El 'Spiderverso' gana el Oscar a la mejor película de animación

Jesús Alonso Iglesias posa delante de varios personajes de 'Spiderman: un nuevo universo'. /Instagram de Jesús Alonso Iglesias
Jesús Alonso Iglesias posa delante de varios personajes de 'Spiderman: un nuevo universo'. / Instagram de Jesús Alonso Iglesias

Jesús Alonso Iglesias dibujó la materia prima con la que se desarrolló la cinta que ha ganado el Oscar a la mejor película de animación

JAVIER BRAGADOMadrid

Era una historia de superhéroes que no podía ser contada. Con un niño sin superpoderes. Con un dibujante español con preguntas enigmáticas. Y un secreto que sólo conocían unos pocos hombres en el mundo. Y ahora se ha llevado un merecido Oscar a la mejor película de animación.

Todo comenzó cuando Jesús Alonso Iglesias cenaba con su familia. Le escribió al móvil su amigo Alberto Mielgo con una frase que impedía el rechazo: «No acepto un no por respuesta, así que te cuento poco de que veas un poco como está». Y tenía razón porque le ofrecían participar en la nueva película de Spiderman. En plena fiebre cinematográfica por Marvel, un autor que nunca había dibujado superhéroes iba a crear la materia prima del nuevo universo del hombre araña. Terminó la cena, habló con su mujer y aceptó el tentador proyecto.

Desde entonces, la vida de Jesús Alonso se convirtió en similar a la de un agente secreto. Por un lado, continuaba con su proyecto español de la versión del tebeo de 'Los Dalton' (Dibbuks) para no levantar sospechas. Por el otro, tenía que pedir consejos a amigos apelando al secreto total y la confianza con preguntas enigmáticas. «Tuve que escribir a alguno porque no sabía cómo firmar los papeles y los permisos, consultar los impuestos de trabajo con Estados Unidos y esas cosas; y me preguntaban '¿Dónde te has metido?'», recuerda el dibujante. La respuesta que repetía era propia de quienes trabajan encubiertos: «Ya os lo contaré, ahora no puedo decirte nada».

El mayor desafío para el artista nacido en 1972 estaba en casa. Su esposa conocía la situación porque el dibujante debía pasar ocho horas al día con los diseños de los personajes del 'Spiderverso' y otro tiempo con su proyecto personal de 'Los Dalton'. Apenas salía. «Estuve dos años aguantándome para decirlo», dice ahora aliviado y lo compensa compartiendo bocetos y descartes en sus redes.

Sin embargo, no pudo sortear a todos los espías. En el hogar de Jesús Alonso había cuatro ojos más (un hijo y una hija) y fue imposible que aquellos dibujos pasaran inadvertidos para aquel muchacho de 8 años. Los últimos trabajos publicados del autor eran 'El fantasma de Gaudí' (Dibbuks) y contrastaban con las imágenes que se podían ver en la casa: era el mismísimo hombre araña el que estaba en el estudio de papá.

Evidentemente, para el pequeño fue difícil guardar el secreto. «Mi hijo se engancha a los 'youtubers' que hablan de tebeos desde la película de los Vengadores. Lo sigue, investiga, y ve que estás dibujando Spiderman y no puede contarlo. Es como un azucarillo», recuerda con una gran sonrisa el dibujante. Y ese mozalbete acudía al colegio y tenía que morderse la lengua: «Tiene amigos que son muy fans de Spiderman y me decía 'Ya verás cuando se lo diga'». Hasta que Sony desveló el primer tráiler de la película, el chaval no pudo presumir diciendo 'Mi padre está haciendo esto'.

La situación fue resuelta con una nueva tarea para un niño que superpoderes que no podía revelar un secreto que pocos hombres conocían. Durante dos años, el hijo de Jesús Alonso se convirtió en el incansable ayudante en la sombra. «Te ve cómo estás avanzando y sabe más cosas de todos los personajes que yo. Te informa, te cuenta, va viendo vídeos de YouTube y rumores y me dice 'Papa, mira lo que están contando de esto'. Y al mismo tiempo te dice 'No cuentes 'spoilers', dí sólo 'sí' o 'no' y no me cuentes nada más'», rememora el dibujante.

