La tarifa nocturna de luz amenaza a las ofertas de precios fijos de las eléctricas

Un contador de luz en una vivienda./A.G.
Un contador de luz en una vivienda. / A.G.

Miles de usuarios podrían pasarse a esa modalidad de facturación regulada más económica tras ser informados de ese ahorro en los últimos recibos

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMAREROMadrid

La factura de la luz de una parte de los consumidores incluyen desde hace varias semanas el cálculo del importe que habría pagado ese mismo hogar en el último periodo cobrado si hubiese tenido contratada la tarifa regulada -PVPC, Precio Voluntario del Pequeño Consumidor- con la modalidad de discriminación horaria. En una buena parte de los casos esa cuantía hubiera sido menor de la que le hayan facturado las compañías, por lo que el cliente podrá optar por acogerse a la conocida habitualmente como tarifa nocturna. Posiblemente muchos de esos titulares desconocían esta alternativa con la que se pueden ahorrar unos euros al mes. Y ese es el temor que tienen en el sector eléctrico desde que el Gobierno les obligó a informar sobre esta modalidad en los propios recibos que envían a sus clientes.

La tarifa de discriminación horaria apenas es utilizada por unos 683.000 clientes con precio regulado, según el último dato actualizado del mes de julio por parte de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Representan solamente un 6% de los más de 11 millones de usuarios cuyo recibo se rige por el PVPC; otros 15,4 millones lo hacen en el mercado libre. Sin embargo, el Ministerio de Transición Ecológica instó en octubre a las comercializadoras de referencia (Endesa, Iberdrola, Naturgy, EDP, Viesgo y CHC) a «incluir en la factura el importe al que hubiera ascendido de haberse aplicado el resto de modalidades de discriminación horaria que puede contratar el consumidor».

En el caso de Endesa e Iberdrola ya incorporan esta información en sus recibos, a modo de título informativo. No ocurre aún lo mismo con las de Naturgy, donde están «preparando los sistemas» para poner en marcha esta obligación, como especificaba el BOE del 6 de octubre del año pasado a través de un decreto-ley en el que se aprobaban medidas de carácter urgente para tratar de rebajar el coste de la factura tras un final de verano con los precios más elevados del año.

El ahorro medio de aplicar precios más bajos durante la noche alcanza los 20 euros al año

Este nuevo requisito legal choca de lleno con la estrategia de las compañías eléctricas -no solo las grandes, sino también con el centenar de firmas que ya operan en el mercado libre- para afianzar las ofertas que habitualmente lanzan para que los clientes pasen del precio regulado al liberalizado. Estos 'packs' suelen incluir un precio de la luz fijo -al mes e incluso al año, o bien un coste del kilovatio/hora (kwh) estable- como herramienta de atracción a los consumidores para que las elijan sabiendo cuánto van a pagar por la electricidad en un periodo de tiempo concreto sin tener que estar pendientes de los vaivenes del mercado diario (el denominado 'pool').

Un 7% más en el último año

El interés por la tarifa nocturna ha crecido en los últimos meses, aunque de forma moderada. Entre septiembre de 2017 y julio del año pasado, el crecimiento de los usuarios que optaron por el precio de discriminación horaria fue de un 7,3%, con 43.000 clientes solicitando ese cambio dentro de la tarifa regulada. En ese mismo periodo, el número de contratos que se pasó del PVPC al mercado libre fue de más de 621.000.

El Ejecutivo calcula que el ahorro medio anual que pueden obtener las familias que opten por la tarifa nocturna alcanzaría los 20 euros. Si todos los clientes de PVPC optasen por esa modalidad sus facturas se reducirían en 212 millones de euros. De hecho, la Comisión de Competencia estima que un hogar con la tarifa regulada estaría pagando, de media 19,5 céntimos de euro/kwh con el precio habitual, y solamente 13 céntimos/kwh si tuviera contratada la discriminación horaria en dos tramos. Es decir, una diferencia de unos siete céntimos de euro/kwh.

Pero, por ahora, las compañías no han actualizado datos sobre el número de usuarios que han solicitado el cambio a la tarifa nocturna. Algunas estimaciones del sector energético apuntan que el Gobierno confía en que hasta siete millones de personas puedan hacerlo durante los próximos meses.

Aunque no se puede generalizar la rebaja, porque su contratación depende del tipo de consumo que realice cada hogar, la tarifa con discriminación horaria aplica un precio del kwh más barato entre las 22:00 horas y las 12:00 horas del día siguiente (o entre las 23:00 y las 13:00 en horario de verano). Quienes realicen un uso más intensivo de electricidad por las noche o hasta media mañana se beneficiarán en mayor medida de esta modalidad de facturación eléctrica, a la que se puede optar de forma gratuita y sin ningún tipo de permanencia.