Investigarán la conexión gibraltareña del 'brexit'

Arron Banks. /AFP
Arron Banks. / AFP

La NCA británica tendrá que identificar el origen de fondos que salvaron la empresa de Arron Banks en el Peñón

IÑIGO GURRUCHAGACorresponsal en Londres (Reino Unido)

Theresa May habría negado a un servicio de inteligencia, a comienzos de 2016, permiso para seguir investigando a Arron Banks, que financiaba uno de los dos grupos de la campaña por la marcha de la Unión Europea (UE). Habría impedido de esa manera, como ministra de Interior, que indagaran en las conexiones- significativas en Gibraltar-, que ahora investigará la Agencia Nacional contra el Delito(NCA).

Los portavoces de la primera ministra se han negado a comentar la posible intervención de May, revelada por el 'Daily Mail', amparándose en la discreción que se aplica a las actividades de los servicios de inteligencia. De ser cierta, añade especulación sobre la justicia del resultado del referéndum de junio de aquel año, cuya validez niegan algunos partidarios de la permanencia.

La Comisión Electoral reconoció esta semana que no tiene capacidad para investigar los indicios de que 'LeaveEU', el grupo financiado por Banks, ha ocultado el verdadero origen de fondos 'prestados' por compañías del empresario, y la NCA la llevará a cabo. La Comisión ya multó a Leave UE' por gastar más que lo permitido. Banks ha declarado su inocencia..

Nacido en el sur de Inglaterra y criado por su madre, mientras su padre trabajaba como gerente de plantaciones de azúcar en países africanos, mostró muy pronto su espíritu comercial y su indiferencia por las reglas. Fue expulsado de su primer colegio por vender plomo que sustraía del edificio. Habría sido también expulsado de su segundo colegio.

Su libro, 'The Bad Boys of Brexit' -los chicos malos del 'brexit'-, le muestra como un hombre resentido. Cuando el exministro de Thatcher, Nigel Lawson, dice que no conoce a Banks, él aumenta su donación de un millón a seis. «En todo el mundo la gente está hastiada de los políticos profesionales», escribe. Los periodistas políticos son «una cisterna de pirañas». Es el momento de los 'outsiders', escribe.

Admira obviamente a Donald Trump y, como el presidente de Estados Unidos, promueve una «campaña del pueblo» contra el 'establishment'. A un rival lo califica públicamente como «autista con un toque de enfermedad mental». Busca la confrontación y la polémica, la publicidad. Su ambición es crear un movimiento como el de Cinco Estrellas en Italia.

El reparto de 'los chicos malos' tiene al eurodiputado, Nigel Farage, a un inglés convertido en 'embajador comercial' de Belice, Andy Wigmore, y al propio Banks en los papeles principales. Asombra su consumo de alcohol. Cambridge Analytica, la firma disuelta por hacerse subrepticiamente con datos de usuarios de Facebook para sus estrategias electorales, asoma con un papel menor.

Coincidencias

Banks alardea de su fortuna y de sus negocios. Fundador de tres compañías de seguros, dueño de minas de oro o diamantes, accionista mayoritario de un banco en el paraíso fiscal de la isla de Man, señor de una gran mansión cerca de Bristol, promotor de una organización benéfica,… Es la admirable historia de un emprendedor surgido de la nada.

Cuando habla de sus minas, describe cómo sus productos serán comercializados por una joyería que ha comprado. Se consulta el registro mercantil y el último balance muestra poca actividad y pérdidas. Ofrece a otros la protección de su empresa de seguridad. Se consulta el registro y pérdidas. La biografía empresarial adquiere un aroma desagradable.

La investigación de la NCA tendrá que desentrañar el laberinto de las sociedades creadas por Banks. Hay investigaciones periodísticas sobre sus conexiones con Rusia- su segunda mujer es rusa-, pero los detectives británicos quizás tengan que comenzar en Gibraltar su tarea de identificar el origen de los fondos que financiaron su campaña por el 'brexit'.

Allí tiene Banks una compañía reaseguradora, Southern Rock, cuya estabilidad financiera preocupaba asiduamente el regulador gibraltareño. En 2015, la empresa creada por Banks y un veterano operador de las estructuras legales y fiscales en el Peñón, Alan Kentish, estaba en peligro real de quiebra. Fue salvada por ICS, otra compañía de Banks, registrada en la isla de Man.

Los 86 millones de euros transferidos por ICS coincidieron con la emergencia de Banks como donante prolífico de la campaña del 'Brexit'. Kentish fue detenido el año pasado por sospechas de servir con su empresa, SMT Group, al blanqueo de dinero y más tarde puesto en libertad sin cargos. Familiares de Kentish ingresaron en el consejo de ICS tras la transferencia.

Estos datos de una investigación de Open Democracy son, entre los publicados, los que más nítidamente captan un momento en el que un ingreso protegido por la opacidad 'off shore' dio nueva vida a Banks. Fue echado de su principal compañía de seguros por sus socios, sus minas no valen nada, le obligaron a cerrar la organización caritativa porque en realidad no lo era,… Investigarlo no parece injustificado.

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