá de las incomodidades derivadas de un sonido más elevado de lo adecuado, diferentes expertos han alertado del aumento de problemas auditivos en adolescentes por el mal uso de los aparatos electrónicos durante una conferencia organizada por la Fundación Unicaja.

Con motivo del Día Internacional de Concienciación sobre el Ruido, la entidad ha celebrado este martes una charla titulada '#Ruidoff. Por una vida sin ruido', una actividad que forma parte del programa 'El ruido nos quita la vida' que la Fundación Unicaja desarrolla en su lucha contra la contaminación acústica y con la que pretende sensibilizar a la ciudadanía sobre esta problemática.

«Los auriculares son un arma de destrucción masiva». Sin rodeos. Con esta impactante frase, el médico José Antonio Trujillo, que es además el coordinador de esta campaña, trataba de llamar la atención de una sala compuesta por estudiantes de la ESO de los colegios de la Fundación Unicaja Rosario Moreno y Sagrada Familia. A través de diapositivas fue describiendo situaciones cotidianas para los estudiantes que terminan por dañar su sistema auditivo. «Cuando habléis todos a la vez, imaginad que es como el 'Sálvame' con todos gritando a la vez».

En la conferencia también participó el doctor Rafael Ruiz, jefe de Otorrinolaringología del Hospital Quirónsalud Málaga, quien recordó a los estudiantes que «el ruido es el contaminante más importante» que hay en la actualidad. Así, explicó que exponerse a un ruido superior a 65 decibelios durante más de ocho horas diarias ya empieza a producirse daños en el sistema auditivo. ¿Y qué son 65 decibelios? Hablar en voz alta produce 70 decibelios, la música de una discoteca está a 100, en un concierto de rock se alcanzan 110...

«El reggaeton, aunque os guste, puede llegar a se ruido», les dijo. Con un carácter especialmente pedagógico, el doctor animó a los estudiantes a aplicar los límites de volumen en los dispositivos electrónicos y a seguir la regla del 60/60 (no más de una hora y no más del 60% de la intensidad máxima del aparato). Y todo porque el ruido produce problemas auditivos que pueden llegar a convertirse en crónicos e incluso crear otro tipo de alteraciones como insomnio, fatiga o incluso infartos. «El ruido mata», afirmó.

Recomiendan activar los limitadores de sonido en los dispositivos electrónicos

Para evitar este tipo de incidencias, los profesionales recomendaron a los estudiantes descargarse alguna aplicación gratuita para el móvil que mida el ruido ambiente para controlarse cuando estén con los amigos.

Rafael Ruiz les dijo que ellos también pueden hacer cosas para evitar el ruido en sus ambientes, en sus hogares y en sus colegios. Y explicó que en Colonia (Alemania) muchos jóvenes van a la discoteca con tapones para reducir el impacto del ruido desde que se realizó un estudio para que ellos mismos comprobaran de primera mano su incidencia. «A partir de ahora vosotros os tenéis que convertir en agentes activos contra el ruido; en policías del ruido en el cole», dijo Trujillo.

La conferencia fue presentada por la responsable de Solidaridad Social y Educación de la Fundación Unicaja, Ana Cabrera, quien explicó que desde la fundación se van a volcar en la lucha contra la contaminación acústica con el desarrollo de talleres y la elaboración de estudios. «El ruido empeora nuestra salud y este lucha será más efectiva su os convertís en nuestros aliados», apuntó.

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