Los músicos de la OFM convocan una huelga en el Cervantes por primera vez en su historia

Los músicos lucieron lazos rojos en señal de protesta hace tres semanas en el Cervantes. /Migue Fernández
Los músicos lucieron lazos rojos en señal de protesta hace tres semanas en el Cervantes. / Migue Fernández

La congelación del presupuesto de la Junta, el concurso para elegir al director y la situación de la violinista Marina Peláez motivan el paro los días 20 y 21 de junio

Regina Sotorrío
REGINA SOTORRÍO

La congelación del presupuesto de la Junta de Andalucía ha sido la puntilla para los músicos de la OFM. Los profesores de la Orquesta Filarmónica de Málaga han convocado una huelga para el último concierto de la temporada de abono en el Cervantes, los días 20 y 21 de junio, para protestar por una financiación que consideran insuficiente. Una demanda a la que se suma el malestar por el proceso de elección del nuevo director titular y la «injusta» situación de la violín primero Marina Peláez, que perderá su plaza pese a haberla ganado en audición pública. Tras debatirlo en asamblea, los músicos –solo aquellos que tienen un contrato fijo y han ganado una plaza– votaron a favor del paro con el 68% de los votos (43 ‘síes’ frente a 13 ‘noes’, de un total de 63 personas).

La convocatoria de huelga ha sido ya comunicada por el sindicato CC. OO. a la delegación de Trabajo y a la empresa. Se abre ahora un plazo de negociación para acercar posturas antes de que llegue la fecha fijada para el concierto con el que el director titular Manuel Hernández Silva preveía despedir el curso musical en el Teatro Cervantes. De materializarse el paro, sería la primera vez que la Filarmónica de Málaga no cumple con un programa en sus 28 años de historia. Nunca antes los músicos habían decidido en asamblea ir a la huelga. Tan solo en 2011 se hizo un preaviso por iniciativa del entonces presidente del comité, que después se anuló.

La medida se enmarca en un clima de crispación en el conjunto de las orquestas públicas andaluzas.En el caso de Málaga, pese a la que la situación financiera está saneada (no como Sevilla y Granada), los músicos denuncian la amortización de once plazas en los últimos años y la alta temporalidad. Hace tres semanas lucieron lazos rojos y leyeron un manifiesto para solicitar un mayor apoyo financiero para revertir esta situación, pero los presupuestos de la Junta para este 2019 han caído como un jarro de agua fría. Tras dos años de subida, que venían a compensar varios ejercicios de recortes, las cuentas del nuevo Gobierno andaluz congelan la aportación regional, que se queda en 2.485.513 euros (todavía algo por debajo de lo que da el Ayuntamiento). Una situación que contrasta con el repunte de casi el 8% para la Orquesta Ciudad de Granada y con la aportación extra de un millón de euros a la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla, que de por sí tiene una dotación medio millón por encima a Málaga.

A esto se añade la queja reiterada de los músicos por la convocatoria de un concurso público para elegir al próximo director, un proceso que tachan de «poco transparente» –no ha trascendido el nombre de los candidatos– y del que se sienten excluidos. Solo la concertino Andrea Sestakova forma parte del comité que valorará el medio de centenar de solicitudes recibidas de todas partes del mundo. El resto del tribunal lo componen el gerente de la OFM, Juan Carlos Ramírez; y dos representantes de la Junta y del Ayuntamiento, miembros del consorcio.Los músicos piden con esta huelga la impugnación del concurso.

Por último, los músicos exigen la adjudicación con contrato indefinido de la plaza de ayuda de concierto para Marina Peláez. Su puesto quedará anulado a finales de esta temporada pese a haberlo ganado el año pasado en audición pública con el convencimiento –suyo y del tribunal que la valoraba– que optaba a un contrato fijo. La Intervención General Municipal enmendó a finales de 2018 el proceso de contratación de la OFM y le instó a convocar previamente una oferta pública de empleo, dejando a Peláez con un contrato temporal.