Carlos Álvarez: «Si pensamos que la ópera es solo deleite, nos equivocamos»

Celso Albelo, Eve Maud Hubeaux,Diana Damrau y Carlos Álvarez/EFE/Toni Albir
Celso Albelo, Eve Maud Hubeaux,Diana Damrau y Carlos Álvarez / EFE/Toni Albir

El barítono, que debuta como Hamlet en el Liceu, se suma a la reivindicación de la igualdad de género en la semana del 8-M y defiende el «sentido crítico» de la lírica

Regina Sotorrío
REGINA SOTORRÍO

Por sorprendente que parezca, con 30 años de experiencia a sus espaldas, Carlos Álvarez todavía es un debutante. Es lo que tiene una carrera como la lírica, donde cada paso adelante implica un nuevo reto. El barítono malagueño afronta el 7 y 10 de marzo en el Liceu de Barcelona su primer 'Hamlet', en versión concierto, junto a la soprano alemana Diana Damrau. Un proyecto que tenía previsto abordar hace nueve años en Washington, prácticamente con el mismo elenco, y que se truncó por su ya superada afección en las cuerdas vocales. «Ahora se cierra este círculo», asegura desde Barcelona tras finalizar el ensayo.

La ópera del compositor francés Ambroise Thomas, con un libreto basado en el clásico de Shakespeare, llega al templo barcelonés en una semana marcada por la celebración del Día Internacional de la Mujer, el 8 de marzo, una coincidencia que ni él ni Damrau pasaron por alto. «Si no pensamos que la ópera puede ejercer un servicio social y tener un sentido crítico más allá del deleite, nos estaríamos equivocando. Todavía podemos poner encima del escenario cuestiones que pertenecen al comportamiento del ser humano que aún no han sido solucionadas», defiende Álvarez. El barítono invita a hacer una lectura feminista de esta ópera estrenada el 9 de marzo de 1868 en París. «Aquí todo el mundo se comporta en una situación de igualdad. La maldad no tiene diferencias de sexo y la bondad tampoco», señala. En su opinión, esta «debería ser una obra que implicara también la reivindicación de las mujeres, que son tan importantes» en esta historia. Como resaltó en rueda de prensa su compañera de reparto, Ofelia ya dio un paso adelante para el tiempo que le tocó vivir «porque, aunque no participa en política, es una mujer educada, que lee poesía».

Álvarez lamenta que estemos en un momento de «revisionismo absoluto» en cuestiones referentes a la mujer que ya parecían superadas. «No tenemos nada asegurado con respecto a derechos y logros sociales», sentencia. En Barcelona, en plena polémica por el autobús de Hazte Oír que utiliza la imagen de Hitler para cuestionar la violencia de género, Álvarez critica que algunos opten por la «imposición» en lugar del diálogo. «Siempre nos vamos a encontrar con que las formas de demostrar que uno está en contra de algo no se hace solo mediante el diálogo sino usando este tipo actitudes que me gustan mucho menos», apunta. En su opinión, en lo básico el ser humano se «sigue comportando exactamente igual» que siglos atrás: «Estamos más avanzados tecnológicamente, pero a veces eso nos hace hasta ser más básicos todavía en el tipo de relaciones. Las pasiones, si no son iguales, son más exacerbadas».

Hacía más de tres lustros que 'Hamlet' no se escuchaba en el Liceu. A medio camino entre la 'grand opera' y el 'bel canto' romántico, la ópera destaca por el aria de Hamlet del segundo acto 'Oh vin, dissipe la tristesse' y el aria de la locura de Ofelia 'A vos jeux, mes amis'. Tras el éxito de su estreno en el siglo XIX, esta ópera incluida entre las grandes del repertorio francés perdió fuerza en las programaciones del XX. Incluso llegó a traducirse al italiano para adaptarse a los gustos de la época. «Es una ópera muy exigente vocalmente, el tenor no es el protagonista y es en francés», tras causas que motivan su escasa interpretación.

El malagueño y la soprano alemana encabezan un reparto en el que figuran Eve-Maud Hubeaux, como la reina Gertrudis, y Celso Albelo, como Laertes, con el director israelí Daniel Oren al frente de la Orquesta y el Coro del Liceu. Para la mayoría, es su primer 'Hamlet'. Y para el barítono, además, también será su estreno bajo la batuta de un «artista en el podio» como es el maestro Oren.

Próxima parada: Tokio y su primer 'Gianni Schicchi'

La agenda de Carlos Álvarez –y sus desafíos– no se detienen. Cinco días después de su última función en Barcelona, el malagueño tomará un vuelo rumbo a Japón para afrontar un nuevo debut: será Gianni Schicchi en una producción de la ópera de Puccini del New National Theatre de Tokio. Él es, además, el único occidental en este montaje, que se estrena el 7 de abril. Después, le llegará el turno a Málaga, donde pisará el Cervantes con una ópera escenificada más de una década después: del 1 al 5 de mayo con 'Otelo'. Lo hará cuando parece que hay ciertos «avances» en el reclamado proyecto del Auditorio. El barítono se felicita de que el grupo socialista en el Parlamento y el nuevo Gobierno coincidan en la necesidad de reactivar el proyecto. «Parece ser que se están moviendo todos en la misma dirección. Ahora falta que los presupuestos contemplen al menos que van a empezar a tomárselo en serio».