Berni y Cabezas conocen el camino hacia el oro

Cabezas, segundo por la izquierda, y Berni, cuarto, festejan el título Mundial de 2006./EFE
Cabezas, segundo por la izquierda, y Berni, cuarto, festejan el título Mundial de 2006. / EFE

Los dos jugadores malagueños, campeones del mundo en 2006, analizan la clasificación de España para la final y recuerdan su experiencia

Juan Calderón
JUAN CALDERÓN

Los aficionados al baloncesto de toda España celebran la clasificación de la selección para la final del Mundial, en la que peleará por el oro frente a Argentina. Los de Málaga lo hacen, además, con el orgullo de que cuatro malagueños forman parte de ese grupo que tratará de reeditar el éxito conseguido en 2006 por una generación irrepetible de jugadores entre los que se encontraban Berni Rodríguez y Carlos Cabezas. Ahora, en China, Sergio Scariolo, Ángel Sánchez-Cañete, Carlos Salas y Enrique Salinas están en la antesala del mayor logro que se puede conseguir en el baloncesto.

Trece años después, en diferentes partes del mundo, Cabezas y Berni asistieron con emoción el triunfo de España frente a Australia y ambos recuerdan para SUR lo que vivieron entonces y lo que han experimentado ahora. Un cúmulo de emociones y recuerdos con los que no pueden evitar emocionarse.

En Montevideo, recién llegado a Uruguay –donde jugará esta temporada con el Nacional–, Cabezas puso el despertador a las cuatro de la madrugada para ver a España. «Ha sido impresionante cómo la selección ha peleado hasta el final guiada perfectamente con un gran planteamiento de Sergio para frenar a Patty Mills. Y no sólo a él, sino a todos los australianos. Cuando ya logramos remontar, Ricky y Marc han estado soberbios. Salta a la vista que España tiene un grupo de jugadores que sabe a lo que juegan, que compiten al máximo nivel en la NBA y en la Euroliga y eso es clave en este tipo de campeonatos», explica en conversación telefónica mientras amanece en Montevideo.

El marbellí es uno de los jugadores de la España campeona del mundo que sigue en activo. Continúan al pie del cañón los hermanos Gasol, Rudy, Reyes, Sergio Rodríguez o Calderón, algunos en sus últimos años de baloncesto. Cabezas adelanta una final de enorme complejidad, ante un rival como Argentina, y dice que será clave tener la cabeza despejada. «Recuerdo que antes de la final la presión era máxima. Creo que es importante un detalle simple, como es ver la semifinal de la que sale tu rival porque sabes que estás ahí ya y te da cierta sensación de ventaja, al menos a nivel mental», cuenta.

«Ha sido brutal»

En Málaga, Berni Rodríguez, todavía sobreexcitado por la clasificación de España, comienza su análisis con palabras de elogio para Sergio Scariolo y su magistral planteamiento y da algunas pinceladas de lo que vio. «Sergio ha usado cuatro defensas distintas zonales y eso creó muchos problemas a los australianos, como la 'caja y uno' para parar a Mills. Algunas de ellas la usamos ya en su día en el Unicaja... Ha sido brutal. Ha optado por jugar con pequeños al final y eso sacrificó el rebote, pero dio más movilidad en ataque e intensidad en defensa», destaca.

El malagueño, que acaba de comenzar su trabajo de formación con la Academia 6,75 en Ciudad Jardín, da algunos detalles más. «El partido ha cambiado cuando Marc dejó de jugar al balonmano y se fue hacia adentro. Lo suyo ha sido increíble. Ha jugado 114 partidos este año y se ha sacrificado para estar ahí. El papel de Ribas y Claver ha sido determinante, no sólo en la semifinal, sino durante todo el Mundial. Creo que a veces son los jugadores 7.º y 8.º los que ganan los campeonatos...», destaca un Berni que metió los últimos puntos de la final del Mundial de 2006, concretamente dos tiros libres.

Berni ve muchos paralelismos entre la selección actual y la que fue campeona en 2006 en Japón. «Han pasado 13 años desde entonces y el baloncesto ha cambiado. Ahora es más físico, sin duda. Hay una cosa en común y es que Estados Unidos está eliminado. Nosotros teníamos seis jugadores de la generación del 80, con tres más veteranos (Garbajosa, Jiménez y Mumbrú) y luego tres jóvenes entonces como Sergio Rodríguez, Marc y Rudy. Ahora es parecido, con jugadores en plenitud para jugar al baloncesto como Llull, Claver y Ricky, con veteranos como Marc y Rudy, y otros más jóvenes como los hermanos Hernangómez. Hay base sólida de grandes jugadores, de ganadores en sus clubes, que saben a lo que juegan. Transmiten tranquilidad y serenidad», analiza.

El eterno capitán del Unicaja no se cansa de destacar el papel de Scariolo, al que tuvo como técnico en el cuadro malagueño. «Llegas a una segunda prórroga. Todo el mundo no sabe qué hacer y en un tiempo muerto él lo tiene todo controlado. ¿Sabes por qué? Porque ha estado muchas veces en esas situaciones de todo o nada. Es un ganador y eso transmite tranquilidad a los jugadores».

Como ahora, aquella selección campeona en 2006 también tenía en el cuerpo técnico a varios malagueños, como Manolo Rubia, delegado del equipo y ahora director deportivo del Unicaja, además de José Carlos Gaspar, que se ocupaba de las labores de 'marketing' en la Federación con aquel equipo.