Los peces gordos

La vida secreta de Jesús Alonso no terminaba en ese nivel. Había participado en el diseño de personajes de animación en series o películas como 'Pippi Calzaslargas' y 'Todos los perros van al cielo'. Pero aquello era diferente. El control era máximo y las filtraciones eran imposibles incluso para los trabajadores. «Entré casi desde el principio y todo era dibujar, pero 'feedback' no tenía de casi nada. A veces, Alberto (Mielgo) tenía las reuniones con los peces gordos y no decían nada; sólo 'Seguid, seguid'. Hasta bastante después no empecé a tener respuesta. Y de cómo avanzaban los diseños y la película muy tarde. Cuando vi el primer tráiler no sabía cómo iba la película», reconoce el dibujante.

Con condiciones tan peculiares, para crear a Peter Parker y compañía el artista tuvo que ponerse más en la piel de un Daredevil con lápices que de un Spiderman con redes.. A ciegas, con el estrés de la falta de respuestas y la amenaza de la confianza porque su amigo Alberto Mielgo no continuó en la dirección artística. «Ya con el tiempo, cuando ves todo la evolución de la película y ves el libro de arte te das cuenta de que mi papel era avanzar mucho material del que luego otro tipo de gente iba cogiendo detalles. Lo que me decían era: 'Tú dibuja'. Y yo entregaba y pensaba: 'No estoy haciendo suficiente, madre mía, ya verás cómo me van a echar'. Cuando quedaba un poco de tiempo sin nada que hacer dibujaba todo. Y ellos me decían 'Todo lo que se te ocurra'», revela. Ni siquiera le mandaron un enlace a una copia prematura. Los peces gordos consiguieron su objetivo y la tensión se mantuvo hasta el día del preestreno. «Hasta que vi la película completa no sabía lo que estaba haciendo», asegura.

El resultado de la vida secreta de la mano española que creó los personajes de 'Spider-Man: Un nuevo universo' resultó satisfactorio por parte de profesionales y aficionados a los tebeos y al cine. Es un buen momento para que la historia secreta de los superhéroes sea contada. El niño de ocho años sin superpoderes ya puede presumir de que vio cómo el hombre araña de las pantallas nació en su casa. Y su padre puede verse en los créditos como diseñador de personajes de una cinta ganadora de un Oscar como mejor película de animación. Y, además de poder compartir ahora en las redes sociales parte de la materia prima creada para los universos de Spiderman, Jesús Alonso ya puede confesar la debilidad que le podría haber impedido entrar en el universo Marvel: «Los de esta película son superhéroes que no son aburridísimos sino que están con ese punto humano, que es donde yo me manejo bien. Con el superhéroe mítico ya pinchaba seguro porque sé que me va a salir gente tan normal que no va a tener nada de épico. Me iba a salir más Superlópez que Superman». Lo que salieron fueron varios Spiderman y un dibujante con disfraz de agente secreto.

Los personajes, a trazos en palabras del dibujante

«Las posibilidades del principio eran tan grandes que te sientes desbordado porque no sabes hasta qué punto puedes cambiar trajes y cosas. Hasta que ves que no se respeta nada, que puedes saltarte mucho, inventarte personajes como Octopus, Peter Parker... y añadirle cosas. Voy a hacer mi versión. Es cierto que se nota que lo han estado mirando y luego los caminos van por donde van, pero en mi caso casi todo han sido descartes que al final la gente reconoce que les ha servido».

Miles Morales

«El problema de esto es que estabas haciendo personaje negro en una película que era una gran producción. Había mucho personaje negro, había latinos, había japoneses y orientales y te das cuenta de que es un gran problemón a la hora de dibujar. Y eso cuesta porque tiene que ser negro y con características muy especiales. Buscas referencias de gente negra, que sean muy guapos pero que al mismo tiempo sean muy raciales pero te van diciendo: 'Ten cuidado, no puedes poner los labios muy gordos porque te buscas un problema'. No puede parecer muy negro y no puede dejar de parecerlo. Tienes allí unos límites muy frágiles y en una gran producción se te puede echar encima una asociación».

