El jefe de la bacanal de la Fura dels Baus

Un momento de la representación de 'Carmina Burana' de la Fura dels Baus, donde aparece el personaje al que ahora dará vida el barítono Antonio Torres. /Iñigo Ibáñez/Quincena Musical
Un momento de la representación de 'Carmina Burana' de la Fura dels Baus, donde aparece el personaje al que ahora dará vida el barítono Antonio Torres. / Iñigo Ibáñez/Quincena Musical

El barítono malagueño Antonio Torres protagoniza la versión del 'Carmina Burana' de la compañía catalana. Se siente «como pez en el agua» en esta propuesta potente y arriesgada que combina su faceta lírica y su vena teatral. Del 25 al 27 de enero se verá en el Cervantes

Regina Sotorrío
REGINA SOTORRÍO

«A ver si me puedes ayudar, quiero saber de alguien al que tengo perdido», dice nada más empezar la charla. Se llama Juan Ángel Guzmán y fue su profesor en el instituto Emilio Prados. «Tengo que decirle que soy yo, aquel alumno extremadamente tímido, y que voy con la Fura dels Baus como protagonista al Teatro Cervantes, dentro del Festival de Teatro de Málaga. Cuando se lo diga...». Él fue el primero que le habló de esa innovadora compañía catalana y quien con 14 años le metió el gusanillo del teatro. Dicho queda. El barítono malagueño Antonio Torres se incorpora a la gira del 'Carmina Burana' de Carl Orff que escenifica la Fura dels Baus con todo el riesgo y la potencia que le caracteriza. Una treintena de personas ocuparán el escenario, entre solistas, coro y orquesta.

El 5 de diciembre se incorpora al tour en el Teatro Arriaga de Bilbao y, a partir de entonces, tiene prácticamente ocupados todos los fines de semana hasta junio, cuando la compañía llega a Madrid. Del 25 al 27 de enero le esperan en Málaga, donde hará cinco funciones. «Y a nivel personal es demasiado importante para mí».

Es la combinación perfecta de su faceta lírica y su vena teatral, que sale a relucir en sus interpretaciones operísticas, pero también en musicales como 'Sweeney Todd' –en la producción del Teatro Sucre de Quito– o 'El Hombre de la Mancha', donde ha sido Don Quijote. Es un profesional multidisciplinar, que lo mismo canta una opereta que dirige una zarzuela.

Ahora, al frente de la bacanal de los 'carmina' que dirige Carlus Padrissa, Antonio Torres se siente «como pez en el agua». Es un espectáculo rodado, con casi una década de funciones a las espaldas, y quien entra de nuevas tiene que subirse al carro de inmediato. «En lo vocal, no había ningún problema; pero querían verme en escena porque está muy actuado. Hay mucha expresión corporal y gestualidad. Y encajé a la primera», asegura.

En Málaga

La obra.
'Carmina Burana' de Carl Orff, con dirección musical de César Belda.
Dramaturgia y dirección.
Carlus Padrissa. La Fura dels Baus.
Elenco principal.
La soprano Amparo Navarro, el barítono Antonio Torres, el contratenor Lluís Frigola, la actriz Luca Espinosa y las bailarinas Mar Bachs, Tamara Gutiérrez, Sara López, Aneliese Mahr, Carla Pérez, Montserrat Selma y Carina Vilaça.
Lugar.
Teatro Cervantes.
Fechas.
Viernes, 25 enero (21.00 horas); sábado, 26 enero (18.00 y 20.30 horas); domingo, 27 enero (17.00 y 19.30 horas).
Entradas.
Entre 20 y 60 euros.

Las partituras de Carl Orff no tienen ningún secreto para él. Hace justo quince años debutó en el Cervantes con un 'Carmina Burana' y desde entonces no ha dejado de interpretarlo. «Lo conozco muy muy bien. Todos los matices y colores de la voz están ahí expuestos. Es muy complicado. Yo creo que Carl Orff cuando lo compuso estaba enfadado con un barítono», bromea el malagueño, que el pasado octubre abrió la temporada del Teatro de la Zarzuela junto a Carlos Álvarez y Ainhoa Arteta con 'Katiuska'.

El 'Carmina Burana' del compositor alemán es una cantata para tres voces solistas, coro y orquesta que recoge una colección de cantos goliardos de los siglos XII y XIII. Sus autores fueron estudiantes y clérigos de la época, goliardos errantes aficionados al vino y al amor carnal que cantan a los placeres terrenales, con una crítica a los estamentos sociales y eclesiásticos. El peso lo lleva la voz del barítono, «el jefe de la banda» en esta orgía musical. La soprano representa el amor y la belleza;mientras que el contratenor es un pato al que asan para comerse entre todos.

Antonio Torres, en una imagen de archivo de unas de sus representaciones.
Antonio Torres, en una imagen de archivo de unas de sus representaciones. / SUR

Todo empieza en el mismo patio de butacas, con una melodía compuesta 'ex profeso' por César Belda, que suena a auténtico 'Carmina Burana'. Antonio Torres se moja «bastante» en esta producción, en sentido literal y metafórico. Canta dentro de una piscina transparente de sangre y vino; sube a doce metros de altura con una grúa, salta entre el público... Además de preparar la voz –porque se respeta al máximo la melodía original–, para esta obra tiene que tener a punto el cuerpo para afrontar todo el trabajo físico que conlleva. «Y hay varias secuencias de números seguidos con cambios de vestuario. Es complicado y extenuante», admite.

Desde fuera, la puesta en escena es «tremebunda» para el espectador, efectista e impactante. Desde dentro, el malagueño se muestra impresionado de la «seriedad y organización» de la compañía catalana.

«No es agresiva ni dañina, es una apuesta teatral de primer orden, con música maravillosa y textos de gran belleza»

Este 'Carmina Burana' no deja indiferente. El pasado mes de marzo, el Obispado de Santander denegó el permiso para su función junto al Monasterio de Santo Toribio de Liébana por ir «contra la Iglesia». «Me parece alucinante que todavía estemos así. El texto es el que se hace siempre, no hay nada nuevo desde lo escrito por los goliardos en la Edad Media y se ha cantado en muchas iglesias. Responde a esta ola que tenemos ahora de lo políticamente correcto mezclado con lo rancio», reflexiona el barítono. Denuncia una doble moral: «Nos escandalizamos por ciertas cosas, pero no nos sorprende lo que vemos en el telediario».

Es una representación de lo que cuentan los escritos medievales, un canto escenificado al placer, el erotismo y la vida. «No es agresiva ni dañina, es una apuesta teatral de primer orden, con música maravillosa y textos de gran belleza poética», defiende.

Profesor de Educación Infantil durante una década, Antonio Torres dejó la «comodidad» de aquel trabajo a cambio de cumplir un propósito:«A este mundo de la lírica y el teatro he venido para disfrutarlo y pasarlo bien». Y con estos 'carmina' lo consigue.