Entrevista

Pepe Leal: «Me costó cambiar el chip»

Pepe Leal. /Archivo
Pepe Leal. / Archivo

Es uno de los jueces del programa 'Masters de la reforma', que esta noche emite Antena 3

JULIÁN ALÍA

Ya había debutado en televisión con 'Reforma sorpresa', aquel programa que conducía Nuria Roca en Cuatro hace diez años. Pero ahora, el interiorista Pepe Leal forma parte del trío de jueces de 'Masters de la reforma', el formato que emite Antena 3 este lunes a las 22:45 horas. En él, junto al también interiorista Tomás Alía, a la jefa de obra Carolina Castedo, y bajo la batuta de Manel Fuentes, esta noche pedirá a los concursantes que decoren un vestidor para Tamara Falcó.

-¿Cómo ha sido su paso por el programa? Emocionalmente había momentos muy fuertes. Viniendo del mundo profesional, para enfrentarte a esto, que es más televisivo, había que arrancar a unos determinados niveles para que le gustase a todo el mundo. Estamos acostumbrados a unos estándares en nuestro trabajo mucho más altos, y aquí nos hemos encontrado trabajos que eran injuzgables, desde nuestro punto de vista profesional, claro. Me costó cambiar el chip, dejar pasar cosas que en nuestro trabajo no dejaríamos. pero nos hemos adaptado y hemos aparcado nuestros niveles de exigencia.

-¿Se arrepiente de algo que haya podido decir o hacer delante de las cámaras?

Eso suele pasar. Me veo y me quiero esconder. O pienso: 'Dios mío, qué maricona'. En el momento te vienes arriba, y dices cada frase, que después piensas: '¿Por qué habré dicho eso?' Te arrepientes, claro, pero el momento 'hater' (de odio, recriminación) lo hemos tenido todos.

-¿Cómo ha sido convivir con el resto del jurado?

Tomás y yo nos conocemos desde hace más 20 años, y luego con Carolina es tan fácil que desde el primer momento nos hemos hecho superamigos. Además, en el programa nos han tratado como estrellas de Hollywood. Te abrochaban los botones de la camisa, tienes una persona pendiente de si un pelo está tres centímetros más abajo o más arriba. Todo. Que te aten los zapatos crea tal adicción que parece que ahora me falta algo. «Manel no va de estrella»

-¿Y con Manel Fuentes?

Genial. Hay algo que no se sabe, que es como si hubiera habido una historia de amor. Ha pasado algo que estamos todos alucinados: Tomás y Manel son uña y carne. Es increíble, no va nada de estrella, y nos ha arropado, nos ha cuidado. Nos lo ha puesto muy fácil.

- ¿Con qué objetivo llegó al formato?

Queríamos hacer ver y explicar el porqué de las cosas. Aparte de lo funcional, el estilo, que es algo en lo que la gente se siente un poco más perdida. Qué va con qué, por qué esto funciona con esto. Como cuando te vistes, ¿por qué no me puedo poner esto? En moda se entiende mucho mejor que en la decoración. Nosotros en el programa hemos intentado dar claves de por qué no puedes poner tres muebles bajos seguidos o por qué hay que jugar con las alturas. La intención era poner en conocimiento las reglas y normas para que la gente las pueda aplicar en su día a día.

- ¿Está todo escrito?

Prácticamente, pero la gente tiene pensado que con la decoración y el interiorismo todo vale. 'Para gustos están los colores' es una frase horrible. Existen unas normas de proporción, de balance, para que las cosas funcionen. Existe una teoría y unos criterios perfectamente tipificados.

-El programa parece equiparable a 'MasterChef', pero las disciplinas no tienen nada que ver.

Claro, la cocina es mucho más accesible, y no se puede comparar. Los ingredientes para hacer un plato te caben en una mesa, mientras que los ingredientes para hacer un salón. ocupan como cuarenta metros cuadrados. Técnicamente es un programa muy complicado, con materiales caros y difíciles de transportar.