La injusta cita con el verdugo

Miguel Ángel Silvestre interpreta a Pablo Ibar en 'En el corredor de la muerte'. /RC
Miguel Ángel Silvestre interpreta a Pablo Ibar en 'En el corredor de la muerte'. / RC

Movistar estrena mañana 'En el corredor de la muerte', la serie protagonizada por Miguel Ángel Silvestre que recrea el caso de Pablo Ibar

JULIÁN ALÍA

Estar en el corredor de la muerte supone que estás luchando por tu inocencia en una especie de cuenta atrás, intentando no llegar al día de tu ejecución», dice Nacho Carretero, periodista y autor de 'En el corredor de la muerte', que tuvo «un origen puramente periodístico». El libro cuenta la historia de Pablo Ibar, el español que fue condenado a muerte en Estados Unidos por un triple asesinato cometido en Florida en 1994, y que de la mano de Movistar llega mañana en formato serie, protagonizada por Miguel Ángel Silvestre.

Sin embargo, Ibar ahora 'solo' está condenado a cadena perpetua. «Desde fuera, una cadena perpetua nos suena a algo tan terrible que no hay nada que festejar, pero todo es relativo», explica el propio Carretero, ya que ahora «Pablo y su familia están peleando por una apelación sabiendo que no lo van a matar». Dos de los tres libros del gallego, 'Fariña' y este, han dado el salto a la televisión, aunque él mismo reconoce que el Deportivo de la Coruña, su equipo de toda la vida y de lo que trata el tercero ('Nos parece mejor'), está más «para hacer una película de terror». También comenta que en este momento en España hay «un espacio de encuentro entre el género audiovisual y el periodismo» que ya se había producido en otros países, y que «ojalá por cada historia pueda haber una serie».

La serie está basada en el libro escrito por Nacho Carretero, autor también de 'Fariña'

Pese a que el hecho es entendido mayoritariamente como una injusticia, Carretero reconoce que en todo momento evitan pronunciarse «en esos términos», y que simplemente ejercen como «correa de transmisión de unos hechos plagados de cosas que, como mínimo, son difíciles de comprender». «No se trata de fases hechas, eslóganes o hacer activismo, sino de tener la responsabilidad de explicar cuál es la situación para que la gente pueda conocer la historia», finaliza.

La sentencia, «un mazazo»

En ese mismo sentido, el guionista Diego Sotelo añade que «es un caso demasiado serio como para ponerse a elucubrar», y que «la serie trata sobre si se puede condenar a una persona sin las pruebas concluyentes». Sin embargo, sí es cierto que el trabajo realizado estaba hecho «con la idea de que Pablo al final saldría libre», según Sotelo, para quien la resolución supuso «un mazazo mucho mayor». «Se supone que tú no tienes que demostrar tu inocencia, sino que deberían demostrar tu culpabilidad», apostilla el responsable del guion, que para este proyecto ha querido ser «mucho más fiel que en otras ocasiones», porque «hay una persona que se está jugando la vida». Sin embargo, reconoce que habrá algún baile de fechas, porque es imposible «resumir veintimuchos años en cuatro capítulos».

Por otro lado, el productor ejecutivo y creador de la serie, Ramón Campos (Bambú Producciones), señala que quiso los derechos del libro incluso antes de que fuese publicado. Lo leyó en junio, y en octubre ya habían empezado a escribir porque entendían que el momento para hacerlo era ya, y que «dentro de dos años no tendría tanto sentido». Fue «la historia de amor de la familia» lo que le convenció para llevar a cabo la ficción, y, por supuesto, también la de Tanya, «una mujer que todas las semanas va a ver su marido, pero que no le puede contar a nadie que está casada con él; con un hombre que está en el corredor de la muerte».