José Luis Ruiz Espejo: «Que sigamos ahí después de casi 40 años refuerza aún más nuestro mensaje»

Ruiz Espejo, con café y pitufo en un bar de Martiricos, tras la entrevista./Salvador Salas
Ruiz Espejo, con café y pitufo en un bar de Martiricos, tras la entrevista. / Salvador Salas

El candidato del PSOE por Málaga justifica los retrasos en los grandes proyectos para Málaga, como el metro o el tercer hospital: «Ha habido que priorizar otras cosas»

Ana Pérez-Bryan
ANA PÉREZ-BRYAN

Atiende a SUR a primera hora de la mañana, con café y pitufo con manteca colorá y blanca en una mano y en la otra la extensa agenda del día. «Hoy toca Torrox, Vélez Málaga y Mijas. Más lo que vaya surgiendo», dice José Luis Ruiz Espejo (Antequera, 1966), que trata de mantenerse en ese perfil de hombre tranquilo por el que lo conocen los que lo tratan. El ritmo frenético de la campaña electoral obliga a respetar casi al milímetro cada compromiso, y más en esta ocasión –la primera– en que es él quien asume el número uno de la candidatura socialista por Málaga. Desde esa nueva responsabilidad, el candidato hace repaso por estos días.

¿Cómo lleva ese peso extra de la campaña siendo el número uno?

–Efectivamente es la primera vez que asumo esta responsabilidad, y la verdad es que la campaña está siendo muy intensa. Y recibiendo también muchas muestras de cariño: lo noto sobre todo cuando voy a los municipios más pequeños, donde la gente agradece la visita de alguien que encabece una lista.

¿Y a nivel personal?

–A nivel personal tampoco he notado mucho cambio del ritmo que tenía anteriormente, porque es prácticamente todo el día de viaje por la provincia. Puede que sí haya variado en cuanto a la relación, porque durante seis años he tenido un equipo muy homogéneo en la delegación y ahora tengo otro: desde ese punto de vista, restableciendo relaciones personales con los nuevos compañeros.

Ahora la responsabilidad es suya: cabeza de lista y además primera vez que concurre a unas elecciones como secretario general de los socialistas malagueños...

–Sí, siento esa responsabilidad. En determinadas cuestiones eres tú quien tiene que tomar la decisión final, a pesar de que haya gente que participa en eso. Intento que ese peso no sea demasiado grande (risas).

En todo ese proceso de cambio, sobre todo a nivel provincial, ¿siente que el partido se ha resentido?

–Siempre que hay que elegir personas para una responsabilidad, o bien hacer una lista, hay compañeros que tienen sus aspiraciones y luego no pueden ir. Ahí puede haber más o menos satisfacciones, pero yo creo que al final la gente entiende que esto es una labor colectiva y lo importante son los proyectos y lo que queramos hacer para transformar las cosas. Lo que yo estoy viendo es la participación de prácticamente todo el mundo, sin distinción y entendiendo que estos resultados electorales no sólo son importantes para España por el peso de Andalucía, sino también para el PSOE en general.

«Siento esa nueva responsabilidad; en ciertas cuestiones eres tú quien tiene que tomar la decisión»

¿Tan claro tienen que van a ganar? En la campaña socialista se percibe mucho optimismo

–Eso nadie lo puede tener claro, por eso nos preocupa el exceso de confianza, que puede llevar a una relajación que no siempre es buena. Nosotros somos muy prudentes con las encuestas, porque sólo miden tendencias y la verdadera encuesta es la del 2 de diciembre. En cualquier caso, después de esta legislatura complicada y tras los avances y los logros que se han hecho, para nosotros es muy importante sostener un buen resultado. Y en este momento yo creo que el PSOE está en condiciones de conseguirlo.

¿Y cómo se consigue convencer al votante de que hay cosas nuevas que ofrecer después de casi 40 años de gobierno del PSOE en Andalucía?

