GP de la Comunitat Valenciana

En lluvia también manda Márquez

Marc Márquez, durante una sesión de entrenaimentos libres en Valencia./José Jordán (AFP)
Marc Márquez, durante una sesión de entrenaimentos libres en Valencia. / José Jordán (AFP)

El agua marca el arranque del Gran Premio de la Comunitat Valenciana, en un primer día en que Marc Márquez en MotoGP, Iker Lecuona en Moto2 y Alonso López en Moto3 lograron los mejores tiempos

BORJA GONZÁLEZCheste (Valencia)

Con una jornada completamente marcada por la lluvia: así comenzó el último gran premio de 2018, un evento con poco que decidir en la pista pero con mucha carga simbólica, de pasado y de futuro. Mucha lluvia que hasta obligó a sacar un par de veces la bandera roja y a parar las dos sesiones de MotoGP, primero por el exceso de agua en pista y después para retirar los restos de la moto del caído Johann Zarco, uno de los que se fue al suelo en unas condiciones complicadas. Con esto, fue nuevamente Marc Márquez el que marcó el paso logrando el mejor tiempo por la mañana, turno en el que se rodó más rápido, terminando segundo por la tarde, con mucho trabajo para entender cómo pueden funcionar los neumáticos el domingo si, como se espera, la carrera se disputa en mojado (a 27 vueltas, con Márquez llegando a los 34 giros con la misma goma, una táctica que no fue el único en usar).

«Por la mañana había menos agua y el grip era increíble», explicaba ya por la tarde el campeón del mundo. «Se podía ir muy rápido y se podía incluso tocar codo en algunas curvas. Por la tarde sí que ha llovido más, así que era importante rodar porque dicen que el domingo lloverá. Hay dos o tres puntos que se tienen que vigilar, porque es donde cruza el agua. Toda la pista drena bien, pero donde cruza es donde hay que vigilar».

Márquez terminó primero por delante de las Ducati de Jack Miller, Danilo Petrucci y Andrea Dovizioso, y con Dani Pedrosa quinto, en un top diez en el que también se colaron Pol Espargaró (noveno), Alex Rins (décimo) y Maverick Viñales (séptimo). Éste último, en clave 2019, informó de que dejará de usar su famoso número 25 por el 12, un dorsal que llevaba en su moto cuando era un crío… y cuando solía derrotar, entre otros, a Márquez (esto se hizo oficial cuando se publicaron las listas de participantes en el Mundial 2019, que incluyen el regreso de Romano Fenati en la misma escudería que le licenció en Moto3). Un gesto con la carga psicológica del cambio de aire que también impregna su decisión de trabajar con otro jefe de mecánicos en el nuevo curso. «Creo que cuando llevaba el 12 es cuando gané a mis mayores rivales, así que una de las razones es que con el 12 me siento muy identificado. Es con el que empecé y con el que quiero acabar. Ya hubo algún otro año que pensé en cambiarlo, como el pasado, pero no hubo ocasión, porque subía Luthi», apuntó Viñales, reconociendo esa búsqueda de un giro en su carrera tras un curso complicado que ha ido salvando en su parte final. «Es por intentar cambiar un poco la suerte, con el nuevo año, nuevo motor, todo nuevo. Veremos si puedo ser tan exitoso como cuando era pequeño». Y es que cuando a principio de 2017 se le empezó a señalar como el gran favorito para un Mundial que terminó ganando Márquez, empezó a alimentarse la posibilidad de un duelo entre los dos (que aún no se ha vivido) en el que entraron sus enfrentamientos en el pasado. «Creo que no hemos hecho ningún campeonato entero juntos», comentó por su parte el de Repsol Honda, que bromeó sobre la idea de su rival. «En la Copa Conti no sé si hice el campeonato entero, pero bueno da igual, estamos en MotoGP, que es lo que cuenta. Si ganas por el número yo también me lo cambiaré».

El 'regreso' de Gibernau

Fuera de lo ocurrido en pista, este viernes también fue el del 'regreso' (segundo) de Sete Gibernau, que competirá en 2019 en el nuevo campeonato de eléctricas, el MotoE, dentro de la escudería de Sito Pons: 18 pilotos enrolados en 12 equipos, con nombres conocidos como los campeones de 125 Nico Terol y Mike Di Meglio, María Herrera, expilotos como Randy de Puniet y Alex de Angelis, y actuales de MotoGP como Bradley Smith y Xavier Siméon, que disputarán seis carreras de unos quince minutos de duración en paralelo a cinco grandes premios (Jerez, Le Mans, Sachsenring, Austria y dos en Misano).

«Sito ha tenido paciencia, y se lo agradezco, porque ha sabido esperar; y yo me he ido acercando. Ha pasado porque tenía que pasar», confesó Gibernau, que cumplirá los 46 años en diciembre. «Él ha sabido apretar de la manera correcta y esperar un tiempo que no tenía, y por eso le doy las gracias, pero creo que yo también necesitaba ese tiempo, no podía despertarme y decirle 'sí, Sito, vale'. Había muchos matices y creo que es una apuesta muy arriesgada para mí, porque estoy en otra etapa y en otro momento de mi vida. Pero como dice Sito, me ha hecho la suficiente ilusión en un momento en el que jamás hubiese pensado en hacerlo y que fuese a acabar aceptando una propuesta así». El expiloto de 500cc y de MotoGP, dos veces subcampeón del mundo, será uno de los reclamos de un campeonato que busca crecer para ser el futuro, pero que de momento comenzará como un experimento del que no se puede prever su resultado. La semana que viene en Jerez tendrá lugar el primer test conjunto y ahí empezará a vislumbrarse si esta fórmula puede terminar siendo exitosa.

 

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