Málaga y Cádiz compiten en la carrera por el tren del futuro

Málaga y Cádiz compiten en la carrera por el tren del futuro

Bobadilla acogerá a partir de marzo un laboratorio de pruebas del Hyperloop de Virgin, mientras que el Puerto de Santa María presentará este martes la cápsula de viajeros de la firma competidora HTT

Ignacio Lillo
IGNACIO LILLOMálaga

Dos provincias andaluzas están compitiendo en la carrera por el tren del futuro. Y es efectivamente una competición, por cuanto son dos compañías completamente diferentes las que abanderan uno y otro proyecto. Por Málaga ha apostado Virgin Hyperloop One, que es, al menos ellos se autodefinen de ese modo, la que va más adelantada tecnológicamente, en la medida en que ya tienen un sistema de tubo de vacío y de cápsulas en pruebas en el desierto de Nevada, en Estados Unidos. En el caso de Cádiz, otra tecnológica norteamericana, Hyperloop Transportation Technologies (HTT o HyperloopTT), en colaboración con Carbures, presentará este martes su primer modelo de vagón de pasajeros.

Hay una clave que pone de relieve el nivel de desarrollo de la iniciativa de Virgin, y es que lo que se pretende hacer en las dos naves de Adif en Bobadilla (de 19.000 metros cuadrados y que iban a servir para el anillo ferroviario) es crear un centro tecnológico que desarrollará, probará y certificará componentes y subsistemas para mejorar la seguridad y fiabilidad de los trenes supersónicos Hyperloop. El objetivo, si se aprueban las ayudas que han pedido a las instituciones españolas, de 126 millones de euros, es que las obras de acondicionamiento empiecen en marzo, y desarrollarlas hasta finales de 2019 para que al terminar el año esté el proyecto al cien por cien.

Ello supone un nivel de desarrollo del producto superior al de HTT, que presentará este martes su modelo de cápsula de viajeros a tamaño real, en la factoría de El Puerto de Santa María. A partir de este punto, tendrá que empezar con las pruebas para comprobar su fiabilidad, según informaron a SUR fuentes expertas del sector tecnológico. La compañía informó ayer de que el vehículo está fabricado en un 90% en fibra de carbono y, al menos sobre el papel, podría alcanzar una velocidad punta, dentro de un tubo de vacío, de 1.220 km/h (muy cerca de la barrera del sonido, que es de 1.234).

Sea como fuere, la carrera por el tren del futuro, el Hyperloop, tiene una de sus etapas principales en Andalucía. El tiempo, la tecnología y la estrategia empresarial dirán si gana la apuesta de Málaga; si lo hace la de Cádiz, o quizás una futura unión de fuerzas que todavía se ve lejana.