–Pues yo creo que eso refuerza aún más nuestro mensaje. Que sigamos ahí después de casi 40 años es porque hemos conseguido la confianza de los andaluces, y porque hemos sabido interpretar los intereses de los ciudadanos en cada uno de esos momentos. Este es un proyecto de peso para esta tierra. Hemos pasado de ser una referencia de grandes latifundios y a vender nuestros productos a granel a ser una tierra puntera en muchas especialidades: en biotecnología, en células madre, en donaciones, en agroalimentación... También están las pruebas del tren supersónico. Por supuesto hay que seguir acortando diferencias con el resto de territorios, pero no se puede decir que los cambios en Andalucía no hayan sido como de la noche al día.

En ese escenario «puntero» que dibujan también les está funcionando muy bien la estrategia del agravio con los andaluces. ¿No cree que es una contradicción?

–No lo sé, pero cuando te hieren en el orgullo, cuando ese tipo de desprecios se convierten en algo rutinario y se quiere trasladar esa imagen fija de Andalucía hay que reaccionar y hacerlo con contundencia, porque si no se queda instalado en el subconsciente y se generan una serie de tópicos que condicionan nuestro futuro. No se puede estar en el gracejo o en el acento... con eso estamos perjudicando a futuras generaciones y no podemos consentirlo.

La batalla de Málaga está muy reñida, con PSOE y Ciudadanos prácticamente empatados y el PP en tercera posición, ¿cómo lo valora?

–Málaga es junto con Sevilla la provincia con mayor número de parlamentarios y al final la disputa está ahí porque de eso depende la composición de la cámara. Además aquí se da la circunstancia de que dos candidatos a la presidencia (Juan Manuel Moreno y Teresa Rodríguez) concurren por Málaga, y donde Ciudadanos más le está disputando al PP el liderazgo. Lo que yo veo es mucho despliegue de líderes nacionales y mucho hablar de cuestiones generales y poco de Málaga y Andalucía; y creo que eso no es bueno. En cambio, el PSOE es el que ofrece un buen conocimiento de la provincia y una estabilidad de futuro para evitar bloqueo.

Las promesas para Málaga

Vayamos entonces a esos proyectos de Málaga: tercer hospital, metro, movilidad en el PTA... En estos casos se acumula un importante retraso por parte de la Junta...

–No se pueden solucionar todos los grandes proyectos en un mandato, y más cuando ha habido que priorizar otras cosas. En esta legislatura se ha tenido que hacer un esfuerzo en el mantenimiento del estado del bienestar: en la sanidad, en la educación y en la dependencia, para que esos servicios no se vieran perjudicados. La atención a las personas no puede tener retrasos. Por eso hubo que posponer inversiones importantes, y es verdad que hay determinadas infraestructuras para las que hemos buscado la manera de iniciar esas inversiones y terminar otras.

¿Y qué va a pasar con ellas?

–Estamos en condiciones de llevar a cabo la licitación de la redacción del proyecto del tercer hospital y que sea una realidad en la siguiente legislatura. Eso es un compromiso. En el tema del PTA hay un proyecto para mejorar uno de los accesos de entrada y la rotonda que se va a realizar con total seguridad en el próximo año porque es un proyecto de urgencia; y también vamos a proponer un estudio para extender el cercanías y el metro hasta Campanillas y el PTA. Por otra parte, el metro va a estar en la Alameda en el 2020 sí o sí; y mantenemos el proyecto hasta Bailén Miraflores y el Hospital Civil.

Pero eso no va a ser tan fácil dado el rechazo frontal del Ayuntamiento al tranvía. ¿Son conscientes?

–Nosotros vamos a hacer nuestra parte y el Ayuntamiento tendrá que ver si otorga las licencias y los permisos para que eso se pueda llevar a cabo. Hay que tener en cuenta que es una obra comprometida que mejoraría mucho la movilidad en ese entorno. Otra cosa interesante es que para el próximo año queremos extender el bono de transporte para los universitarios, para que se facilite el uso del metro y de otros transportes que lleven a la universidad.

Mirando a la provincia, ¿es partidario de la autovía a Ronda?

–Soy partidario de mejorar las comunicaciones, ya sea por autovía o por una vía de alta capacidad. Eso lo tienen que determinar los estudios. Nosotros estamos comprometidos a que en el plan de infraestructuras de la Junta se incluya el acceso vía rápida a Ronda y que se comiencen esos estudios para que el año que viene se mejoren las comunicaciones.