Manolo, 'El tío de las papas' que persiguió el éxito en ciclomotor

Imagen de las instalaciones de la empresa, situada en el polígono industrial de Sierra de Yeguas./Fernando Torres
Imagen de las instalaciones de la empresa, situada en el polígono industrial de Sierra de Yeguas. / Fernando Torres

La empresa de Sierra de Yeguas inicia una campaña de expansión hacia Andalucía 25 años después de empezar a repartir puerta a puerta

Fernando Torres
FERNANDO TORRES

Su nombre es Manuel Conde, pero en Sierra de Yeguas nadie lo llama así. En todo caso, Manolo, aunque en realidad es 'El tío de las papas'. Su apodo es también el nombre de la empresa que dirige (y viceversa) junto a su hermana, su cuñado y su mujer. La compañía, asentada en el polígono industrial de la localidad, da trabajo a día de hoy a quince empleados y se prepara para iniciar una ambiciosa campaña de expansión y asentamiento en Andalucía. Pero el éxito actual era un sueño hace 25 años, un planteamiento remoto que Manolo perseguía en ciclomotor –«o en un Renault 5, con lo que tuviese más a mano»–, puerta a puerta por las calles de su pueblo.

Cuando tenía 17 años trabajaba en una ganadería. «El sueldo no era mucho, de campo, pero tenía las tardes libres». La necesidad de «ganar más» y el tiempo para pensar fueron tejiendo en su joven mente un proyecto. En algunos de los ratos que pasaba por el vecino Campillos no podía evitar fijarse en una freiduría de patatas que abría en verano y tenía «mucho éxito». Aunque lo tenía claro, tardó «varios años» en encontrar un lugar en el que comenzar el proyecto. «A principios de los noventa salió un equipo de gobierno de Izquierda Unida que nos cedió a mí y a mi cuñado un local en el mercado de abastos del pueblo». La primera inversión fue de 15.000 pesetas con las que compraron una freidora de segunda mano, un bidón, un perolo y un paellero con una bombona de gas.

Esa inversión duró poco. «Se venía abajo aquello, se formaban colas con la gente del pueblo, ¡y eso que es un pueblo chico!». Compraron una freidora un poco más grande, dos bombonas de gas, adecentaron aquello y empezaron a darle más cuerpo a la idea, que inicialmente solo abría en los meses de calor. Cuando terminó su segundo verano se hicieron con una freidora industrial alimentada por gasoil para abrir todos los meses del año. Las colas seguían siendo las mismas, pero las mejoras en los procesos hicieron que sobrase producto. «Empezamos a llevarlo a tiendas, a los barrios, casa por casa», recuerda. Fue en ese momento en el que se forjó el nombre que hoy todos conocen. «Un vecino siempre decía '¡ahí está el tío de las papas!' cuando me veía llegar en moto o en el coche».

La frase cuajó y cuando llegó el momento de darle un enfoque más comercial al producto tuvieron claro que ese era el nombre que tenía que tener la empresa. La marca comenzó a crecer y Manolo dejó su trabajo. «Hace veinte años terminó mi contrato y me hice autónomo, y aquí seguimos». Hasta que llegó ese momento, todos los ingresos que llegaban a la sociedad se quedaban en ella:mejoras, ampliaciones, una nave, más almacenamiento... tanto él como su cuñado tenían otra fuente de ingresos hasta que el 'hobby' empezó a generar demasiado movimiento como para estar solo por las tardes:«Echaba más horas que un reloj».

Expansión

Desde entonces 'El tío de las papas' ha ido expandiendo su presencia en la provincia de Málaga, donde sus productos se pueden encontrar en diferentes superficies. Actualmente llega al cliente final a través de Carrefour, Maskom o El Corte Inglés, y produce 450.000 kilos de producto al año, esto es, más de un millón de bolsas de patatas. No obstante, la empresa encara el 2019 con el objetivo de dar el salto Andalucía. Ya tienen clientes en Sevilla, Cádiz y zonas de Almería, donde se demanda mucho la patata gorda.

Para alcanzar esta meta, la compañía ha modernizado su sistema de producción, incorporando una nueva cortadora, «para que la precisión en el corte de la patata sea más exacto», y dos centrifugadoras, con las que se elimina el exceso de aceite en el producto final y ayuda a acelerar el enfriamiento. Igualmente, ha adquirido dos nuevos vehículos, uno para el reparto y otro para labores comerciales, y mantiene su compromiso con el empleo, con la incorporación de dos nuevos trabajadores: un operario de fabricación y un repartidor que se suman a la plantilla.