GP de Bélgica

Leclerc pone en su sitio a Vettel

Charles Leclerc durante la sesión de clasificación del GP de Bélgica./Efe
Charles Leclerc durante la sesión de clasificación del GP de Bélgica. / Efe

El monegasco lidera el doblete en parrilla de Ferrari, pero con siete décimas de ventaja sobre su compañero y teórico jefe de filas

DAVID SÁNCHEZ DE CASTROMadrid

Nadie, o casi nadie, se puede sorprender de ver a los dos Ferrari al frente de la parrilla del GP de Bélgica. El rendimiento que han mostrado durante todo el fin de semana los monoplazas rojos les convertían en grandes favoritos, irónicamente en un trazado dominado en los últimos años por los hombres de Mercedes con una autoridad letal.

Pero en este 2019 empeñado en contradecir a los que acusan de predecible a la Fórmula 1, cualquier cosa que sea improbable, puede ocurrir. Como que llegue un recién llegado a Ferrari y humille a todo un tetracampeón del mundo como Sebastian Vettel, o que Lewis Hamilton se estrelle en un circuito que le encanta (pero que también es donde más veces ha abandonado en carrera, cuatro). Llegaban empatados Vettel y Leclerc a este circuito los sábados, con seis victorias para uno y seis para otro. Ahora sale el monegasco con una por delante, siete, que son las mismas décimas que le sacó en una letal pole que ni él mismo sabe cómo logró.

La clasificación del GP de Bélgica fue de todo menos calmada. En los terceros entrenamientos libres, Lewis Hamilton sufrió un fuerte accidente en el que destrozó su monoplaza y muchos se temían que sus opciones siquiera de participar en la clasificación. Sus mecánicos se afanaron a cambiar el chasis, recolocar todas las piezas y esforzarse para que su piloto llegase a tiempo, pero se temían que no iba a poder dar siquiera una vuelta en la Q1.

En esemomento apareció la providencia, la suerte del campeón, el destino manifiesto o el karma o como se le quiera llamar. Y ese golpe de suerte fue una rotura de un motor Mercedes, pero montado en un Williams. La víctima fue Robert Kubica, cuya nueva etapa en la Fórmula 1 está siendo una tortura para él. No había disputado ni una vuelta cuando empezó a humear, primero, y a llamear, después por el escape de su monoplaza. La consecuente bandera roja obligó a parar la sesión y, con ello, en Mercedes obtuvieron el tiempo suficiente para montar del todo el coche de Hamilton, que finalmente pudo salir a pista.

Sin embargo, ni teniendo el coche a la perfección hubieran podido con Ferrari. Este fin de semana tiene un claro sello rojo y las flechas plateadas sólo pueden aspirar a que su ritmo de carrera salga a la luz el domingo. Al menos ellos pueden disfrutar de esa alternativa porque hay otros que ni el sábado ni, previsiblemente, el domingo, van a tener buen rendimiento.

Sainz no pasa de la Q1

Mientras por delante cambiaba el guión, por detrás había un piloto al que se le estaba poniendo cara de Fernando Alonso. Tanto tiempo juntos y tantas conversaciones se tenía que pegar algo. Era Carlos Sainz, que un sábado más ha visto cómo la mala suerte ha puesto la guinda a un fin de semana que tiene cuesta arriba ya desde el viernes.

Si acababa los libres bramando contra la nueva especificación de motor Renault, que no le dio el rendimiento esperado, el sábado no fue mejor. Todo lo contrario: en una igualadísima zona media se quedó un paso por detrás mientras otros iban por delante, como los Racing Point (Lance Stroll pasó a la Q2, y eso es noticia) o los propios Renault, a quienes McLaren tenían dominados hasta este circuito. No se puede culpar del todo a los problemas de rendimiento del motor en un circuito donde este factor es clave, pero sí fue importante.

Lo determinante para que Sainz no entrara en la Q2 siquiera fue una inoportuna bandera roja. La segunda del día, esta vez por culpa de un motor Ferrari: el del Alfa Romeo de Antonio Giovinazzi, que también dijo 'adiós'. Sin embargo, lo suyo fue en el peor momento, ya que la consecuente bandera roja hizo parar la sesión cuando ya no había tiempo a que los demás salieran a pista. Sainz fue uno de los afectados y se quedó fuera de la Q2. Le tocará remontar en un circuito propicio para ello y con algo más de frío, lo que juega a favor del rendimiento de su McLaren. Le queda agarrarse a eso.

Parrilla de salida del GP de Bélgica:

Charles Leclerc (MON/Ferrari)

Sebastian Vettel (GER/Ferrari)

Lewis Hamilton (GBR/Mercedes)

Valtteri Bottas (FIN/Mercedes)

Max Verstappen (NED/Red Bull-Honda)

Kimi Räikkönen (FIN/Alfa Romeo Racing-Ferrari)

Sergio Pérez (MEX/Racing Point-Mercedes)

Kevin Magnussen (DEN/Haas-Ferrari)

Romain Grosjean (FRA/Haas-Ferrari)

Lando Norris (GBR/McLaren-Renault)

Daniel Ricciardo (AUS/Renault)

Nico Hülkenberg (GER/Renault)

Antonio Giovinazzi (ITA/Alfa Romeo Racing-Ferrari)

Pierre Gasly (FRA/Toro Rosso-Honda)

George Russell (GBR/Williams-Mercedes)

Robert Kubica (POL/Williams-Mercedes)

Carlos Sainz Jr. (ESP/McLaren-Renault)

Lance Stroll (CAN/Racing Point-Mercedes)

Alexander Albon (THA/Red Bull-Honda)

Daniil Kvyat (RUS/Toro Rosso-Honda)