Triunfalista puerta grande de Cayetano en una gran tarde de Manzanares en La Malagueta

Desmayado derechazo de Manzanares al buen segundo toro de la tarde / Hugo Cortés | Vídeo: Toros del Mediterráneo

Gran nivel del alicantino ante sus dos toros, el primero premiado con la vuelta al ruedo. Ferrera pasa por Málaga sin pena ni gloria

Antonio M. Romero
ANTONIO M. ROMERO

La puerta grande 'Manolo Segura' se abrió ayer por primera vez en esta feria taurina para que por ella saliera a hombros Cayetano tras una actuación en conjunto presidida por un toreo superficial pero que gustó a un público triunfalista que pidió con fuerza las dos orejas en el último del festejo. Por el contrario, andando se fue quien firmó los mejores pasajes de la tarde y de lo que llevamos de feria: José María Manzanares. El alicantino sacó a relucir la mejor versión del toreo de calidad que atesora y que los últimos años había permanecido encerrado en el cajón del olvido. El fallo con la espada en el primero de su lote, un toro premiado con la vuelta al ruedo, le impidió lograr un triunfo mayor, sin embargo sus muletazos aún permanecen en la retina y la memoria de los aficionados. Abrió cartel un Antonio Ferrera que pasó por La Malagueta sin pena ni gloria y sin matar a ninguno de los Núñez del Cuvillo que tenía firmado ya que ambos fueron devueltos.

Tras tres festejos con escasos argumentos taurinos, la feria taurina de Málaga levantó el vuelo este sábado. Pilotó la remontada José María Manzanares. La clase y la calidad de su toreo ya se vio en el recibimiento con templadas verónicas a 'Gineto'. Cumplió en la primera vara el 'cuvillo' y en la segunda Pedro Morales 'Chocolate' señaló arriba. En la muleta, Manzanares compuso una sinfonía de buen toreo con tandas por ambas manos preñadas de templanza, despaciosidad y ligazón, acompañadas de esa composición natural de la figura que atesora el diestro alicantino. El trasteo fue 'in crescendo' gracias a que el diestro supo lucir y exprimir la calidad y el buen son de la humillada embestida del toro llegado desde la finca 'El Grullo'. Soberbios fueron los pases de pechos –uno de ellos en la fase final de la faena fue al ralentí– y los remates por bajo. La obra estaba compuesta y sólo faltaba rubricarla.Pero falló en el que es uno de sus fuertes: la espada. Hasta dos veces pinchó sin soltar al entrar a matar en la suerte de recibir. Finalmente, consiguió una estocada, aunque los ánimos del público ya se habían enfriado y dio una vuelta tras la que se le dio al buen toro.

Cuarta de abono en La Malagueta

Antonio Ferrera
0 orejas. 1 palmas. 1 silencio.
José María Manzanares
1 orejas. 1 vuelta. 1 aviso.
Cayetano
3 orejas. 1 aviso.
La ganadería
Cuatro de Núñez del Cuvillo (2º, 3º, 5º y 6º), uno del Pilar (1º) y otro de Fermín Bohórquez (4º). Bien presentados y de juego desigual. Los de Cuvillo fueron nobles y manejables destacando por su clase el segundo, premiado con la vuelta al ruedo. El del Pilar fue manso y el de Bohórquez, descastado
Los toros
'Sombreto', 551 kilos, número 79, colorado ojo de perdiz, 02/15. 'Gineto', 530 kilos, número 258, negro mulato, 03/14.'Gavilán', 512 kilos, número 68, castaño, 10/14. 'Tinajero', 506 kilos, número 109, negro bragado meano, 03/14. 'Rompelía', 514 kilos, número 52, colorado, 09/14. 'Luminito', 515 kilos, número 219, negro mulato, 02/14
Incidencias
Saludaron Manolo Montoliú y Fernando Sánchez tras banderillear a primero de la tarde

Su segundo fue un toro con menos fuerza y poco recorrido. Con el capote apenas pudo dibujar un par de verónicas de buen trazo. 'Rompelío' no se empleó en el caballo. Manzanares comenzó la faena de muleta directamente con la mano izquierda y tras una tanda de probatura, vino otra de mayor enjundia y torería. Con la diestra, dejó un par de series de mucho empaque, demostrando delante de la cara del burel su clarividencia y torería. Fue un trasteo de menos a más que, esta vez sí, rubricó con un estoconazo. Oreja con petición de la segunda. Un inciso en este punto: la autoridad competente debe llamar la atención (entiéndase, apercibirles económicamente) a los mulilleros porque no se puede concebir que demoren su salida al ruedo tras la muerte del toro –como sucedió en el quinto– para provocar que el palco se vea obligado a conceder los trofeos.

Cayetano entró en la feria taurina de Málaga (de la que se había quedado fuera) por la vía de la sustitución –ante la ausencia de Roca Rey por lesión y anunciado en el cartel de ayer– y salió por la puerta grande. ¿Con qué argumentos? Con una actuación presidida en sus dos toros por una tauromaquia en la que siempre estuvo mal colocado y toreando por fuera y por contar con el incondicional apoyo de una parte del público. Eso sí, no se le puede restar ni un ápice a su actitud toda la tarde por intentar agradar y dejar algunos detalles de su torería.

La autoridad debería apercibir a los mulilleros por dilatar su salida al ruedo tras morir el toro

Sucedió en el buen recibimiento con el capote a su primera con verónicas con la rodilla genuflexa –homenaje a su abuelo Antonio Ordóñez– rematadas con una revolera. Brindó al público una faena iniciada sentado en el estribo con pases por alto y que tuvo continuidad con tandas con muchos pases siempre por fuera –lo que le dio un toque arrabalero– y sin ajuste ante un toro bobalicón. ¿La emoción? No apareció por ningún lado. Ello no fue óbice para que el público pidiera la oreja tras una estocada trasera y tendida.

Volvió a destacar el diestro madrileño en las verónicas de recibimiento al último de un festejo que se prolongó por encima de las dos horas y media. Cayetano brindó la faena a Saúl Jiménez Fortes –que siguió la corrida junto a los jóvenes de la Asociación Minotauro–. Comenzó con pases por alto y se llevó a 'Luminito' al centro del ruedo para construir una faena a media altura, de muchos pases, poca enjundia y nulo ajuste. Concluyó con molinetes de rodilla que encandilaron a una parte del público –alguno en su más absoluto desconocimiento incluso pidió el indulto de un toro manso y soso–. Mató de una estocada desprendida y le pidieron, y el palco concedió, las dos orejas. Mucho premio para tan poco toreo.

El primer toro devuelto de la feria, por inválido, correspondió a Antonio Ferrera. Al sobrero le instrumentó cuatro verónicas de buen trazo. Con la muleta logró algunos muletazos estimables por ambas manos ante un toro soso y sin emplearse. Mató de media estocada y necesitó un golpe de descabello.

El cuarto se partió una mano tras su encuentro con el caballo y fue también devuelto. Saltó uno de Fermín Bohórquez que no dio ninguna opción al lucimiento. El diestro, algo desmoralizado, tampoco insistió. Dejó un pinchazo sin soltar antes de conseguir una estocada trasera y desprendida. Por cierto, Ferrera lució un precioso traje verde; el color de la esperanza como las que hizo albergar Manzanares cara a su compromiso del lunes en La Malagueta, en su segundo paseíllo en la feria y el Málaga Club de Fútbol en este inicio de temporada tras su victoria ante el Racing de Santander.

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