Más de 40 directores aspiran a la batuta de la Orquesta Filarmónica de Málaga

Manuel Hernández Silva no renovará su contrato tras seis años de titularidad, que finalizan en junio de 2020. /Ruperto Leal
Manuel Hernández Silva no renovará su contrato tras seis años de titularidad, que finalizan en junio de 2020. / Ruperto Leal

Los maestros proceden de quince nacionalidades, desde Corea a Argentina. La mitad son españoles y solo tres son mujeres

Regina Sotorrío
REGINA SOTORRÍO

Más de 40 directores de todo el mundo quieren la batuta de la Orquesta Filarmónica de Málaga. El concurso público abierto por la OFM para elegir al maestro que releve a Manuel Hernández Silva ha despertado un considerable interés en el sector, pese a lo singular de la convocatoria (no es un proceso habitual en el circuito musical) y lo particular de algunos de sus requisitos (dominar el español y ser ciudadano de la UE o estar en situación regular). «Es una buena noticia, la convocatoria ha sido un éxito. La calidad artística de la orquesta y de su proyecto, la ciudad y el orden económico son valores que se han tenido en cuenta», se felicita el gerente, Juan Carlos Ramírez.

Las candidaturas se animaron a falta de unas horas para el cierre del plazo, fijado el 31 de mayo. Hace una semana apenas había diez, pero este jueves empezaron a acumularse las propuestas en la bandeja de entrada del correo de la gerencia. Y continuaron llegando durante toda la jornada del viernes. En total, hasta el mediodía de ayer (el plazo seguía abierto hasta la medianoche), se habían recibido 43 candidaturas, «algunas de ellas de auténticos pesos pesados dentro del circuito europeo». Por razones de confidencialidad, no se pueden desvelar sus nombres; pero Ramírez puntualiza que entre los aspirantes hay maestros «muy conocidos en Málaga, apreciados por la orquesta y por los aficionados a la música».

Procedencia

Directores de quince nacionalidades han concurrido al concurso. Casi la mitad de ellos, españoles: un total de 21. Una mayoría lógica si se tienen en cuenta las bases claramente enfocadas a atraer al talento nacional. El resto procede de lugares tan dispares como Corea, Argentina, Portugal, Eslovaquia, Gran Bretaña, Holanda, Italia, Austria, Francia, Alemania, Israel, Chile, Rumanía y Rusia. Queda ahora por saber si, como se pedía en la convocatoria, todos hablan español y si los no europeos están en «situación de legalidad» para poder firmar un contrato laboral e incorporarse inmediatamente. Dos exigencias que provocaron las críticas de parte de los músicos, al considerar que se limitaban las opciones, y que generaron sorpresa entre otras orquestas sinfónicas de la escena española.

Desde la gerencia, no obstante, se justificó ese punto en la necesidad de contar con un director implicado en la cultura de la ciudad. «Sus funciones necesitan algo más que el 'idioma universal de la música', pues su interacción con los medios de comunicación, circuito nacional, abonados y público en general, escolares, la propia orquesta y las instituciones públicas que la sostienen económicamente requiere del conocimiento de nuestro idioma, aunque sea a nivel básico», explicaba en una nota de prensa. Otra condición indispensable era haber dirigido una sinfónica profesional, un teatro lírico o al menos ocho orquestas de cualquier lugar del mundo.

Solo tres son mujeres y todas españolas optan al puesto, un porcentaje mínimo que, sin embargo, representa una evolución: hace seis años, cuando se abrió una convocatoria similar tras la marcha de Edmon Colomer, no participó ninguna directora.

«Tenemos mucho trabajo por delante», asegura el gerente de la OFM. En una semana, se reunirá la comisión técnico-artística para hacer una primera selección. Se sentarán a la mesa Juan Carlos Ramírez, la concertino Andrea Sestakova en nombre de los músicos y dos representantes de la Junta (Carmen Casero) y del Ayuntamiento de Málaga (Antonio José García de Castro), como integrantes del consorcio de la orquesta. «Es una enorme responsabilidad porque hay gente muy importante. Trataremos todos los datos con suficiente delicadeza y prudencia, tenemos que devolverles la confianza que ellos han depositado en nosotros», argumenta el gerente.

El objetivo era reducir la lista a tres nombres a los que se harían entrevistas personales. «Pero visto la cantidad de solicitantes, quizás ampliemos ese número», apunta el gerente. A finales de julio o principios de septiembre a más tardar, elevarán una propuesta a la junta general para que dé su aprobación definitiva. La fecha está pendiente de que el Ayuntamiento designe a su representante en el consejo de administración y en la junta general, después de que se constituya la nueva corporación tras las elecciones municipales.

A partir de entonces, el elegido se pondrá a trabajar en la programación de la temporada 2020-2021, la primera de las dos que asumirá por contrato, prorrogable un curso más. Con una retribución anual de 90.000 euros (más IVA), tendrá la obligación de dirigir un mínimo de doce programas por temporada. Asumirá la dirección titular y la artística de la OFM, encargándose de la dirección musical y del diseño de todos los programas sinfónicos de la OFM, tanto de abono en el Cervantes como de ciclos (Filarmónica frente al Mar) y de conciertos extraordinarios. Un reto que resulta atractivo en el circuito, a juzgar por la repercusión de la convocatoria. «Pese a los problemas de la sala de ensayo y a la falta de un auditorio, hay factores que suman para querer dirigir a la OFM», aplaude Juan Carlos Ramírez.