Los Tiburones de Málaga, un campeón andaluz sin campo en el que jugar

Los Tiburones de Málaga, un campeón andaluz sin campo en el que jugar

El equipo de béisbol de la capital se impuso en la final de la liga andaluza al Marbella Sun Devils, pero se queda sin terreno de juego para la próxima temporada

Enrique Miranda
ENRIQUE MIRANDAMálaga

Nuevo título para los Tiburones de Málaga, el equipo de béisbol de la capital que ha dominado la conferencia sur de la Liga Nacional en los últimos años. Este pasado fin de semana volvió a ganar el campeonato autonómico, al vencer al Marbella Sun Devils, segundo clasificado, por 8-3 y 9-0. Dos victorias contundentes que vuelven a colocar al equipo malagueño como el mejor equipo del grupo sur. Los Tiburones han ganado cuatro ligas andaluzas en los últimos cinco años.

Pero la celebración no pudo ser plena, ya que la Federación Andaluza le ha comunicado al equipo malagueño que la próxima temporada no podrá seguir jugando en su actual campo en la Universidad Laboral. La falta de tierra –el campo es una antigua pista de atletismo– y la necesidad de vallado impiden que los Tiburones puedan seguir jugando allí. «Es una pena, porque cada vez tenemos más niños en el club y sin campo no podemos hacer nada», decía ayer Miguel Padrón, responsable del club. «Necesitamos que las autoridades nos faciliten un campo, algo que nos han prometido muchas veces», reivindica. Los Tiburones llevan años dialogando con el Ayuntamiento de Málaga y con la Junta de Andalucía para lograr encontrar unas instalaciones para jugar. Su caso incluso llegó al pleno municipal, pero por ahora sin solución. Ya en la última jornada de los 'play-off' el equipo de Sevilla se negó a jugar en Málaga por considerar que el campo no reúne un mínimo de condiciones para la práctica deportiva. El alquiler de unas instalaciones en Cártama, en las que han jugado en temporadas anteriores, le cuesta al club 300 euros por partido, una cantidad que no pueden asumir.

El equipo malagueño también tendrá que buscar financiación para disputar la fase de ascenso a la División de Honor, que disputarán en Valencia los mejores equipos de cada conferencia del 3 al 6 de octubre. Un desembolso superior a los 3.000 euros solo en desplazamiento y alojamiento de una quincena de personas.