Análisis

Bernal, llamado a marcar una era en el ciclismo

Egan Bernal./EP
Egan Bernal. / EP

«No he visto a nadie como él, rompe todos los moldes. Es algo más, incatalogable, una categoría por sí solo», opinan algunas figuras relevantes sobre el colombiano

PABLO MELIÁN (COLPISA/AFP)

«Esto es como la droga, un vicio, ganas el Tour y ya piensas en otro», confesó el sábado tras sentenciar la carrera Egan Bernal, con la ingenuidad y el descaro de sus 22 años. Pero el debate en el mundo del ciclismo está abierto: ¿Puede marcar una era?

El olimpo del Tour lo forman cuatro leyendas, los únicos que lo conquistaron cinco veces. Jacques Anquetil ganó el primero en 1957, con 23 años, Eddy Merckx en 1969 con 24, Bernard Hinault en 1978 con 23 y Miguel Induráin abrió su cuenta en 1991 con 27.

Bernal se convirtió este domingo en el tercer ganador más joven, con 22 años y seis meses. El de menor edad de la época moderna -tras la Segunda Guerra Mundial-, superando al italiano Felice Gimondi, 22 y diez meses cuando ganó en 1965.

Hace una veintena de días en Bruselas, en el arranque de la carrera, Hinault se adelantó a la explosión del colombiano. «Creo que será el número uno en París. Puede llegar mucho más lejos que yo. Es posible que haya otro ganador de cinco Tours. Lo principal es que tiene 22 años, puede llegar mucho más lejos que nosotros», vaticinó el último ganador francés del Tour, hace 35 años.

Hambre de victoria

Eusebio Unzué, director del Movistar, padre deportivo de Induráin y más de tres décadas en la carrera, tampoco se corta. «No he visto a nadie como él, rompe todos los moldes. Miramos a los corredores y los catalogamos diciendo, contrarrelojista que pasa la montaña o escalador que no se muere en contrarreloj. Egan es algo más, incatalogable, una categoría por sí solo», señaló el español, que intentó ficharlo antes de que el Sky -ahora Ineos- se adelantara a finales de 2017.

El carismático Raymond Poulidor, tres veces segundo y cinco tercero en París, tampoco duda: «Este chico ganará muchos Tours». Bernal, formado en la mountain bike, marca la diferencia en la montaña, pero se defiende a la perfección en el llano y en la contrarreloj, aunque en esta edición del Tour no se le dio bien la pelea en solitario, saliendo del podio de manera provisional.

«Con lo joven que es, nadie puede decir cuál es su límite. Está creciendo muy rápido y ya ha conocido lo máximo de este deporte», señaló Alberto Contador, ganador del Tour en 2007 y 2009, reconvertido en comentarista de televisión.

Además de su amplio abanico de condiciones, Bernal cuenta a su favor con el entorno. Desde hace año y medio corre en el mejor equipo del mundo, el antiguo Sky, actual Ineos, que ha ganado siete de las últimas ocho ediciones del Tour con cuatro corredores diferentes.

«Tenía 19 años la primera vez que hablé con él ya era muy maduro. Es equilibrado, muy generoso, amable, preocupado por todo el mundo... Y guarda un increíble hambre de victoria dentro, lo que le ha hecho el campeón que ya es», dijo este domingo sobre su gran descubrimiento el mánager del Ineos, Dave Brailsford.

Bernal también ha sorprendido a Eddy Merckx, homenajeado en la presente edición, con la carrera saliendo desde Bruselas, su ciudad natal, debido a que tiene el récord de días con el maillot amarillo, en el centenario de la mítica prenda.

«Es fantástico, con 22 años parece que puede conseguir cualquier cosa. Es completo, no solo escalador, sabe afrontar la carrera, descender muy bien, es polivalente... Solo debe mejorar en contrarreloj», analizó.

Christian Prudhomme, director del Tour, recordó este domingo que la entrega del amarillo de la París-Niza, en marzo por parte de Merckx a Bernal, «fue como una especie de relevo entre ellos».

«No sé si marcará una época, pero creo que es un Federer que necesita un Nadal para crear una rivalidad que marque una era», añadió. Ya se buscan candidatos para acompañar a Bernal y seguir escribiendo la leyenda del Tour.