Teba y Campillos pasarán semanas sin suministro de agua potable

Vecinos tratan de eliminar el lodo de un garaje en Campillos. /Ñito Salas
Vecinos tratan de eliminar el lodo de un garaje en Campillos. / Ñito Salas

Los camiones cisterna recorren las calles del municipio, que también está recibiendo importantes donaciones de botellas y garrafas

Fernando Torres
FERNANDO TORRES

Durante los primeros recuentos de daños, los responsables municipales han descubierto que muchas tuberías han desaparecido. Es el balance más grave de las diferentes valoraciones de daños en la red de agua potable, una de las consecuencias más urgentes del temporal del pasado fin de semana. Campillos y Teba sufren todavía la falta de suministro en la práctica totalidad de los municipios y la situación no parece que vaya a cambiar: se tardarán semanas en que las redes vuelvan a estar operativas de forma definitiva.

En el caso de Teba, la localidad está dividida en dos partes con sendas redes de suministro. En una de esas divisiones, se espera que el agua potable vuelva a brotar de los grifos en los próximos días tras el trabajo intensivo de los servicios operativos, explica el alcalde, Cristóbal Corral. Sin embargo, el problema es más grave en el segundo sector, donde de momento «es imposible valorar cuándo volverá el suministro». La presión de las lluvias y las riadas «han acabado con todo». Desde las tuberías hasta las bombas de extracción, pasando por los transformadores y los medidores de presión: «El sistema ha desaparecido por completo».

Algo similar ocurre en Campillos, que también cuenta con dos redes diferenciadas, la de Majavea y la de Peñarrubia. En esta última estará cortada «varios días», pero se prevé que la avería se pueda solventar, explica un portavoz municipal. Sin embargo, la de Majavea (que es la que en tantas ocasiones ha ocasionado cortes de suministro por la antigüedad de las tuberías y lo complejo del entramado, que mide veinte kilómetros), todavía no ha sido valorada. «Ni siquiera hemos conseguido acercarnos porque los caminos están completamente inservibles, pero nos tememos que no se podrá utilizar el sistema durante semanas».

Mientras tanto, en Carratraca, donde los grifos también se quedaron secos tras las lluvias, el agua volvió a funcionar el pasado martes tras un trabajo «sin descanso» llevado a cabo por los Servicios Operativos del Ayuntamiento, según la regidora, Francisca Jiménez. En Montejaque, el suministro no es potable debido a la turbidez y se espera que en los próximos días la situación se normalice, al igual que en otros puntos afectados de menor gravedad.

Gestos solidarios

La situación de emergencia que se vive en la provincia ha dejado ver el lado solidario de los malagueños. Cientos de voluntarios de diferentes municipios han acudido a trabajar sobre el terreno, a la vez que se han organizado grupos de recogida de alimentos y productos de primera necesidad. Uno de estos casos es el de la Peña Podenquera de Cuevas del Becerro, que ha decidido suspender su tradicional cena de Navidad y donar el dinero de la misma, 2.000 euros, a los damnificados por la tromba de agua. Este colectivo, que aglutina a los cazadores de este municipio del interior, acordó por unanimidad de su junta directiva destinar 1.000 euros a los afectados en Teba y otros tantos a los de Campillos, localidades con las que Cuevas del Becerro tiene estrechas relaciones, para ayudar a paliar los efectos de las inundaciones.

Además, múltiples empresas han coordinado acciones similares, como el Grupo Inagás, que a través de su Distribuidora de butano Gibralfarogas, está distribuyendo alimentos y productos de primera necesidad como agua y leche. Los distintos grupos de Servicios Operativos y Protección Civil están organizando donativos más específicos, como ropa y enseres para algunas de las familias que más afectadas se han visto tras el temporal.

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