Lola Pons: «Hasta hace poco no reaccionábamos cuando alguien se burlaba del habla andaluza»

La profesora Lola Pons, ayer junto al director del Aula de SUR, Pablo Aranda./Salvador Salas
La profesora Lola Pons, ayer junto al director del Aula de SUR, Pablo Aranda. / Salvador Salas

La profesora de Historia de la Lengua de la Universidad de Sevilla reivindica el acento autóctono en el Aula de Cultura de SUR

Francisco Griñán
FRANCISCO GRIÑÁNMálaga

La lengua está presente en nuestro día a día más de lo que creemos. No solo porque es nuestro principal medio a la hora de comunicarnos, sino porque nuestra forma de hablar es una carta de presentación que nos define como personas. Así lo defendió ayer la profesora Lola Pons en su charla en el Aula de Cultura de SUR, en la que abordó temas de plena actualidad como los usos del español, el lenguaje inclusivo, la dicotomía entre español y castellano, el bilingüismo o el habla andaluza. Esto último fue uno de los aspectos que causó más interés y debate entre los numerosos asistentes al auditorio del Museo Thyssen por el menosprecio que muchas veces se hace del andaluz. Una realidad ante la que la profesora de Historia de la Lengua de la Universidad de Sevilla abogó por reivindicar evitando «cambiar nuestra forma de hablar cuando lo hacemos en público».

La especialista hizo también autocrítica al señalar que precisamente los andaluces no han defendido siempre su forma de expresión. «Hasta hace muy poco no hemos reaccionado cuando alguien se burlaba de nuestra forma de hablar», explicó Pons que constató que esa displicencia ha dejado de ser socialmente aceptada. Y puso como ejemplo la visita de la expresidenta andaluza, Susana Díaz, a Nueva York en 2017 cuando el cónsul español en Estados Unidos se burló de su manera de hablar y fue destituido por el entonces ministro de Asuntos Exteriores, Alfonso Dastis, jerezano para más señas.

La profesora añadió que precisamente los políticos de nuestra comunidad autónoma en Madrid han hecho «una labor positiva hablando en andaluz desde los años 80», aunque lamentó que los roles sociales de la ficción audiovisual todavía esté anclada en los prejuicios. Y puso el ejemplo de la polémica levantada por la serie 'La peste'. «Muchos se sorprendieron cuando un obispo o un mercader de la Sevilla del siglo XVI hablaba en andaluz, cuando era lo normal, como hoy día», se quejó la filóloga que abogó por superar el rol de la «asistenta» para que un personaje andaluz aparezca en pantalla.

Durante su conferencia, que estuvo patrocinada por la Obra Social La Caixa, Lola Pons también se refirió a dos de los temas que ayer estuvieron presentes en el debate de investidura del nuevo presidente andaluz, Juanma Moreno: el lenguaje inclusivo y el bilingüismo. Sobre el desdoblamiento de las palabras masculinas en femenino y viceversa, la experta señaló que la «lengua es un consenso social y puedo inventarme una palabra, pero si no consiguen consenso social se pierden, como ha pasado con portavoza o miembra», mientras que otras que han reflejado la incorporación de la mujer al mercado laboral en las últimas décadas, como jueza o arquitecta, sí se han incorporado al idioma.

Pons también fue preguntada por los planes del nuevo gobierno andaluz de fomentar el bilingüismo en las escuelas. A lo que contestó como filóloga «y madre». «No consiste en que haya muchas clases de inglés, sino que desde la educación primaria hay asignaturas que se imparten al completo en este idioma, como Naturales y Sociales, pero que un niño sepa el vocabulario del sistema digestivo en inglés y no en español no lo hace bilingüe», señaló la experta que abogó por una mejor formación en idiomas extranjeros, a la vez que alertó de la pérdida de terreno del español frente al inglés a la hora de difundir las investigaciones científicas, como ocurre en el ámbito universitario.

Sobre el uso de las palabras español o castellano para referirnos a nuestro idioma común, Lola Pons recordó que la Constitución especifica que el «castellano es la lengua oficial del Estado» y que con esa denominación se distingue de catalán o el vasco. Aunque como historiadora de la Lengua añadió que «hubo un momento en el que el castellano se hace español» y que esta evolución se produjo en el siglo XVI cuando el idioma englobó «toda la península y se tuvo más concepto de español».