Francis Tomé: «Se puede hacer buen baloncesto y serio fuera del Unicaja»

Francis Tomé, ayer en Marbella. /Julio Rodríguez
Francis Tomé, ayer en Marbella. / Julio Rodríguez

El entrenador del Marbella analiza las opciones de su equipo en la final por el ascenso a la LEB Plata que se jugará en Gandía

Juan Calderón
JUAN CALDERÓN

Francis Tomé vuelve a sonreír en el Marbella. El técnico malagueño tuvo una compleja salida del Unicaja y 'emigró' al C. B. Marbella para relanzar el proyecto de formación del club y dirigir al equipo en la Liga EBA. Meses después sus jugadores se encuentran a las puertas del ascenso a la LEB Plata después de una difícil temporada en una categoría compleja, donde no hay espacio para los jóvenes y está repleta de veteranos. Tomé valora el esfuerzo de sus jugadores en un año también difícil a nivel personal y que se ha resuelto de forma satisfactoria.

Primera temporada en la EBA y clasificado para la fase de ascenso. Imagino que estará contento.

–Sin duda, porque se trata de un proyecto nuevo y no sabíamos si íbamos a poder competir en la categoría con el equipo que habíamos construido. Conocía a todos los jugadores menos a los americanos, que los fichamos porque los habían entrenado amigos míos y eran conocidos. La idea era hacer un equipo para mantenernos y hacer un baloncesto divertido, pero nos ha dado hasta para quedar segundos en la temporada.

El equipo ha sido regular, durante muchas jornadas como líder y se ha recuperado de la marcha de Richi Guillén, que era el mejor jugador de la categoría.

–La EBA es muy igualada, entonces el día que juegas mal puedes perder contra cualquiera. Nosotros hemos perdido pocos partidos y en los que perdimos fue por poca diferencia. El nivel es alto y todos los equipos tienen americanos, por lo que te obliga a jugar a un gran nivel para ganar.

El Villarrobledo, uno de sus rivales en la final a cuatro, tiene cinco americanos y un senegalés. ¿Cómo se permite eso en categorías que supuestamente son de formación?

–Todo es supuestamente, porque la realidad es muy distinta. El caso del Villarrobledo es llamativo. Los equipos se generan así, hay poco espacio para los nacionales y no le digo nada de los jóvenes. No hay jóvenes jugando en esta categoría. En la segunda fase en la que hemos jugado por el ascenso, creo que mi equipo era el único que tenía dos júniors que han jugado de forma habitual. En el resto de equipos, los júniors no han tenido presencia alguna. Es para que la Federación lo medite, porque los americanos que vienen lo hacen de forma ilegal. Llegan con un permiso de residencia de turista que dura tres meses y a partir de ese momento están en situación ilegal en España. La Federación debería regular todo esto.

«Hay equipos con cinco americanos. No hay jóvenes. La Federación lo debería regular esto» 

Llama la atención eso que cuenta después de que la Federación Española y la Asociación de Baloncestistas Profesionales fuesen a la huelga en defensa del jugador nacional y que pasen estas cosas.

–Con los americanos en situación irregular después de tres meses en España, si a tu equipo le toca jugar en Melilla, vas a jugar allí sin tus americanos, porque no pueden viajar, que es lo que ha pasado en esta segunda fase. El Melilla tiene un equipazo soberbio y debe estar en la parte alta como al final ha acabado, pero han jugado en su cancha contra equipos que no tenían americanos y han tenido una ventaja. No es culpa suya, sino de los equipos que han cometido la irregularidad. Todo el mundo lo sabe y eso lleva así muchos años.

Parece que proyectos como el suyo son más productivos y exitosos alejados de la sombra que hacen el Unicaja o el Málaga en la capital. ¿Se trabaja con más tranquilidad?

–Baloncesto sigue habiendo fuera del Unicaja, es lo primero que he aprendido. Yo siempre estuve en el Unicaja, pero se puede hacer baloncesto bueno y serio fuera del Unicaja. La realidad de esto es que, aunque hablemos de la Liga EBA, un equipo como el nuestro cuesta dinero. En la capital, las empresas se centrarían en el Unicaja o en el Málaga, que dan más visibilidad. Es verdad que nuestros jugadores no son profesionales, pero les tienes que cubrir el desplazamiento y los estudios.

Háblenos de sus rivales por el ascenso a la LEB Plata.

–Previsiblemente la fase final será en Gandía, que ha acabado primero. Ellos son los favoritos porque es un equipo hecho para ascender y hace un par de temporadas estaban en la LEB Plata. Tienen buenos americanos y jugadores con mucha experiencia. El Villarrobledo es un equipo con cinco americanos y un jugador como Bruno Diatta, al que yo entrené en el Unicaja, por lo que es un rival físico, que hace una defensa dura. El Masnou es un equipo con todos jugadores españoles formados en cantera de clubes de allí, que conocen el juego y que cuenta con un buen tirador. Llevan tiempo jugando juntos y van sin presión, como nosotros.

Ha sido un año muy complejo para usted por la enfermedad de su mujer, pero ha seguido con el proyecto. ¿Cómo ha vivido esta situación?

–El principal apoyo es de Ana, porque la situación no era sencilla y nuestra cabeza estaba focalizada en resolver el problema que tenía. Todo ha salido bien y estamos muy contentos. Ha sido un triunfo enorme para nosotros y, lo más importante, una cosa así te enseña a valorar las cosas más importantes de la vidad. El baloncesto hemos tratado de compaginarlo como hemos podido. Me he tomado el trabajo con menos presión y tratando de disfrutar. He tratado de transmitírselo a los jugadores para que se lo pasen bien y disfruten porque hay cosas más importantes que ganar o perder un partido.

¿El Marbella sería viable en la LEB Plata?

–Eso lo debería responder el presidente. Entiendo que para una ciudad como Marbella un equipo en la EBA es poco. Hay suficiente respaldo para algo más y para continuar creciendo.

 

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