Spider-Gwen (Spider-Woman)

«A Spider-Gwen no la conocía. Es un personaje que se come la película. De diseño me parece espectacular ya desde los tebeos. Se ha respetado muchísimo y el traje de tebeos es uno de lo más bonitos que he visto siempre. Representa esa línea de películas está llegando en que las chicas y las mujeres tiene un papel superfundamental en todas las historias y Spider-Gwen significa eso. Está muy bien representada. Aunque Miles es el héroe, es más costumbrista, es el heredero; y SpiderGwen ya desde el principio era reivindicativa porque se planteaba que ella no llevaba el uniforme como el resto, que viene de otra dimensión, se saltaba las reglas constantemente. El uniforme lo llevaba raro, la ropa combinada y era muy rupturista. Desde el primer concepto era una locura y cuando llega la película tiene sentido. Lleva su 'piercing', se rapa la cabeza, que le da un punto supermoderno. Creo que es un acierto enorme. A mí es uno de los personajes que más me gustó. Reconozco y entiendo que muchas de la chicas se vean reflejadas y quieran ser ella».

Los Peter Parker

«De Miles también hicimos muchas versiones, mientras que de Peter Parker era menos complicado con la versión de gordo cuarentón. Todos los que hicimos tenían un aire. Tampoco tienes muchas opciones: Peter Parker es Peter Parker».

Boceto de Octopus.
Boceto de Octopus. / Jesús Alonso Iglesias

Doc Ock (Doctora Octopus)

«Al principio iba a ser un hombre. También tiramos más a lo clásico al principio y tampoco queríamos pasarnos. Luego hubo otros diseños con fotos de gente que Alberto (Mielgo) había visto por la calle y me decía que pegaba. Teníamos mucho material como hombre y como mujer».

Diseño final de Peni Parker.
Diseño final de Peni Parker. / Cartel de promoción

Peni Parker

«Sólo hice un boceto. Me lo comentaron, me pasaron la lista de personajes y no tenía nada que ver. Cuando yo empiezo a trabajar todos los personajes parecían que iban a ser más mayores de lo que eran, más de la edad de Peter Parker. Peni Parker era una mujer, así que me dijeron que avanzara con los otros y se quedó ahí. Alberto (Mielgo) hizo una muy punk y más niña».

Kingpin

«Lo primero que me describen de Kingpin es que tiene que ser como gigantesco, que no cabe en el plano de lo grande que es. La referencia es Bill Sienkiewicz y lo intentas adaptar a algo 'animable'. Se la han jugado porque es una referencia gigantesca, porque es una proporción tan distinta a todo lo demás que el personaje se te puede ir».

Personaje final de Spider-Ham.
Personaje final de Spider-Ham. / Cartel de promoción

Spider-Ham (Peter Benjamin Porker)

«Pensábamos ¿pero cómo van a meter esto? No encajaba nada porque el planteamiento era muy realista y me negaba por principios a hacerlo: 'No quiero meter un personaje así'. Y al final me parece que es un personaje que acierta mucho y a los chavales está volviéndoles locos».

Boceto de Miles Morales y su amigo.
Boceto de Miles Morales y su amigo. / Jesús Alonso Iglesias

Secundarios

«El amigo de Miles nos costó una burrada. Había salido hacía poco la película de 'Spiderman Homecoming' y tampoco te podías saltar mucho aquello. El amigo de Peter Parker era como coreano-japonés, gordito... y desde un principio nos preguntamos por qué siempre tiene que ser un amigo gordito, con granos y friki. Además, al principio era como muy intelectual. Nos dijimos: 'Bueno, vamos a hacer un tío guapo que al mismo tiempo encaje con la otra película'. Hicimos quinientos mil modelos del amigo de Miles con todas las versiones: con rastas, con el pelo rapado...»

Descartes

«El guion cambió, en la primera versión había personajes con más trascendencia. Algunos profesores tenían mucha más importancia porque detectaban que a Miles le pasaban cosas. Dibujar profesores me hacía mucha gracia. Había un desarrollo de versiones mucho más latinas hasta el final que se iban perdiendo por ahí. También había más versiones de los amigos de Miles de la pandilla, con negros haitianos, más caribeños y no sabía cómo hacerlo porque se no puede simplificar, esa sutileza es muy difícil de llevar».